Necrológicas
  • – Ricardo Soto Canales
  • – Jorge Vega Germain
La Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine emitió un comunidado

Gremio turístico asegura que el Estado es incapaz de gestionar un destino de clase mundial

Jueves 20 de Noviembre del 2025

Compartir esta noticia
69
Visitas
  • Denunciaron ausencia de guardaparques, burocracia y falta de planificación, señalando que el circuito O no requiere más restricciones, sino una administración efectiva y moderna.

 

Un enérgico comunicado emitió la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine, en el que responsabiliza al Estado chileno por una gestión “arcaica, ideologizada y ausente” en las áreas protegidas, tras la reciente tragedia que costó la vida a cinco visitantes en el Parque Nacional Torres del Paine.
Entre las críticas, la organización apuntó a la falta de presencia de guardaparques en zonas críticas, la lentitud burocrática y la inexistencia de protocolos modernos de seguridad.

El documento, firmado por la gerenta general del HYST, Sara Adema, precisa que el circuito Macizo Paine “O”, donde ocurrió el accidente, no es un trayecto peligroso en sí mismo. “El peligro es un Estado ausente”, señalaron, recordando que en más de dos décadas no se han registrado tragedias en el paso John Gardner y que los casos fatales en el parque han sido mínimos y aislados.

La asociación también cuestionó las propuestas de algunos “opinólogos” que, tras la tragedia, han sugerido la exigencia de guías obligatorios, nuevas restricciones, horarios estrictos o controles adicionales. “Debemos decirlo con fuerza: el circuito O no necesita guías obligatorios ni sobrerregulación”, enfatizaron.

Según HYST, “el riesgo existe porque así es la montaña”, y quien decide recorrer Torres del Paine debe hacerlo con responsabilidad: “prepararse, equiparse, revisar el clima, conocer sus límites y tomar decisiones informadas”.

La entidad advirtió que, mientras en los próximos días proliferarán “opinólogos, políticos y comentaristas circunstanciales” entregando diagnósticos desde la distancia, quienes realmente conocen la operación del parque llevan décadas alertando sobre un sistema colapsado. Aseguran que muchos de quienes hoy ocupan la discusión pública “nunca han trabajado en el territorio, ni han impulsado planes de manejo, proyectos de seguridad o mejoras operativas”.

En contraste, los administradores turísticos sostienen que el problema es estructural y de larga data: reuniones improductivas, mesas técnicas sin resultados y múltiples intentos fallidos por modernizar la gestión. Frente a ello, recalcan que ellos -hoteleros, guías y operadores locales- han estado permanentemente “en la montaña, en las tormentas repentinas, en las emergencias y en la operación real del parque”.

Un punto de inflexión

La organización afirmó que el siniestro debe convertirse en un “punto de inflexión” y urgió a modernizar de forma urgente la administración de los parques nacionales, calificando el actual sistema como “un modelo del siglo XX enfrentado a desafíos del siglo XXI”.

En su diagnóstico, apuntaron directamente a décadas de falta de visión por parte de sucesivos gobiernos y ministerios, acusando desconocimiento sobre el valor estratégico del turismo y de las áreas protegidas. Según la asociación, la Conaf opera bajo una lógica “obsoleta”, con falta de recursos, planes de manejo congelados por años, escasez de guardaparques y una cultura institucional que concibe al turismo “como un intruso”. A esto sumaron que más del 90% de las hectáreas protegidas de Magallanes permanecen cerradas por ausencia de planificación.

“No han entendido que los parques nacionales no son sólo ‘lugares bonitos’, sino activos estratégicos del país, motores económicos”, agregaron. Pidieron que, de una vez por todas, el Estado tome el peso de “gestionar destinos de clase mundial”.

Cuestionaron la idea de que el nuevo Servicio de Biodiversidad y Areas Protegidas resolverá todos los problemas existentes al interior de los parques nacionales. Señalaron que existe una alta probabilidad de que tenga una “mirada incluso más rígida… más estatal y dura”. “No cambiará nada si mantiene la misma burocracia, la misma ceguera, los mismos candados administrativos”, advirtieron. “Un servicio nuevo no salvará vidas si no cambia la mentalidad”, concluyó el HYST.

Rechazo a buscar
 ‘culpables fáciles’

El comunicado rechazó la búsqueda de “culpables fáciles”, defendiendo a los equipos que trabajan en terreno y aclarando que los concesionarios no tienen atribuciones para detener o autorizar el ingreso de visitantes, sino que esto recae en el Estado y sus organismos competentes. 

“Pretender responsabilizarlos es trasladar obligaciones públicas a privados que sólo pueden colaborar”, añadieron. Aseguraron que cargar la culpa sobre ellos “sólo serviría para proteger al verdadero responsable”, que, a su juicio, es el Estado a nivel central, caracterizado por una “institucionalidad antigua, lenta y poco adaptada a las necesidades actuales de la gestión de áreas protegidas”.

Recalcaron que el turismo ha sostenido históricamente al parque, financiando más de la mitad de su operación y posicionando Torres del Paine como destino de clase mundial. El comunicado cuestionó la visión estatal que asume que conservar equivale a cerrar territorios, afirmando que la verdadera protección ocurre cuando comunidades, empresas y visitantes se convierten en aliados del territorio.
“Una tragedia no se resuelve con miedo ni con titulares. Se resuelve cambiando el sistema completo”, concluyó el HYST.

 

Propuestas no escuchadas

La asociación afirmó haber presentado durante años propuestas concretas que fueron desestimadas por el Estado: un helicóptero de rescate financiado con un pequeño cargo de entrada, protocolos de emergencia, patrullajes conjuntos, digitalización del monitoreo de flujos, nuevos circuitos, Wifi en porterías e infraestructura crítica. “La respuesta ha sido siempre la misma: silencio, burocracia y desconfianza ideológica”, lamentaron.

 

Austro Chile acusa fallas del Estado en
seguridad y gestión por tragedia en el Paine

La Asociación Magallánica de Empresas de Turismo Austro Chile A.G. acusó al Estado de no cumplir con su responsabilidad de garantizar condiciones básicas de gestión, seguridad y presencia en el Parque Nacional Torres del Paine, tras la reciente tragedia que cobró la vida de visitantes y que conmocionó a la región. El gremio afirmó que existen falencias estructurales en la administración del área protegida, pese a años de advertencias del sector turístico.

Según la organización, aunque el riesgo es inherente a toda actividad de aventura en territorios remotos, este puede reducirse significativamente si existe un sistema estatal robusto de patrullaje, monitoreo y respuesta ante emergencias. “Todo indica que en esta oportunidad aquello no se cumplió”, sostuvo el gremio, que apuntó directamente a la falta de presencia efectiva en uno de los destinos más visitados y exigentes del país.

Austro Chile recordó que en la última década se han endurecido normativas y complejizado trámites que afectan a turistas y empresas, pero sin que ello se traduzca en mejoras en la gestión pública del parque. “Se fiscaliza a los privados, pero no el rol del sector público encargado”, criticaron, subrayando que la burocracia ha aumentado mientras la capacidad operativa del Estado permanece insuficiente.

El gremio recalcó que las empresas y operadores del parque colaboran diariamente en el manejo y cuidado del territorio, pese a las dificultades para operar bajo un sistema que -a su juicio- no prioriza la seguridad ni la administración eficiente del destino.

La asociación afirmó que la tragedia debe ser un llamado urgente a reformar el modelo de gestión de las áreas protegidas en Magallanes.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest