Necrológicas
  • José Miguel Bahamonde Bahamonde
  • Danilo Heriberto Passeron Callahan
  • Juan Hilario Ruiz Muñoz
  • Enrique Ulloa Velásquez
  • Víctor José Delgado Flores
  • Isabel Barrientos Barría

Alertó botánico del Inia-Kampenaike: “Incendios amenazan posibilidades del parque como reserva biológica de flora autóctona”

El incendio que afecta al Parque Nacional Torres del Paine tiene un impacto ecológico mayor del que diversas autoridades de gobierno están reconociendo, pues este siniestro, como los inmediatamente anteriores (1985 y 2005), amenaza sus posibilidades como reserva biológica de flora autóctona.
[…]

Por La Prensa Austral domingo 8 de enero del 2012

Compartir esta noticia
109
Visitas


El incendio que afecta al Parque Nacional Torres del Paine tiene un impacto ecológico mayor del que diversas autoridades de gobierno están reconociendo, pues este siniestro, como los inmediatamente anteriores (1985 y 2005), amenaza sus posibilidades como reserva biológica de flora autóctona.

Por ello, los expertos botánicos e investigadores regionales rechazan el que los informes hablen que el porcentaje mayoritario de la zona afectada está constituido por matorrales y malezas, siendo que se trata de estepa patagónica (70%), donde se albergaba especies únicas en su tipo en Chile y con graves problemas de conservación.
De igual forma, se comprometen las bellezas escénicas naturales de los países de América, que se encuentra en el marco del “Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura”, ratificado por Chile en 2001 y que está en consonancia con el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
El botánico (con maestría en Ciencias), Erwin Domínguez, planteó a este diario que es un error hablar de que la recuperación del parque se logrará en dos a tres años (en el caso de la capa vegetal que cubre el suelo) y que pilar de esto será reforestar en algunas zonas.

“Los incendios forestales generan cambios bruscos y permanentes en la biodiversidad en áreas protegidas”, advirtió.

Domínguez –investigador de Inia-Kampenaike- explicó que la biodiversidad es importante en los ecosistemas debido a que genera procesos ecológicos funcionales que mantienen la estabilidad de éstos en el tiempo.

El experto expresó su preocupación porque se está abordando el siniestro y su efecto en forma más o menos superficial, cuando sólo se enfatiza en la reforestación, como si ésta por sí misma tuviera la capacidad de recuperar los ecosistemas existentes en el parque y advirtió que se requiere conformar un grupo que tenga la capacidad de diseñar el referido plan para restaurar los estados iniciales de vegetación en términos de que éstos vuelvan a ser funcionales y den vida a procesos de coexistencia de las plantas y animales nativos.

Esta opinión fue compartida por el doctor Rodrigo Villa, especialista en paleo-ecología e investigador del Cequa.

“El conocimiento de la biodiversidad en un área protegida es un elemento esencial cuando se trata de tomar decisiones de manejo ambiental”, señalaron.
En el caso del Parque Nacional Torres del Paine no existe un catastro de la flora existente, lo cual es casi paradojal si se considera que se trata no sólo del mayor atractivo turístico que ofrece el país, sino de un sitio privilegiado en términos de ecosistemas.

Contar ahora con un mapeo de las especies sería de gran ayuda para poder estructurar el plan de recuperación, indicaron.

Inmensa riqueza florística

El Parque Nacional Torres del Paine, por su heterogeneidad paisajística y su vegetación, agrupa cinco macro comunidades: 1.- estepa patagónica; 2.- matorrales preandinos; 3.- bosque magallánico; 4,. turbales; y 5.- desierto andino.

La riqueza florística de estas macro comunidades se estima cercana a las 560 especies. De ellas, 475 son nativas y 85 especies introducidas.

“Esta riqueza de especies representa el 56% de la diversidad descrita para la región de Magallanes”, acotó Domínguez.

Incendios han afectado casi 39 mil hectáreas

Que el parque requiere urgente contar con un plan de manejo ad hoc a su importancia tanto económica como ecológica nadie lo puede discutir.
Con sus 53 años, esta reserva presenta una dramática historia de incendios, siendo los tres últimos (1985, 2005 2011-2012), lo que suma un daño sobre 38 mil 668 hectáreas.

Este último episodio ya compromete en un 70% al ecosistema de la estepa patagónica, donde destacan los matorrales de Adesmia boronoides (paramela) y A. Volckmannii (espino), ambas especies con problemas de conservación.

Además –hizo ver Domínguez- se trata de comunidades únicas en su tipo dentro de un área silvestre protegida de Chile.

Otro grupo de plantas afectadas ha sido el de las orquídeas, entre ellas destacan: Gavilea littoralis y Gavilea araucana, que tienen distribución restringida en Magallanes.

Invasión de plantas exóticas

Los especialistas hicieron ver que los trastornos más visibles generados por los anteriores incendios en el Paine han sido el cambio de especies típicas de la estepa patagónica por exóticas (foráneas), como el vinagrillo, diente de león, romaza, cicuta, retamos, margaritas, etc.., que no forman parte del ecosistema.
“Actualmente, se reconoce que las plantas exóticas son un problema potencial para la conservación de áreas protegidas debido a que, además de causar la pérdida de diversidad, afectan la estructura de los ecosistemas y procesos, disminuyendo la capacidad de conservación y el valor de éstas, desde un punto de vista biológico y turístico. Estudios recientes indican que a los turistas no les interesa ver especies exóticas en áreas remotas y silvestres supuestamente”, remarcaron.