Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz

Concejal denuncia clandestinos y comercio ilegal en calle Errázuriz

Asegura que existe un “cité” que alberga ciudadanas extranjeras en calle Armando Sanhueza. Además, cuestiona la falta de cámaras de vigilancia y presencia de vendedores ambulantes que no son tales

Por La Prensa Austral miércoles 2 de noviembre del 2011


La existencia de locales clandestinos y la presencia de comerciantes ambulantes, que no cumplen con la norma que originó sus permisos, son parte de las conclusiones que arroja el trabajo conjunto que vienen desarrollando los vecinos de calle Errázuriz y el concejal José Aguilante.
El edil dio a conocer hace unos días la elaboración del proyecto “Boulevard” que busca entregar orden y seguridad a la céntrica arteria. En este contexto, Aguilante planteó que dentro del diálogo con los vecinos surgieron dos temas inquietantes y que hoy serán expuesto en sesión de Concejo Municipal.

El primero, indicó Aguilante, tiene que ver con la seguridad pública. Plantea que aquí “se ha hecho visible una serie de situaciones de violencia de gran connotación pública, incluso con gente fallecida. Y eso tiene que ver con varios factores, como la existencia de un sinnúmero de locales nocturnos y establecimientos clandestinos dedicados al comercio sexual”.

El concejal denuncia, por ejemplo, la presencia de “un cité” en calle Armando Sanhueza, que no reúne ninguna condición de seguridad, “donde se alojan mujeres que han venido desde el extranjero”, y que viven allí hacinadas.

Para Aguilante, lo que aquí falta es una mayor fiscalización de todos los entes involucrados, reconociendo también la responsabilidad del municipio, pero haciendo hincapié a la necesidad de vigilancia policial. “La verdad es que es poca. Hay un retén móvil en el mall y en la plaza, y los vecinos se preguntan por qué no se instala uno de noche en callé Errázuriz”.

A esto, añade, se suma la existencia de cámaras de vigilancia que no están funcionando y la carencia de ese tipo de elemento en el lugar que consideran de mayor inseguridad, la intersección de Errázuriz con Chiloé.

“Los vecinos se preguntan por qué todos los locales nocturnos o de expendio de alcohol tienen que instalarse en su calle. Sienten que eso tiene que ver con una fuerte discriminación, con una actitud de sectorizar a la Errázuriz como un barrio rojo, entregando mucha permisividad”, señala José Aguilante.

Ambulantes que no lo son

El segundo tema preocupante para los vecinos tiene que ver con la presencia de vendedores ambulantes que, de acuerdo al edil, no son tales. “Lo primero es reconocer dos cosas: que la idea no es afectarlos y que fue el municipio el que otorgó el permiso para el funcionamiento”.

Sin embargo, aclarado ambos puntos, el concejal sostiene que, evidentemente, los comerciantes establecidos sienten que sus ventas se están viendo afectadas.

Y dónde está el punto, advierte Aguilante, “está en que la autorización para el funcionamiento habla de vendedores ambulantes y ellos no lo son, porque no transitan por diferentes lugares. Se establecieron en ese sector como un derecho adquirido y no sé por qué razón. Hoy llevan meses e, incluso, años. Este es un tema que estamos averiguando legalmente y donde pediremos que el municipio se haga cargo de que se cumpla de manera estricta la norma respecto de este permiso como ambulante”.

Agrega que los vecinos no están por perjudicar el trabajo de estas personas, simplemente porque no se concentren en calle Errázuriz. Lo preocupante, sostiene Aguilante, es que un fenómeno similar comienza a darse en calle Bories.

“Aquí estamos ante una ordenanza que se debe reestudiar para que se respete la norma. Nosotros sabemos del sacrificio de estas personas, pero entendemos también que se debe buscar una solución armónica que no perjudique a nadie. Hoy estamos frente a un problema, donde hay cero fiscalización, cero voluntad política y ninguna intención de diálogo. Lo que hay que lograr es encontrar una solución definitiva que deje contentos a todos”.