Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz

Con masiva mudanza, comunidad de la Escuela Paul Harris comenzó a regresar a la normalidad

Con mucha emoción, los profesionales de la Escuela Rotario Paul Harris volvieron a darle vida al establecimiento, que fue duramente azotado por el aluvión de marzo. Desde que ocurrió el desastre, la comunidad educativa se trasladó hasta el Polideportivo 18 de Septiembre, y aunque en junio su directora, Milena Yankovic, expresó su preocupación por la demora en el inicio de los trabajos de reparación, las dependencias del colegio están casi listas para volver a ser utilizadas en marzo.
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Por La Prensa Austral domingo 16 de diciembre del 2012

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Con mucha emoción, los profesionales de la Escuela Rotario Paul Harris volvieron a darle vida al establecimiento, que fue duramente azotado por el aluvión de marzo. Desde que ocurrió el desastre, la comunidad educativa se trasladó hasta el Polideportivo 18 de Septiembre, y aunque en junio su directora, Milena Yankovic, expresó su preocupación por la demora en el inicio de los trabajos de reparación, las dependencias del colegio están casi listas para volver a ser utilizadas en marzo.

Casi, porque aún falta realizar algunos arreglos que tienen que estar finalizados para el inicio de las clases. La directora mostró que el baño de los niños más pequeños y el comedor aún deben ser reparados.

“No sé cuál será la decisión del sostenedor”, dijo Yankovic, quien agregó que estos espacios no entraron en el proyecto de reparación, el que además, no permitía cambios.

Por eso, también quedó excluida una sala funcional, donde se trabajan habilidades sociales, “y que debieron verla como un comedor y quedó fuera. Aquí hay que sacar un termo o si no, no podremos funcionar”.

De todas formas, el establecimiento presenta notables avances si se le compara con lo que había a mitad de año.
Un piso nuevo de caucho reciclado en los pasillos (financiado por el gobierno con 80 millones de pesos), cerámicos en los baños, piso flotante para las oficinas y reparación de calderas y radiadores, esto último, gracias a un proyecto Fril (Fondo Regional de Iniciativa Local) que estaba aprobado antes del aluvión.

Por eso, la emoción fue grande entre los funcionarios del establecimiento cuando debieron embalar los materiales y abandonar el recinto del polideportivo.

“En la licenciatura agradecimos al director del IND, Iván Herrera, porque desde el primer día nos dio libertad para ocupar los espacios y nunca nos presionaron para que nos vayamos. Eso fue un alivio, un estrés menos”, reconoció Yankovic.

Pero por más bien que fueran hospedados durante casi nueve meses, no había nada como el hogar y, por eso, apenas empezaron a descargar las mesas, cajas y sillas, entre otras cosas, la emoción afloró dentro del personal, mayoritariamente femenino.
Tanto que incluso salió el sol: “Hicimos una cadena para que mejorara el tiempo antes de salir del polideportivo”, contó la directora, destacando que por una gestión interna consiguieron el camión, mientras que la Corporación Municipal aportó con seis personas para ayudar a descargar y a darle vida nuevamente a la Escuela Paul Harris.