Necrológicas
Abogado Maximiliano Delgado González

Querellante del caso Fach asegura que investigación va bien encaminada y que el avión explotó en el aire

Por La Prensa Austral Miércoles 31 de Marzo del 2021

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Cristián Arias Vicencio y Maximiliano Delgado González son abogados querellantes del accidente aéreo donde perdieron la vida 38 personas.

Los profesionales tienen 26 querellas presentadas, por igual número de familias que perdieron a uno de los suyos el 9 de diciembre de 2019. El día en que uno de los aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile no llegó a destino, tras despegar desde Punta Arenas rumbo al territorio antártico.

Un vuelo de apoyo logístico que despegó a las 16,55 horas y al cabo de poco más de una hora de viaje, específicamente a las 18,13 horas, cuando cruzaba el mar de Drake se perdió todo contacto y comunicación con la aeronave y su tripulación.

Posteriormente, el 12 de diciembre, se ubicaron los primeros restos de la aeronave C-130 Hércules, que terminó completamente destruida. Los 17 tripulantes y 21 pasajeros perdieron la vida.

Por buen camino

“Vamos por un buen camino de saber la verdad de lo que sucedió, aunque hay cosas que por razones obvias no se pueden exponer”, dijo el abogado Maximiliano Delgado González en contacto telefónico con La Prensa Austral.

Los resultados de la investigación van por la línea de las querellas, “que son bien específicas y apuntan básicamente al mantenimiento de la aeronave, que estaba defectuosa y presentó incidentes importantes y graves durante la estadía en Punta Arenas y en el posterior trayecto”.

“Precisamente en esa línea estamos trabajando, en algunas pericias y diligencias que tienen que ver con confirmar esos antecedentes y que lamentablemente pueden ser la causal de esta tragedia”.

Como intervinientes del proceso ya tienen copia de la carpeta investigativa, y los comentarios vienen a partir de eso. “Estamos hablando sobre la base de cosas bien concretas”, indicó.

Cierre de la investigación

Consultado si sabe de alguna fecha para el cierre  de la investigación, no lo tiene claro, pero de acuerdo a la visión e interpretación de los antecedentes por parte del equipo técnico que ha trabajado en esto, estima que la fecha está próxima. “Ojalá para nosotros fuera pronto, pero eso lo maneja el fiscal y obviamente lo está haciendo en razón de los tiempos y reuniendo la mayor cantidad de antecedentes para sustentar debidamente una formalización y después una acusación”.

“Fecha no tenemos, pero creo que vamos por el camino correcto, y que responsabilidades hay, como siempre lo hemos sostenido, de jefaturas y altos mandos de la Fuerza Aérea, y en general de la institución”, acotó Delgado.

Mal proceder

“Acá hubo un mal proceder. Una negligencia inexcusable de una institución tan importante como esta, con aparatos y aeronaves que se caen y destruyen, que prestan una labor logística muy importante al Estado y a los que menos plata destinan. Los antecedentes en algún momento lo van a esclarecer”.

Las querellas del equipo jurídico van por el cuasi delito de homicidio e incumplimiento de deberes militares, “dos figuras penales por las cuales vamos a insistir”.

Colapso

Habla de un “mantenimiento deficiente” del avión Hércules, acelerado esto con al traslado de carga peligrosa.

“Desde el principio dijimos que el avión sufrió un colapso y se destruyó en el aire. Un estallido que debemos determinar por qué se produjo”.

“Esto se condice con lo que dijimos, que el avión tenía distintos sistemas de comunicación, con distintas frecuencias, además de un teléfono satelital incorporado. Sistemas de alerta diseñados para sufrir impactos, precisamente para que funcionen cuando la nave se accidenta o pierde altitud. Además de balizas personales que tampoco funcionaron que se pueden activar manualmente o por contacto con el agua. Por eso, la única explicación lógica para que ninguno de estos sistemas funcionara es que el avión explotó en el aire.

De una de las querellas se extracta lo siguiente: “todos los antecedentes indican que la tragedia se ha producido por un colapso súbito del material de vuelo. Es decir por alguna condición preexistente que generó un desperfecto catastrófico en pleno vuelo o bien por el ingreso a la aeronave de elementos peligrosos que dañaron su estructura de forma masiva”.

“Todo indica que la aeronave colapsó en pleno vuelo y no al supuestamente estrellarse en la superficie del mar, puesto que, de haberse producido una caída con el material de vuelo en condiciones de maniobrabilidad, al menos la tripulación habría dado un aviso accionando los comandos de comunicación, que son de ejecución instantánea y accionando los sistemas de alerta”.