Necrológicas
  • Joaquín Chávez

Aprovechan las aguas de Puerto Williams para aprender los secretos de la navegación

Por La Prensa Austral Jueves 18 de Marzo del 2021

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A través del Club Escuela de Deportes Náuticos

Un centenar de niños y niñas de entre 7 y 18 años participan en esta escuela que, por las restricciones sanitarias, funciona actualmente con grupos reducidos, donde muchos de ellos terminan enamorados del mar y encontrando su vocación

Las aguas del canal Beagle asustan a cualquiera, al igual que todos los mares australes. No cualquiera se atreve a desafiarlas, pero mientras más temprano sea este acercamiento, ese temor disminuye. Es la misión que lleva adelante el Club Escuela de Deportes Náuticos de Puerto Williams que, desde su fundación en 2014, ha formado a muchas generaciones en disciplinas como la navegación a vela o el kayak. Actualmente, un centenar de niños y niñas, de entre 7 y 18 años, está aprendiendo en esta escuela, aunque por las restricciones sanitarias, se forman grupos de trabajo. No es problema, pues incluso en invierno navegan.

La encargada de proyectos y administración, Jazmín Lavín Leal, explica que “somos una fundación sin fines de lucro, y nuestro objetivo es colaborar en la formación de los niños y jóvenes de Puerto Williams a través de su participación en los deportes náuticos. La escuela ha permanecido activa, atendiendo anualmente a 100 niños en navegación a vela principalmente. También tenemos kayak y distintos tipos de embarcaciones. Los niños acá navegan con nieve, que es lo más impresionante que he visto en la náutica del país, no buscamos competidores elitistas ni campeones mundiales, sino que los niños, a través de este deporte, se desarrollen y disfruten de la navegación; que la vean como una oportunidad para vivir a futuro, fomentando el aprecio por la naturaleza, el deporte, el cuidado del medio ambiente”, describió.

En abril se iniciará el programa educativo en el que dos de los jóvenes pioneros, que se iniciaron en 2014, viajarán a Europa para traer una embarcación a Chile. “Ellos partieron en embarcaciones de vela menor, ahora en vela mayor y lo ven como una opción de vida. En Puerto Williams, lo que veíamos antes que, como no tenemos universidades, los chicos que no salían de la isla podían trabajar en la leña o en la pesca, pero ahora tenemos a dos jóvenes que ven esto como una herramienta de trabajo y un estilo de vida. Ese es el motor nuestro”. También han tenido representantes en competencias en Alemania, Buenos Aires y Ushuaia, y envían competidores a Panguipulli o Puerto Varas.

Durante la cuarentena que sufrió Puerto Williams, atendieron en forma virtual, pero apenas recibieron la autorización de parte de la autoridad marítima, implementaron los protocolos de salud e iniciaron las clases presenciales, con un tope de atención de 50 alumnos, de martes a sábado, de 10 a 13 horas. y de 15 a 18 horas. “Con esto logramos que, pese a la pandemia, los niños tuvieron la oportunidad de tener un espacio de esparcimiento, relajo, lejos de lo que significa el encierro y la pandemia en sí”, recalcó Lavín.

Los encargados de dictar la clases recibieron una capacitación de parte de instructores franceses y españoles, implementando su forma de trabajo, dividiendo a los niños en etapas: inicial, intermedia y avanzado, los que son citados por día. “Se les pasa materia tanto en el aula como clases de nudos, viento, meteorología, cómo armar una embarcación, reconocimiento de sus partes y después, la etapa en que el niño ingresa al agua, ambientación, kayak, navegaciones en embarcaciones iniciales, navegaciones en grupo en otros veleros y así vamos avanzando en niveles hasta los que participan en regatas, que sería la última etapa”, detalló. Los trabajos prácticos se desarrollan en sectores como el sector del club de yates Micalvi, en el seno Lauta y cuando las condiciones lo permiten, en la bahía de Williams.

Además, desde 2019 cuentan con una embarcación involcable, que les ha permitido ser pioneros en la región en tener navegación inclusiva. “Iniciamos talleres con adultos para hacerlos partícipes, y se navega con un joystick, por lo que pueden usarla personas con discapacidad, o que no tengan conocimiento de náutica; adultos mayores, niños, quien desee disfrutar de la navegación. Para que los adultos se pudieran distraerse, ofrecimos paseos náuticos gratuitos y vieran el trabajo que hacemos con los niños y quedaron impresionados”, destacó la encargada de proyectos y administración del club.

En cuanto a apoyo, reciben aportes del empresario Nicolás Ibáñez Scott, “que nos financia anualmente, el funcionamiento de la escuela. Fuera de eso, postulamos a proyectos del gobierno regional, de la municipalidad, para comprar implementos para los niños. Hay que considerar que el deporte náutico en Chile es elitista, lamentablemente, y en Puerto Williams lo estamos ofreciendo de manera gratuita. La implementación y equipamiento que requieren los niños es de muy alto costo y teníamos que contar con un equipamiento apto para las condiciones climáticas de la región y por ello, estamos postulando a proyectos, buscando auspiciadores o colaboradores, gente que se quiera hacer socio y tener así recursos para cubrir a los niños en todo aspecto”. A ello se suma el apoyo de la Armada, que son sus patrocinadores y les brindan la seguridad en el agua cuando tienen eventos náuticos, “y les informamos las actividades que vamos a tener, para que estén atentos a cualquier requerimiento”, apuntó, finalmente, Jazmín Lavín.

Fotos cedidas