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Por “desprecio a la autoridad” y “conducta refractaria” joven cumplirá en cárcel 122 días

Por La Prensa Austral Viernes 22 de Octubre del 2021

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  • Conductora que al ser controlada por una patrulla militar en tiempos de toque de queda no se detuvo y huyó del lugar.

Dos penas de 61 días cada una, que deberá cumplir con cárcel efectiva, recibió ayer la joven conductora Javiera Balbontín San Francisco, que al ser controlada por una patrulla militar en tiempos de toque de queda no se detuvo y huyó del lugar.

Este episodio ocurrió hace casi un año, el 15 de noviembre de 2020, en medio de la contingencia del Covid-19.

Esa madrugada la mujer conducía en estado de ebriedad, acompañada por otras dos amigas, cuando funcionarios del Ejército, que realizaban fiscalizaciones por el toque de queda, intentaron realizar un control en el puesto que tenían montado en Avenida Eduardo Frei esquina Rómulo Correa. Sin embargo optó por evadir el control, “acometiendo con el vehículo contra el personal militar, que intimidado por la acción lograron esquivarla para evitar el atropello, y se dio a la fugar del lugar”, según descripción de los hechos en el requerimiento de la Fiscalía.

Los funcionarios iniciaron una persecución, hasta que lograron alcanzarla en calle General del Canto frente al N°0642.

En ese momento se percataron que las tres requeridas no contaban con salvoconducto, permiso, ni autorización alguna para circular en la vía pública. Y más encima la conductora lo hacía en estado de ebriedad. El alcotest practicado a la requerida arrojó 0,92 gramos de alcohol por litro de sangre.

Posteriormente, en el Hospital Clínico de Magallanes Javiera Balbontín rechazó practicarse la toma de muestra para la alcoholemia.

Sanción del juez

La joven optó por reconocer los hechos del requerimiento, y por ende los tres delitos imputados: conducción de vehículo motorizado en estado de ebriedad; poner en peligro la salud pública por infracción de las reglas higiénicas y atentado contra la autoridad. Y renunció al juicio oral simplificado.

Por la conducción y atentado contra la autoridad el juez la condenó a dos penas de 61 días de presidio cada una (cuatro meses). Tampoco podrá conducir por dos años.

Por atentado a la salud pública deberá cancelar una multa de 6 UTM ($317.052) y por la conducción otras 2 UTM ($105.684).

Prisión efectiva

En el fallo, el juez Ricardo Larenas fundamenta el por qué la joven tendrá que cumplir con cárcel efectiva las dos penas de 61 días:

Tomó en consideración los antecedentes personales de ella, “la conducta anterior y posterior de los hechos punibles por los que se le condena”, y además porque durante el procedimiento fue necesario despachar una orden de detención para que se presentara al Tribunal. “El haber actuado esta persona con desprecio a la autoridad, lo que confirma una conducta refractaria de ella en escalada, hacen aconsejable que no se le otorgue algún beneficio consagrado en la ley en comento, debiendo cumplir de manera efectiva las penas corporales impuestas”.

La joven tiene una segunda causa, por un hecho ocurrido el 14 de abril de este año, en España con Angamos, cuando también huyó de una fiscalización de militares.