Necrológicas
EDITORIAL

Auspicioso escenario para la construcción

Por La Prensa Austral Sábado 14 de Noviembre del 2020

Compartir esta noticia
63
Visitas

Después de la natural contracción económica que se ha sufrido a raíz de la pandemia, se hace absolutamente necesario ir tomando medidas más determinantes para reactivar la economía regional. Gran parte de las empresas y asociaciones han estado trabajando desde hace meses en los protocolos necesarios para resguardar la salud de sus trabajadores.

Diferentes entidades gremiales han estado sosteniendo reuniones con las autoridades y jefaturas sectoriales para que se avance con más celeridad en tal sentido. Si bien todos los sectores productivos son importantes, la reactivación de la construcción parece totalmente esencial, pues tendrá en forma inmediata un efecto positivo en el mercado laboral y revitalizará una gran cadena productiva y de servicios asociada a él.

Además de las razones antes expuestas, el elemento estacional ejerce mayor presión para que se retomen obras paralizadas y se inicien proyectos ya adjudicados por el Estado o aquellos de privados que tuvieron que ser pospuestos por las restricciones sanitarias. Igualmente, no se puede esperar más tiempo para dar curso a nuevos procesos licitatorios que quedaron en carpeta a propósito del coronavirus.

La Cámara Chilena de la Construcción ha realizado un trabajo a conciencia con sus asociados para definir e implementar protocolos sanitarios y las empresas adscritas a la entidad gremial están listas para trabajar.

Por ello, han recibido con entusiasmo el anuncio de de Obras Públicas respecto de reactivar, a fin de mes la ejecución de obras paralizadas en localidades como Puerto Williams, y, de igual forma, levantar una serie de licitaciones de nuevos proyectos. Idem sobre aquellas iniciativas que dependen del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

Igualmente, el sector privado tiene proyectos propios que retomar y otros que acometer aprovechando los meses de verano.

El sector proyecta que se podrán contratar unas 4.400 personas, impactando en gran medida en los hogares magallánicos y la economía doméstica.