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CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD MAGALLÁNICA

Por Victor Fugellie Jueves 13 de Octubre del 2022

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En relación con la industria bautizada como hidrógeno verde, me motiva dar a conocer aspectos que estimo fundamentales para mejor comprender:

a) La combustión térmica de combustibles fósiles se está agotando. Su ineficiencia operacional y su exponencial contribución a la contaminación ambiental remecieron al homo sapiens desde su ciega pasividad obligándolo a pensar nuevas fuentes de energía.  Ello como una alternativa para solucionar los problemas asociados a la creciente demanda de energía en primer lugar y, la necesidad de proteger al medio ambiente y el requerimiento de una mejor calidad de vida como una gran consecuencia.

b) La realidad nos muestra que en los motores de combustión interna la eficiencia práctica o su rendimiento no supera el 20% en un vehículo nuevo y entre el 10 y 15% de los vehículos de segunda mano. Eso significa que, en un estanque de 40 litros, sólo se aprovechan 2.7 litros y se desperdicia más del 85% de la energía química contenida en el combustible. Además, como producto de la combustión se arrojan al ambiente principalmente agua y dióxido de carbono (que contribuye al calentamiento global), y otros contaminantes tales como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno (NOx), óxidos de azufre (SOx), hidrocarburos no saturados, material particulado, etc., que provocan desequilibrios ecológicos tales como las lluvias ácidas, reducción de la capa de ozono, formación de smog, etc., y/o dañan la salud de todos los seres vivos. Principalmente, debido a esa baja eficiencia de conversión, resulta sorprendente que se haya estado desaprovechando las limitadas reservas de combustibles fósiles que han tardado millones de años en formarse.

c) Así es como el humano vuelca nuevamente su mirada a fuentes de energías limpias y renovables que puedan sustituir a los combustibles fósiles: Energía solar, energía hidráulica, energía eólica, energía geotérmica, energía mareomotriz, etc., las cuales por su dificultad en el almacenamiento y el transporte al lugar de consumo no fueron debidamente aprovechadas. En este aspecto hay que señalar que sólo el 25% de la energía primaria se usa como electricidad y el 75% como combustible. Por tanto, las energías primarias deben convertirse para ocupar el escenario donde los combustibles fósiles fluidos tanto en gases como líquidos tienen ventajas y cualidades difícilmente igualables. 

Es ahí donde aparece el hidrógeno como candidato ideal para su reemplazo, cumpliendo las funciones de almacenador y transportador de energía. Abundante en la naturaleza, principalmente como constituyente de la molécula del agua, es el elemento conocido que almacena la mayor cantidad de energía por unidad de peso, pero lo que lo hace más atractivo es que es fácilmente transportable por tuberías y se puede usar directamente en quemadores o motores produciendo calor por combustión limpia, o convertir directamente su energía química en electricidad en dispositivos electroquímicos o celdas de combustible en un proceso de alta eficiencia.

Pero hay un problema, el hidrógeno no se encuentra libre en la naturaleza. El hidrógeno no es una fuente de energía sino un intermediario entre la fuente primaria y el dispositivo de conversión de energía donde se lo utilice, es decir, es un portador de energía que para una utilización masiva se lo debe producir a bajo costo. Hay diversos métodos de producción: reformado del gas natural, alcoholes y productos de gasificación de la hulla, electrólisis del agua, termólisis y procesos termoquímicos, fotoquímicos y fotobiológicos. De ellos, la electrólisis del agua y del gas natural son los únicos métodos que han alcanzado un alto grado de desarrollo, siendo el reformado del gas natural el método más económico para la producción de hidrógeno con el inconveniente de la emisión de dióxido de carbono.

d) ¿Cuál es nuestra ventaja?  Vientos patagónicos permanentes y de alta velocidad promedio, poseen un potencial energético que en pocas partes del planeta se manifiesta con tal alta probabilidad.  Energía eólica que hace factible el desarrollo de la tecnología del hidrógeno pues para obtener la energía del hidrógeno se requiere de energía. En este caso energía limpia y renovable. 

Convertir la energía cinética del viento a electricidad tiene un rendimiento en torno al 50%, luego ahí debiera parar una pequeña parte del proceso para abastecer de energía limpia a la Patagonia. Llegar a producir desde la energía captada y transmitida por el aerogenerador a la producción de hidrógeno tiene un rendimiento de aproximadamente un 20%, entonces en Magallanes y la Patagonia no tiene sentido desaprovechar energía mediante la ocupación de e-combustibles, los que tienen que ser destinados a convertirnos en un gran centro exportador.

e) Entonces, la industria del hidrógeno en Magallanes requiere de un producto final que, dado su carácter insular, sea transportable a los centros de consumo. ¿Qué requiere para ser realidad?, energía para, mediante el rompimiento de la molécula de agua, la obtención de hidrógeno y, dióxido de carbono o CO2 el que podría ser captado directamente de la atmósfera (hay una industria que está por probar su realidad) o bien, habrá que producirlo o importarlo.  Es en este último punto donde me detengo para advertir que no tengo respuestas para cómo se renovarían o no las moléculas de agua que estaríamos y estamos destruyendo con esta y otras industrias. El sentido común me indica que, si la naturaleza tiene el mecanismo para reponer ese vital elemento, su velocidad de reposición será superada ampliamente por la actividad que se desarrollará. Con respecto a la fotosíntesis, cuando se revierta la presencia atmosférica de dióxido de carbono, tendremos que contar con un sistema de energía diferente basado, probablemente, en generación de energía por fusión.  

Estimo que en lo expuesto en el acápite anterior debería estar el foco real. No obstante que:

1) No hay tiempo. La industria de los e-combustibles es una necesidad urgente que llegó para permitirnos extender nuestra permanencia en este maravilloso planeta mientras alcanzamos a fines del presente siglo un sistema de energía totalmente compatible con la vida. 

2) Como complemento, debemos de una vez avanzar a convertirnos definitivamente en un elemento pasivo en cada uno de los ciclos de vida. 

3) Lo que resulta inobjetable es que, de mantener nuestra inactividad, estamos en peligro, pues al ser totalmente superada la velocidad de la naturaleza para recuperar, por sus propios medios, el equilibrio perdido, la vida latente en este hermoso roquedal será lanzada a un viaje donde infinitamente en un instante, espero, podamos alcanzar un nuevo lugar en el Universo.

Por tanto, responsablemente doy la bienvenida a esta industria, a la que por años estuve esperando su aterrizaje en nuestra Región, tanto por el bien común como por el derecho de nuestra descendencia a vivir en un ambiente libre de contaminación. Imploro porque esta sea una opción de vida y no se nos convierta en una quimera. 

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