Intensa crisis vive la Corporación de Pescadores de Tierra del Fuego
Una verdadera “crisis de identidad” vive la Corporación de Pescadores de Tierra del Fuego (Corpesgo), después que uno de los dos sindicatos que en la actualidad integra la entidad, dejara fuera al otro “por imposición”, pero no por legalidad. Así lo denunciaron los dirigentes del Sindicato de Pescadores Artesanales Clarencia, de Porvenir, Ricardo Millán y José Vera. Estos acusan a los directivos de sus pares del Sindicato de Pescadores de Bahía Chilota, de marginarlos sin motivo, con malas prácticas y actitudes “matonescas”, por lo que esperan que algún organismo regulador intervenga, o de lo contrario iniciarán acciones legales mediante un abogado.
Lo delicado del tema es que se deja fuera de los beneficios propios para los trabajadores del mar que les provee Corpesgo a 45 familias, las de los socios del Sindicato Clarencia, aunque pueden seguir desarrollando su actividad y desembarcar en la Caleta Pesquera de Bahía Chilota, pero no podrán detentar prebendas de la corporación. Esto último resulta lastimoso para los 45 socios, ya que ahora deben laborar por sus propios medios, sin acceder a las ventajas que el Estado provee a los corporados.
Así lo explica Ricardo Millán, pescador representante de Clarencia, acusando que “fuimos desafectados por la Armada de la administración de Corpesgo y como sindicato estamos en mala situación, nos sentimos perjudicados y pasados a llevar en nuestros derechos. Supuestamente hay un proceso de 11 meses en el cual Sernapesca se haría cargo de la administración en ‘marcha blanca’ que se va a licitar. Tendremos que esperar este proceso para ver qué pasa en adelante”.
Está fuera pero legalmente
es el presidente
La paradoja es que legalmente, tras la cesación de funciones del anterior presidente de Corpesgo, José Antonio Silva (quien renunció al cargo), debe ser el propio Millán quien asuma como presidente de la corporación. “Vamos a seguir los procesos, contactar un abogado para asesorarnos en la parte legal porque los derechos de nuestro sindicato fueron vulnerados, hay mucha cosa fuera de regla”, afirmó.
Millán explica que el espíritu de las decenas de caletas creadas por el Estado a lo largo de Chile es de carácter social, no empresarial, no con el objetivo de lucrar, como se ve ahora en Corpesgo. “Ni tampoco con la intención que tienen los del sindicato de Bahía Chilota, de amedrentar a los demás pescadores como lo ha sido con nosotros, ante lo cual nos hemos mantenido al margen para evitar caer en errores, digamos”, apuntó.
Millán relata que todo se inició cuando el presidente de Corpesgo, que era quien también dirigía el sindicato de Bahía Chilota, José Antonio Silva, tras cumplirse un plazo dado por la Subsecretaría de Marina en presentar una documentación -que no informaron- pretendieron quedarse con la administración. Poco después, cesaron de sus funciones a Silva y en seguida, maquinaron para marginar a Clarencia.
¿Porqué renunció Silva?
Consultado por el tema, José Antonio Silva reconoció que ante la presión de sus propios asociados del Sindicato de Pescadores Bahía Chilota, optó por renunciar tras un año de dirigencia. “Me retiré de Corpesgo y del sindicato porque no paraban de hablar mal de mi. No se puede trabajar con ellos, es como meterse en la jaula de los leones. No son unidos y hay un problema entre los dos sindicatos: no se quieren, ¡mejor no meterse!, por eso mejor me fui”, confesó el también comerciante de productos del mar.
Para finalizar sobre el conflicto, Ricardo Millán refiere que está consciente que el cargo de presidente de Corpesgo legalmente le corresponde, porque lo indica el reglamento, ya que fue vicepresidente en la gestión de Silva. “Estamos vigentes hasta el 2027, hay que aclarar varias situaciones como sueldos impagos, un tema de contabilidad donde hay que ver facturas que desconocemos y un caso de bienes que se debe resolver a futuro”.
“Y hay que ver qué pasó con el cargo de la tesorera que también la dejaron fuera, la amedrentaron y renunció para no verse involucrada en estos temas. Por estatuto paso a asumir el cargo y la responsabilidad de presidente de Corpesgo. Es cierto que estamos fuera de la parte física, porque la Armada les entregó a ellos (Bahía Chilota) la administración, por eso vamos a ver un abogado que vea la parte legal”, cerró.
Dirigente pesquero José Guerrero: “Ellos
se alejaron, con ellos no se puede trabajar”
El cuestionado presidente del Sindicato de Pescadores Artesanales de Bahía Chilota, José Guerrero, no eludió el tema ni los cuestionamientos que se le imputan: “A los socios de Clarencia nunca los dejamos afuera. Ellos se alejaron de nosotros y con ellos no podemos trabajar, por muchos motivos”, aseguró.
“Hay que conocer lo que pasa para saber cómo son ellos. Lo primero es preguntarles qué pasó con las platas. Tenemos una denuncia en Fiscalía contra el anterior presidente, Guillermo Mansilla, por apropiación de fondos. Bastante plata. La PDI ya hizo su investigación y ya entregó los montos a la Fiscalía”.
“José Silva pidió su renuncia por otros motivos, entre ellos dijo que tenía mucho trabajo, no fue por apropiación de recursos. Hay cosas que no se pueden decir, pero hay que darse cuenta. Su sindicato estaba muerto y ellos trataron de revivirlo para salvar la denuncia que nosotros teníamos contra este otro caballero, y lo único que tienen es una votación que hicieron en la Inspección del Trabajo pero ese sindicato no tiene nada más y con ellos no se puede trabajar”, insistió Guerrero.
Especificó que por algo la Armada les dio la administración a ellos (Sindicato Bahía Chilota), para lo cual ya presentaron los papeles exigidos. Terminó asegurando que los socios de Clarencia podrán seguir haciendo sus desembarcos en la Caleta Pesquera de Corpesgo, sin problemas. “Sólo que no pueden llegar a mandar, como hacían antes”, remató.




