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Cazador niega matanza de caballos y dice que su negocio consiste en amansar los animales

El ex propietario de la Estancia Yendegaia, Miguel Serka Romero, negó que haya sido contratado para matar caballos salvajes y afirmó que el pago consiste en la tenencia de los animales para su amanse.
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Por La Prensa Austral sábado 5 de julio del 2014

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El ex propietario de la Estancia Yendegaia, Miguel Serka Romero, negó que haya sido contratado para matar caballos salvajes y afirmó que el pago consiste en la tenencia de los animales para su amanse.
Serka salió al paso de los cuestionamientos formulados durante un reportaje difundido por Chilevisión Noticias en la noche del jueves, que se basó en los antecedentes aportados por un ex cuidador del predio y también por el empresario y criador de caballos, Andrés Cox.

Dicho terreno pertenecía a la Fundación Yendegaia, ligada a la Fundación Pumalín, del empresario estadounidense Douglas Tompkins. Este último decidió donarlo al Estado de Chile para crear un parque nacional. Junto a la documentación de traspaso de las tierras, había un contrato firmado en julio de 2013 entre la fundación y el cazador Miguel Serka para que cacen y sean retirados del lugar los animales “bravíos”.

El ex estanciero reconoció la existencia del mencionado contrato que autoriza la “caza” de los animales, palabra por su definición se refiere a: buscar o seguir a las aves, fieras y otras clases de animales para capturarlos o matarlos”.
En este sentido, asegura, la palabra “matarlos” no se aplica en este caso, puesto que hay un pago que consiste en la tenencia de dichos animales. “A mí no se me cancela por matar animales. Y mi negocio consiste en el amanse de estos para venderlos en esa calidad, como caballo de uso, mansos”, reiteró.

Sobre el uso de mallas para su captura, Serka sostuvo que el objetivo de la misma es proteger precisamente los bosques. “Como es bien sabido, en invierno cuando nieva y después escarcha, el pasto queda tapado y los animales para poder subsistir tienen que ramonear, esto es, comer las hojas de los árboles, lo cual implica que dichos árboles no se pueden desarrollar y pueden hasta morir”.

Al tratarse de una fundación sin fines de lucro, dueña actual del campo hasta que no se haga el traspaso definitivo, existe el especial cuidado de proteger los bosques y para la captura es necesario hacer corrales, razón por las que se utiliza las mallas para crear estos y no dañar los árboles, ni los animales.

Metodología de captura

Con respecto a la metodología de captura, explicó que principalmente consiste en arrear los caballos con un sistema denominado de posta, ya que se ubican los jinetes distanciados 1 ó 2 kilómetros entre sí, puesto que los caballos de uso van con un peso adicional, o sea, el jinete, y no poseen la misma resistencia que los caballos que andan sin este peso adicional, hasta hacerlos llegar al corral de la estancia o un corral de mallas que se armó provisoriamente en algún lugar.
Posteriormente son enlazados y embozalados, para comenzar en forma inmediata el amanse, el primer paso es enseñarles a cabrestear, o sea el bozal cumple la función de no ahorcarlos cuando estos son capturados.
Niega que exista armas de fuego, ya que “no poseo ninguna autorización y no es mi intención, menos mi negocio matar animales. sólo se dispone de una ballesta, la cual tiene como objetivo, la aplicación de tranquilizantes, para no dañar estos ejemplares, puesto que reitero, los requiero vivos no muertos”, remarcó. También se utilizan perros de la ganadería tradicional.

Serka hizo hincapié que los servicios competentes están en conocimiento de este contrato, de hecho, se ha informado tanto a la Conaf como al Sag.

“Me extraña que este señor de apellido Cox, que dice seguir estos caballos por tantos y tantos años, no tenga idea que:

1.- Estos fueron introducidos por mi padre

2.- El segundo dueño de este predio fui yo.
3.- Quien expuso como testigo de los hechos (el ex cuidador del predio José Alvarado Machuca), no es ni más ni menos, el que por más de 14 años los cazó, mató y vendió su carne a innumerables embarcaciones pesqueras, para ser utilizada como carnada o con otro fin”.

Finalmente aclaró que esta actividad se realiza en forma completamente transparente, con la información y conocimiento de los entes que corresponden, y que “no se están matando animales”, o sea, afirmó, “se trata de una absoluta y rotundamente falsa aseveración”, razón por la que exigirá una pública disculpa del canal Chilevisión.