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Tres años se cumplieron del asesinato impune de Eric Santana Cárdenas

Por La Prensa Austral Lunes 23 de Mayo del 2016

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Una jornada especialmente dolorosa enfrentó el sábado último la familia de Elicia Cárdenas Vidal. Y, es que este 21 de mayo se recordó el tercer aniversario de la trágica muerte de su hijo Eric Santana Cárdenas, joven que en marzo de 2013 fue atacado por desconocidos en la prolongación Ignacio Carrera Pinto, provocándole lesiones de tal complejidad en la cabeza, que dos meses después le cobraron la vida.

A tres años de su muerte, la madre sigue implorando justicia, reconociendo que no podrá perdonar a quien asesinó al segundo de sus hijos.

“El fiscal siempre nos dice lo mismo, y la causa sigue sin avance, nada nuevo; salvo que hace unos meses le tomaron una declaración a mi hija, pero nada han sacado en limpio. Lo mismo pasa con la policía, para mí, a estas alturas ir a hablar con ellos es una pérdida de tiempo”, expresó impotente Elicia, quien este domingo recibió a La Prensa Austral en su domicilio de calle Manuel Aguilar.

Un enigma continúa siendo lo ocurrido la tarde del 21 de marzo de 2013, en el camino que conduce a la bocatoma del río de las Minas, donde Eric fue encontrado junto a su vehículo, con una gran herida en la cabeza, y un profuso sangrado. Se desconoce cuanto tiempo pasó antes de que el automovilista que lo encontró pidiera ayuda, pero lo cierto es que a causa de la ferocidad del ataque, nunca volvió a despertar, falleciendo a raíz de una falla multisistémica, exactamente a los dos meses de ingresar a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Clínico.

Rabia y frustración

Su madre, no oculta su molestia frente al estancamiento de la investigación, manifestando sentirse frustrada e impotente con el resultado de las pesquisas. “Lo único que hacen es preguntarnos si nosotros sabemos algo o si hemos hablado con las personas que ese día pasaron a buscar a mi hijo, ¿por qué tendríamos nosotros que hablar con ellos?”, enfatizó la mujer.

“Han pasado tres años, y ni siquiera nos han dicho que se ha interrogado a alguien, o si es que ha habido algún avance o diligencia, es como que todo quedó detenido en un círculo, y no se sale de ahí. Dígame usted ¿cómo el fiscal le va a decir a mi hija que si pasan diez años ya no se puede hacer nada?, si ellos no trabajan para aclararlo, me pregunto hasta dónde vamos a llegar, no hay justicia en este país”, puntualizó molesta.

Pero, su rabia rápidamente se transforma en tristeza al ser consultada sobre cómo han sido estos tres años sin su hijo, considerando las trágicas circunstancias en que lo perdió.

“Es muy difícil para mí, pueden haber pasado tres años, pero para mí fue ayer. Pueden pasar 20 años, pero el recuerdo seguirá ahí presente, y yo creo que para mis otros dos hijos también. La vida ha cambiado en 180 grados para todos nosotros”, añadió procurando contener las lágrimas.

Frente a la posibilidad de que tarde o temprano pueda aparecer la persona que asesinó a su hijo, Elicia admite que no ha perdido las esperanzas, rogando que ojalá antes de que se cumpla la primera década “algo pueda pasar”.

¿Perdón?

Hoy, Eric tendría 25 años, los que habría celebrado en febrero pasado junto a sus hermanos y su madre, sin embargo un desconocido, con un elemento contundente le cegó abruptamente la vida. Mucho se especuló el contexto en que se produjo la agresión, ello luego de que se descartara el robo, incluso en un momento se rumoreó que había un sospechoso, quien se dijo habría atacado a la víctima por “encargo” de terceros, sin embargo esto nunca se comprobó, y el asesino continúa libre, mientras la causa sigue abierta sin imputados.

Finalmente, emplazó públicamente al desconocido que mató a su hijo: “Supongo que si esa persona tiene conciencia, aunque puede que no, por la forma en que abandonó a Eric, algún día cuando tenga familia pueda darse cuenta del daño que causó, y pensar sobre todo lo que nos ha hecho (…) a estas alturas no sé si podría perdonarlo. El perdón no existe después del daño que hace, yo creo que en el fondo de mi corazón no lo perdonaré, quizás en el camino encuentre a alguien que lo haga”, concluyó la madre.