El fin de la invisibilidad rural: Magallanes define su propia hoja de ruta
Alrededor de una mesa con mantel esmeralda y sillas negras, se llevó a cabo una reunión entre autoridades regionales y representantes del sector rural. ¿El objetivo? Cambiar el paradigma de trabajo en las zonas del campo. La asamblea se realizó este lunes en el sexto piso del Edificio del Agro y fue conducida por Alberto Ramírez, jefe del Departamento de Desarrollo Rural de la Odepa,.
“Tras un proceso de coordinación con el Gobierno Regional, la Seremi de Agricultura, servicios públicos y municipios, logramos consolidar la versión final del Plan Regional de Desarrollo Rural. Este instrumento permite mirar al mundo rural de Magallanes con una perspectiva territorial alineada con la política nacional, otorgándole pertinencia regional”, destacó Ramírez.
En exclusiva para este medio, habló sobre los cambios más significativos de esta hoja de ruta: “Creo que el primer cambio es poner el tema rural en la agenda. Se tiende a la invisibilidad; tal vez no tanto en esta región, donde su influencia es fuerte, pero a la hora de tomar decisiones, quienes lo hacen están en Punta Arenas”.
Continuó: “Lo segundo es hacer un llamado al trabajo intersectorial y coordinado”. En este punto, aclaró que los grandes líderes de este proceso deben ser los integrantes del Gobierno Regional.
“Por el momento, en conjunto con las delegaciones presidenciales, pero en algún momento van a ser los del Gore los que tengan esta misión. Estas son las grandes aspiraciones con este instrumento, en el fondo”, aclaró.
El jefe de departamento también fue el encargado de presentar los lineamientos del instrumento estratégico que establece una hoja de ruta con iniciativas priorizadas para orientar la acción pública en los territorios rurales.
En cuanto a los contenidos, el plan se estructura en cuatro ejes estratégicos: bienestar social, oportunidades económicas, sostenibilidad ambiental y cultura e identidad.
En el ámbito del bienestar social, se prioriza el acceso equitativo a servicios básicos como agua potable, electricidad y conectividad digital, donde aún persisten brechas respecto de los sectores urbanos.
En oportunidades económicas, se identifican importantes potencialidades vinculadas al capital natural, especialmente para el desarrollo del turismo de intereses especiales y de largo alcance.
En materia de sostenibilidad ambiental, se releva la preocupación por la degradación de los suelos, asociada principalmente a los efectos de la sequía de los últimos años.
Finalmente, en cultura e identidad, se destaca la necesidad de fortalecer y rescatar el patrimonio cultural e inmaterial de los territorios rurales.
Por su parte, la seremi de Agricultura, Irene Ramírez Mérida, valoró la presentación de este plan como una herramienta clave para avanzar en una planificación coherente y de largo plazo.
“Creo que lo más importante aquí es poder dar mayor oportunidad a la ruralidad y poder también tener una estrategia clara y conjunta con los diferentes servicios para poder abordar estas brechas y desafíos que tiene la ruralidad acá en la región de Magallanes”, dijo.




