¡Ni tan lejos como para no pedir Paz!
Juan Francisco Miranda S.
Ingeniero Civil U. de Chile
De la invasión de Rusia a Ucrania creo que todos sabemos algo. Algunos mucho más y otros mucho menos, pero creo que a nadie debiese dejar indiferente cuando ocurren conflictos armados, abusos de poder, y guerras. Duele ver el dolor de un ser humano, la mirada triste y angustiada de niños, niñas, mujeres, adultos mayores, hombres. Ver el dolor en la mirada de un ser humano duele siempre. Duele Ucrania, duele Palestina, duele Venezuela, duele Africa, duele la Araucanía, duele el mundo.
En el tablero geopolítico mundial es poco lo que valen nuestras acciones como país, pero creo que nuestras plegarias por la paz pueden valer más si no nos dejamos llevar por justificar una invasión o encontrarle la razón a quien quiere imponer por la fuerza su visión, pues condenar la invasión a Ucrania no me hace pro-nazi, ni pro-EE.UU., ni pro-Otan (que hoy puede parecer un héroe, pero que hay que mirar la historia para ver que no siempre ha actuado bien en otros conflictos). Tampoco me hace anti-ruso, ni occidental, ni capitalista (como si en Rusia no existieran capitalistas), ni tampoco me hace un imperialista, ni menos alguien que se deja llevar por lo que líneas de editorial de medios de comunicación que quieren imponer y construir una sola verdad.
Estamos lejos, y probablemente habría que leer y estudiar la historia de los últimos siglos de una parte del mundo que desconocemos ni entendemos como es Europa del Este y gran parte de Asia. Es cierto que tendemos a occidentalizar muchas situaciones, pero también es cierto que hay reglas que se dio la humanidad para evitar llegar a una nueva catástrofe bélica mundial. No se necesita ser un erudito de historia universal para saber que la invasión de un país a otro es algo malo, condenable y repudiable. Va en contra de la autodeterminación de los pueblos y de un principio mínimo entre la relación entre Estados, que es el respeto.
Increíblemente hay algunos que creen que es una operación militar y no una invasión (casi los mismos que dicen que en Venezuela ni en Corea se violan los DD.HH.). También hay otros que creen que son los Zaristas Bolcheviques los que invaden para reconstruir la URSS. Evidentemente es un abuso de poder con empleo de la fuerza de parte de un tirano. Creo que es la confirmación de que quienes se mantienen mucho tiempo en el poder nunca es para el bien de sus pueblos. Putin al igual que tantos otros en la historia y en el presente son tiranos.
No me gusta la guerra, creo que Rusia debe retirarse. Recientemente las Naciones Unidas con una mayoría aplastante (141 contra 5), exigen el fin de las hostilidades y el retiro de las tropas rusas. Incluso países no occidentales como China e India se abstuvieron (no votaron en contra de la resolución que equivale a no votar a favor de Rusia). Después de una pandemia, con costos de vidas y efectos en la vida de la población mundial, nadie con un mínimo de humanidad quiere una guerra, pero el mismo Putin al verse aislado y cada vez con menos apoyo, en lugar de buscar una salida, lo escala amenazando con una tercera guerra mundial.
Espero, hago mi plegaria humildemente para que se acabe esta guerra y todas las guerras. Pido paz y pido justicia, pues los actuales problemas de la humanidad son globales: pandemias, crisis económicas, calentamiento global, guerras. Nadie está suficientemente lejos para que no nos afecte lo que ocurre en el mundo. A mí al menos me duele ver miradas sin esperanzas y la angustia de quienes no saben si van a volver a ver sus seres queridos.




