Kyarha Carpo Dietert hizo historia en Polonia al convertirse en la primera magallánica en competir en el mar Báltico
- La deportista regional celebró su cumpleaños compitiendo, donde enfrentó temperaturas de hasta 0,05 grados y alcanzó podios en pruebas de natación invernal.
La joven estudiante de la Universidad de Magallanes, Kyarha Carpo Dietert, marcó un hito en la historia del deporte nacional al convertirse en la primera magallánica en competir en las aguas gélidas del mar Báltico, durante una exigente competencia internacional realizada los días 24 y 25 de enero en la ciudad de Gdynia, Polonia. Hasta ahora, la única chilena que había participado en esta competición había sido la nadadora Bárbara Hernández, conocida internacionalmente como la “Sirena del Hielo”.
La deportista relató que esta hazaña coincidió con la celebración de su cumpleaños. “Celebré compitiendo. Fue muy interesante y entretenido. Dentro de todo lo que he hecho en el mundo de la natación, este fue un registro histórico para mí, porque nunca había estado en el agua tan helada en una carrera”, comentó. Según explicó, el agua alcanzó temperaturas de 0,05 grados el primer día y 0,35 grados el segundo, las más bajas registradas hasta ahora en esa competencia.
Las condiciones del entorno fueron igualmente extremas. La bahía de Gdynia debió ser despejada con maquinaria para remover el hielo acumulado en la superficie. “Fue súper extremo, súper helado, y me tuve que preparar mucho mentalmente para poder nadar un kilómetro en el mar Báltico”, explicó, precisando que la prueba equivale a “40 vueltas en una piscina de 25 metros”.
En lo deportivo, Kyarha obtuvo el segundo lugar en los 200 metros libres, el sexto lugar en los 50 metros mariposa y el sexto lugar en la clasificación general, destacando entre más de 500 competidores provenientes de 15 países. “Fue un orgullo porque siempre llevé a Magallanes conmigo; siempre quise representarlo fuera, en un país como Polonia, que es extremadamente frío. Tuve que alzar la bandera en la premiación”, indicó.
Sobre las pruebas, detalló que la experiencia fue tan exigente como desafiante. “A los 100 metros ya quería salir y, al terminar el kilómetro, no sentía nada: no sentía los hombros, perdí un poco la vista y me mareé. Fue extremadamente frío. Después vino la recuperación en el sauna, con la vista nublada, y luego tuve que entrar en calor y recuperarme de nuevo”, relató, recordando que los atletas enfrentan temperaturas bajo cero tanto en el agua como en el ambiente, donde el termómetro marcó entre -4 °C y -6 °C.
Además del kilómetro en el Báltico, la nadadora compitió en otras tres pruebas: 100 metros pecho, 200 metros libre y 50 metros mariposa, logrando dos segundos lugares y un sexto lugar.
Kyarha explicó que su llegada a Europa fue el resultado de un proceso de aclimatación planificado con varios meses de antelación. Primero llegó a los Países Bajos, donde permaneció entre Navidad y Año Nuevo aclimatándose. Posteriormente, viajó con cerca de dos meses de anticipación para asegurar una buena adaptación. Durante ese periodo entrenó en Alemania, específicamente en Bremen y Berlín, probando saunas y piscinas con hielo para prepararse adecuadamente para esta competencia.
Desde Suecia, donde actualmente entrena, se prepara para las siguientes etapas del circuito invernal, que se realizarán el 28 de febrero y 1 de marzo. “El agua estará entre 0 y 1 grado. Ahora los países nórdicos están recibiendo temperaturas más bajas de lo normal, por lo que las aguas están extremadamente frías”, detalló. Su principal meta es la Winter Swimming World Cup, que se desarrollará entre el 2 y el 8 de marzo en Oulu, Finlandia, y que reunirá a más de 2.000 nadadores de todo el mundo.
A punta de sacrificio
Su madre, Inge Dietert Mladinic, destacó el sacrificio y la constancia de la deportista, quien, sin apoyo institucional ni auspicios privados, ha financiado sus viajes y entrenamientos con su propio trabajo. Kyarha no pertenece a ningún club ni recibe ayuda económica. “Golpeé muchas puertas y ninguna empresa local quiso auspiciarla”, declaró Dietert. La joven nadadora trabaja como jornalera de la construcción y, de manera esporádica, como guía de turismo para los cruceros que llegan a Punta Arenas. “A ella solo la mueve su propio espíritu de perseverancia, garra y autodisciplina”, afirmó.
Pese a las dificultades, Kyarha mantiene firme su compromiso con el deporte y con representar a Magallanes en escenarios internacionales. “Estoy muy motivada y llevo la bandera de Magallanes a todas partes. Todo esto ha sido posible gracias a algunos sponsors, principalmente la compañía de mi padre, West Company, pero siempre estamos abiertos a cualquier apoyo que se quiera sumar para inscripciones, alojamientos y viajes”, expresó desde Suecia, destacando que su mayor motivación no son los premios, sino el orgullo de demostrar que desde el extremo sur del mundo se puede competir al nivel de los mejores.




