Obras de mejoramiento recibieron cuatro recintos educacionales
El Servicio Local de Educación Pública (Slep) Magallanes llevó a cabo una serie de obras de mejoramiento de infraestructura en establecimientos educacionales de Punta Arenas, enfocadas en resolver problemas estructurales y renovar las condiciones básicas de funcionamiento. Durante el verano, varios recintos fueron intervenidos con reparaciones que incluyeron mejoras en baños, sistemas eléctricos y seguridad.
Este martes el director ejecutivo del Slep, Mario García, lideró una visita a cuatro colegios para supervisar los trabajos. Entre ellos, el Liceo Luis Alberto Barrera, donde se realizó una reposición de las salas de baño con una inversión de 62 millones de pesos. Los cambios incluyeron el reemplazo de cañerías, instalación de nuevas tapas en los inodoros, modernización de los lavamanos y un sistema de agua automatizado para reducir el desperdicio.
El recorrido comenzó en el jardín infantil y sala cuna Archipiélago de Chiloé, donde se repararon baños y cocinas, se instalaron puertas de acero, se reforzó el cierre perimetral y se mejoraron las cortinas metálicas, con una inversión de 10 millones de pesos. Asimismo, en la sede de enseñanza media de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, se ejecutaron arreglos en los servicios sanitarios y el sistema eléctrico, con un costo de 46 millones de pesos. Su directora, Susana Barrientos, mencionó que las mejoras permitieron habilitar nuevos baños para docentes y estudiantes, además de la instalación de un baño adaptado para personas con discapacidad.
En la Escuela Elba Ojeda Gómez, se ejecutaron trabajos en el sistema eléctrico por 130 millones de pesos y se remodeló la cocina por 17 millones de pesos. Estos arreglos buscan mejorar las condiciones de uso de las instalaciones y resolver problemas acumulados por años.
Las obras en el Liceo Luis Alberto Barrera y la Escuela Pedro Pablo Lemaitre fueron financiadas como proyectos de conservación de emergencia, mientras que las mejoras en el jardín infantil Archipiélago de Chiloé y la Escuela Elba Ojeda Gómez provinieron de recursos de mantenimiento del Slep. Estas intervenciones responden a deficiencias en la infraestructura escolar y buscan garantizar condiciones mínimas de funcionamiento en la educación pública de la región de Magallanes.




