Sin excusas por falta de camas: Justicia dicta orden al Hospital Clínico para recibir a internos psiquiátricos
– El tribunal acogió la internación provisoria de un acusado de agredir a dos trabajadoras en un local de Movistar, pese a la falta de disponibilidad en la unidad de salud mental.
En una audiencia marcada por la tensión administrativa entre el sistema judicial y el sanitario, la magistrada del Juzgado de Garantía de Punta Arenas dictó una orden verbal explícita exigiendo al Hospital Clínico de Magallanes (HCM) la recepción inmediata de un imputado diagnosticado con esquizofrenia, prohibiendo al recinto excusarse en la falta de disponibilidad de camas.
La orden judicial se dictó en el marco de un violento incidente ocurrido el 26 de diciembre de 2025 en la sucursal de Movistar ubicada en avenida Colón. Según el requerimiento de la Fiscalía, el imputado, Gabriel Alexis Águila Ojeda, ingresó al local y agredió con un golpe de puño a una trabajadora de atención al cliente y, posteriormente, atacó a una guardia de seguridad, a quien tomó del cabello con violencia.
Ambas víctimas resultaron con lesiones de carácter leve, incluyendo hematomas y pérdida de cabello en el caso de la guardia. Por estos hechos, la Fiscalía formalizó al imputado por dos delitos de lesiones menos graves, destacando la agresividad desplegada en un lugar público y con presencia de terceros.
Durante la audiencia, la defensa informó que Águila Ojeda padece esquizofrenia y presenta una discapacidad mental del 30%, encontrándose bajo un tratamiento médico especializado.
La fiscal Katerina Aranis respaldó la solicitud de una medida cautelar más gravosa, citando un informe pericial del Servicio Médico Legal, emitido en diciembre de 2024, el cual concluye que el imputado presenta un “déficit intelectual moderado y un trastorno de conducta con descontrol de impulsos”, determinando que representa un riesgo inminente tanto para sí mismo como para terceros.
El conflicto con el Hospital Clínico
El punto más crítico de la audiencia surgió cuando Gendarmería de Chile advirtió sobre las constantes dificultades para ingresar internos a la unidad de salud mental del Hospital Clínico de Magallanes. Según el funcionario presente, el hospital suele rechazar a los imputados alegando que “no hay camas”, dejándolos en el servicio de urgencias sin custodia adecuada o en un limbo administrativo.
Ante esta advertencia, la magistrada tomó una decisión drástica para garantizar la seguridad del imputado y de la sociedad, dando una orden verbal explícita: “Se ordena un traslado por parte de Gendarmería al Hospital Clínico de Magallanes, quien debe ingresar a la unidad de salud mental el día de hoy y de manera inmediata, sin poder ser causal del no ingreso el no disponer de cama”, sentenció la jueza.
La magistrada incluso facilitó canales de comunicación directos para que Gendarmería informara cualquier obstrucción por parte del personal hospitalario al cumplimiento de la orden judicial.
Tras la audiencia, la fiscal Katerina Aranis se refirió al caso, confirmando la resolución judicial e indicando que al imputado “se le requirió por dos delitos de lesiones menos graves y, en esa circunstancia, se solicitó la internación provisoria, por cuanto aquel mantendría ciertas situaciones de salud mental (…). De acuerdo a ello, se acogió por parte del Juzgado de Garantía de Punta Arenas, decretando que esta medida cautelar sea cumplida en el Hospital Clínico de Magallanes”.
Finalmente, el tribunal decretó la suspensión del procedimiento hasta que se remita un informe psiquiátrico actualizado, con el fin de determinar fehacientemente la imputabilidad de Águila Ojeda.




