Gato encerradoGato encerrado
Alguna vez se reveló una alocada teoría conspirativa: que la canción “La Colita es Mía” promovía las inyecciones para favorecer a los laboratorios que las fabricaban. En un lavaseco del barrio Prat, esta adorable gatita recibe a los clientes que, en su mayoría, requieren de la limpieza de prendas ensuciadas por michis… ¿han escuchado que dicen que los gatos dominarán el mundo?




