Enap presentó proyecto en que demuestra que sus exploraciones pueden aportar a la cultura ancestral
- La iniciativa tiene por objetivo establecer una base digital con una
colección arqueológica perteneciente a los pueblos originarios de
la Patagonia de acceso gratuito para la comunidad.
Con la idea de demostrar que su actividad extractiva no se contrapone a la investigación científica y cultural, Enap Magallanes está desarrollando el proyecto “Un aporte de Enap a la cultura ancestral de la Patagonia”, una de las tres iniciativas adjudicadas en los Fondos de Innovación Ambiental de 2021. Este concurso fue dirigido a organizaciones sin fines de lucro de la región, para presentar proyectos que den relevancia a temas medioambientales.
La iniciativa considera al subsuelo como parte del medio ambiente y en particular como fuente de información de la cultura ancestral, y en esa línea, desarrollará un inventario, documentación y archivo de 500 piezas que fueron entregadas al Museo Maggiorino Borgatello, entidad que se adjudicó este proyecto. Posteriormente, se creará una base digital de las piezas que componen la colección para facilitar su acceso, y de esta forma, resguardar en bodega los originales. Con ello, Enap busca poner el relieve su aporte a la cultura y el estudio de la arqueología mientras desarrolla sus faenas de exploración y explotación en terreno.
La empresa fue recopilando en cajas de cartón, sin clasificación ni inventario, piezas arqueológicas, que fueron recogidas en estos trabajos en distintos sectores de la región, por lo que puede entregar información significativa para diversos estudios, antes que se vaya degradando, producto del paso del tiempo.
Junto con el equipo del museo salesiano, se ordenarán primero las piezas patrimoniales, las que luego serán documentadas y codificadas con asesorías profesionales, además de fotografiadas, en caso que lo requieran para crear esta base de datos que serán de libre acceso.
Para presentar un avance de este proyecto, el director del Museo Maggiorino Borgatello, Salvatore Cirillo, y el jefe de la Unidad Comunidades de Enap Magallanes, Alfonso Pacheco presentaron un adelanto de las piezas que se han recopilado, acompañados del equipo colaborativo del liceo, compuesto por Carolina Vidal, Sandra Muñoz y Raúl Colivoro, además del director de la obra salesiana, sacerdote Juan Carlos Favaretto.
“Tenemos la oportunidad de que, como Enap trabaja mucho la tierra, cuando encuentran piezas arqueológicas como éstas, tienen la obligación de recogerlas y después entregarlas. Para los estudiosos de la cultura y la educación, a través de esta base de datos computacionales, con más de veinte campos de información podrán saber de qué edad es, qué es, para qué servía, una serie de información. Al final del proyecto, todo esto estará en esta base de datos”, explicó Salvatore Cirillo.
En tanto, Alfonso Pacheco destacó que con este proyecto, al que se le adjudicaron casi 8 millones de pesos, el museo pondrá en valor, “una serie de muestras que Enap encontró en su momento, en sus procesos productivos y exploratorios, y que tiene la obligación de entregarlos a alguna organización que los resguarde. Si bien estaban resguardadas por el museo, las piezas no estaban catalogadas, ni digitalizadas. Ahora, con este proyecto, se va a poner una vitrina digital para que las personas no tengan que venir necesariamente al museo, sino que puedan acceder desde cualquier parte del mundo para conocer esta información tan valiosa”.
Pacheco recalca que “existe la obligación de hacer estudios arqueológicos en cada lugar en que se hacen intervenciones y ahí es donde, eventualmente, se encuentran este tipo de hallazgos. Para ello, se contratan equipos de especialistas como arqueólogos, geólogos, de manera que se pueda determinar la diferencia entre un fósil y una simple piedra”.
En la muestra exhibida como ejemplo de lo que se ha encontrado, aparecieron piedras utilizadas como cuchillos, puntas de flechas, piedras usadas como boleadoras, un raspador, junto a otros fragmentos, todos fotografiados y codificados en tinta china por la funcionaria del museo, Carolina Vidal.
Salvatore Cirillo apuntó que el proyecto tiene una duración de seis meses, “donde debe estar listo toda la digitalización, codificación, y el ordenamiento de las más de 500 piezas”, que fueron encontradas tanto en Tierra del Fuego como en territorio continental, por ejemplo, el sector de Río Pescado.




