Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García

Alumnos del Liceo Contardi desmienten robos y destrozos al interior de la “toma”

“Los únicos daños son los vidrios rotos producto de un ataque que sufrimos y el director no tomó ninguna acción legal para buscar a los responsables”, expresó el estudiante Leonardo Tobar.

Por La Prensa Austral lunes 7 de noviembre del 2011
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Para dar a conocer la realidad que se vive al interior de la “toma” del Liceo Contardi, los alumnos abrieron las puertas del establecimiento y mostraron todas sus dependencias. “Queremos desmentir algunas informaciones del director (Raúl Alvarado Díaz), quien asegura que hay destrozos y robos”, dijo el estudiante Leonardo Tobar.

En un recorrido por el lugar, se pudo constatar que los daños efectivamente son menores y que no provienen de acciones premeditadas por los mismos alumnos, sino de personas externas. El destrozo más significativo es la rotura de decenas de vidrios ocasionado por individuos no identificados que atentaron contra el liceo. “Cuando ocurrió esto, el director nunca dijo que iba a tomar acciones legales para buscar a los responsables y tampoco lo va hacer porque no le importan mucho los alumnos que estamos en toma”, declaró el vocero, comparando este hecho con el ataque ocurrido en la sede de enseñanza básica. “Son acusaciones irresponsables señalar que hay alumnos involucrados”, agregó.

El recinto no está completamente ordenado y se nota que no se ha realizado un aseo profundo, como los que se acostumbran en época de clases; sin embargo, los estudiantes se esmeran por tener las dependencias bien presentadas y habilitadas para su uso diario. Con total franqueza, el vocero de la “toma” confesó los puntos débiles: “Rompimos una puerta porque la llave estaba adentro y queríamos sacar pelotas para realizar un campeonato deportivo”, dijo, añadiendo que la iban a reparar.

Seguridad
Para resguardar algunos elementos han optado por apartarlos en otras salas, como ocurre con los computadores. “En clases nunca podemos usar la sala de computación, creo que hay alumnos que no la conocen. Nosotros tenemos habilitados cuatro computadores, más un notebook en portería, otro en la sala de descanso y otro en la sala de profesores”, contó, advirtiendo que el resto de los equipos los tienen guardados en una pieza con llave.

Por seguridad, también reveló que se rigen por normas consensuadas entre los estudiantes como, por ejemplo, que se puede fumar sólo en lugares habilitados y que está prohibido beber alcohol. Las fiestas también dice que son un mito, aunque no niega que hay estudiantes de otros colegios que se quedan a dormir, como ocurre en todas las “tomas”.

Para alimentarse reciben donaciones de los apoderados del liceo que los apoyan. “Nunca nos ha faltado comida”, afirmó, relatando que incluso los vecinos han cooperado. “Una vez recorrimos las casas cercanas y de cincuenta, en sólo dos nos cuestionaron”, detalló.