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Marcelo Mandujano, único acusado por el ataque incendiario a las oficinas de AFP Habitat: “Estoy arrepentido y pido perdón, fue algo que se me escapó de las manos”

Por La Prensa Austral Jueves 15 de Octubre del 2020
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A cuatro días de conmemorarse este domingo el primer año del denominado “estallido social”, ayer se inició el juicio oral en contra del único acusado de quemar el inmueble donde funcionaba la AFP Habitat, el estudiante de la Universidad de Magallanes, Marcelo Mandujano Salas.

El siniestro, que dejó pérdidas millonarias, se dio en el contexto de las protestas callejeras y actos vandálicos ocurridos en Punta Arenas desde octubre en adelante.

Este hecho en particular tuvo lugar el 12 de noviembre, cuando personas protestaban en Magallanes esquina Avenida Colón y en ese contexto el local que albergaba las oficinas de la AFP Habitat fue destruido completamente por un incendio.

La investigación del fiscal Felipe Aguirre estableció la participación del estudiante Marcelo Mandujano, quien fue detenido por la policía el 10 de enero de este año, tiempo desde el cual se mantiene en la cárcel de Punta Arenas.

Pide dos penas: una de 10 años por el incendio y otra de 540 días por desórdenes.

Juicio oral

Ayer se dio inicio al juicio oral, con una duración prevista inicialmente para 14 días, donde el fiscal tiene previsto llamar a declarar a 40 testigos y 12 peritos. Como querellantes comparecieron ayer los abogados Rodrigo Higuera y Marcos Loaiza por la intendencia.

El fiscal jefe de la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos tiene la convicción plena de la responsabilidad del acusado en el incendio ocurrido la noche del 12 de noviembre, quien ese día se encontraba en las inmediaciones de la AFP Hábitat, junto a otras dos personas.

“Mandujano habría forzado las protecciones metálicas para ingresar al local, que días antes ya había sido atacado, y tomando una plancha encendida de las barricadas que había en las afueras la arrojó al interior provocando el dantesco incendio”, según la acusación.

Felipe Aguirre tiene el desafío de probar la culpabilidad del estudiante en los hechos, y el defensor, Juan Carlos Rebolledo, desvirtuar los cargos.

El fiscal descartó un juicio con motivaciones políticas. “Se trata de juzgar graves hechos, no posturas ideológicas”.

En los alegatos de apertura sostuvo que el edificio quemado fue algo premeditado, no fue un incendio cualquiera, sino símbolo de las convicciones del grupo del cual forma parte el estudiante.

Dijo que la investigación logró situar a Mandujano en el lugar de los hechos. Mucha importancia le dio a las zapatillas que usaba ese día, de una marca y características determinadas, las que fueron encontradas en la casa del joven cuando la policía procedió a la detención, ocultas al interior de una lavadora.

Las cámaras de vigilancia permitieron establecer las características de la ropa que vestía esa noche.

Igualmente Aguirre dio cuenta de la declaración que prestó el acusado, “reconociendo que cometió un error”.

Defensor

El abogado Rebolledo desacreditó algunos aspectos de la investigación, como la declaración tomada al joven sin un defensor presente. Las triangulaciones telefónicas y lo que más cuestionó fue que se permita la declaración de un testigo sin identidad. O que el bombero que participó en los peritajes sea el mismo que trabaja en la Fiscalía para Aguirre, “cuando todos saben que los bomberos son una cofradía”.

La única prueba a la que le otorga validez, aunque discutible, es a la declaración que prestó y por ello pidió que se considere como una “colaboración sustancial”.

Arrepentido

El acusado, Marcelo Mandujano, de 25 años, declaró al inicio del juicio, autodefiniéndose como un joven deportista, bailarín, futbolista, artista gráfico, estudiante de ingeniería civil mecánica, último año, carrera en que aprobó todos los ramos restándole la práctica profesional.

Sobre el estallido dijo tener su postura política, y que “deben haber cambios constitucionales para que hayan cambios políticos y sociales, como lo demanda la mayoría de los chilenos”.

Recordó que ese día los manifestantes lograron abrir las puertas del local Habitat y que sacaron papeles y mobiliario para seguir alimentando la barricada en el exterior.

“Luego sostuve la puerta y vi unos sujetos que estaban prendiendo fuego con papeles y sillas de los escritorios”.

“Así fueron los hechos y quiero decir que estoy sumamente arrepentido de haber sido partícipe de estos disturbios. Y con mucho respeto y de corazón le pido perdón a los afectados, a los dueños de la inmobiliaria por lo ocurrido. Fue algo que se me escapó de las manos y me tiene bastante frustrado, porque nunca he sido partícipe de algún hecho delictual o algo por el estilo. Al contrario siempre ligado al deporte y cultura y mis estudios, que es lo que más me preocupa. Y deseo una oportunidad para continuar con mi vida, terminar mis estudios y ser un aporte para nuestra sociedad”, declaró Mandujano.

Este juicio oral prosigue mañana.