Necrológicas

Constituyentes regionalistas

Por Diego Benavente Viernes 4 de Diciembre del 2020

Compartir esta noticia
54
Visitas

Hace 30 años se viene pidiendo elección directa de autoridades regionales, por fin este 2021 tendremos gobernadores regionales elegidos por primera vez en la historia nacional, enhorabuena. Y para el proceso constitucional que ya está aquí, resulta clave la participación activa de la gente de regiones, apoyando a constituyentes regionalistas, ya que se podrá cambiar las reglas del juego más importantes de la nación logrando los cambios necesarios para tener un país que se mire desde las regiones y no desde el centro capitalino como ha sido desde siempre.

Además con la movida de piso que sufrieron por propia voluntad las elites político económicas, ejemplificada en las 3 comunas capitalinas del rechazo, es posible visualizar un recomposición de fuerzas que logre aprobar los cambios que el país en materia de distribución del poder requiere. Por esta vía se podrá redibujar y redefinir los límites y condicionamientos para el desarrollo, evolución y proyección de los roles de los territorios y actores regionales. Todo esto siempre y cuando las regiones tengan los constituyentes que puedan hacer valer estos puntos de vista y plasmarlos en la nueva Constitución.

Es la gran oportunidad en la vida para las regiones y su gente, no reclamemos después si no la aprovechamos esta vez. Y para hacerlo bien es necesario organizarse y actuar de común acuerdo con todas las regiones. Más aún, cuando hoy hasta los independientes están siendo gatillados y digitados por corrales armados en y desde la capital, donde la gente de regiones, como es obvio, brilla por su ausencia, no le pidamos peras al olmo. La batería es numerosa: Independientes no neutrales, Democracia es diálogo, Levanta Chile, Progresistas con progreso, Comunidad en movimiento, etc. En cambio las regiones aún estamos atrás, sólo Antofagasta Constituyente saca la cara por los territorios, hay que apurar el tranco.

La discusión también abordará temas como un sistema federal vs. uno unitario, presidencial o parlamentario, pero en todo caso se debe luchar porque sea cual sea, este debe ser descentralizado a fondo. Aquí es hora de tomar el toro por las astas y luchar por lo nuestro, donde las regiones ocupen un rol de importancia y no de actores secundarios, como lo han sido en las últimas constituciones. Es hora de levantar la voz y hacernos presente, desde un principio como actores políticos opinantes y claves para lograr las bases que permitan a futuro un desarrollo armónico para Chile.

Es necesario cambiar el enfoque basado en lo sectorial, por uno desde los territorios, donde estos sean más importantes que cualquier sector en sí, los cuales siempre deberían supeditarse a los territorios, al momento de tener que decidir sus inversiones en regiones. Se debe crear un Consejo de gobernadores regionales que contrapese el poder presidencial y de los ministerios conformando el gabinete nacional, que debe primar en determinadas instancias por sobre el gabinete ministerial, por ejemplo, a la hora de distribuir el presupuesto de los sectores de administración descentralizada. Esquema de gestión que debe tener todas las competencias salvo asuntos exteriores, defensa y planificación de la política económica. El resto, educación, transporte, salud, vivienda, cultura y turismo deben ser transferidos a las regiones. El presupuesto en este sentido se ordena primero conforme a las necesidades territoriales y posteriormente la subdivisión o distribución sectorial a nivel regional lo convienen cada gobernador regional con los respectivos ministros. Que así sea.