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Cuatro adultos y tres niños lo perdieron todo en un incendio de madrugada

“Fue milagroso que nos pudiéramos salvar”, afirmó la dueña de casa Flor Díaz.

Por La Prensa Austral viernes 3 de junio del 2011

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Siete integrantes de una familia salvaron providencialmente con vida de un pavoroso incendio en la población Gobernador Philippi, al norponiente de Punta Arenas, pocos minutos antes de las 2 de la madrugada de ayer. Desde 1988 que Flor Díaz Díaz habitaba con su grupo familiar el inmueble de un piso del pasaje Teodoro Von Fuchs Nº379, el cual quedó reducido a escombros.

Literalmente con lo puesto quedaron tres niños y cuatro adultos, quienes por segundos lograron escapar de las llamas. El oportuno aviso de un vecino salvó la vida de la jefa de hogar, su conviviente Rodolfo Contreras, sus hijas Jurliette y Giselle y sus nietecitos Sagira (7), alumna de la Escuela La Milagrosa, Oscar (4) y Nixia (4), párvulos del jardín infantil Magallanes.

Aun cuando todos lograron salir de la vivienda de material ligero, en un primer momento la jefa de hogar temió por la vida de su hija Jurliette y su nieta Nixia, quienes quedaron atrapadas en un departamento lateral de la vivienda, al obstruirles el fuego el único acceso que daba hacia la calle.

En medio de la desesperación, Flor Díaz decidió abrirles una vía al empujar hacia afuera una plancha que revestía la parte trasera de su dormitorio (y que antes fue una ventana). Por dicha cavidad hizo ingresar a su nieta y a su hija.

“Iba con la convicción de que o sacaba a mi hija o me quedaba con ella adentro”, evocó. Incluso ni siquiera alcanzó a colocarse un pantalón, ya que la emergencia la encontró en ropa interior.

Junto a los restantes moradores también alcanzaron a evacuar a la otra hija que permanecía con sus dos pequeños en una pieza contigua hacia el otro costado del inmueble. Apenas habían salido cuando sintieron cómo el incendio reventaba por los cuatro costados de la casa como una bola de fuego.

A la luz de lo vivido, expresó que “fue milagroso que nos pudiéramos salvar dada la forma como se produjo el incendio”.

Al lugar llegaron cinco compañías del Cuerpo de Bomberos. De acuerdo a lo que conversó con la entidad bomberil, el siniestro se habría originado por un cortocircuito en un medidor de luz.

Vecinos

Omar Agüero, quien vive en la cuadra del frente, señaló que “gracias a Dios estaba despierto en mi departamento cuando escuché un crujido. Miré por la ventana y vi la llamarada”. No lo pensó dos veces en ir a avisar al grupo familiar, percatándose que el fuego surgía de una ampliación lateral del inmueble, que ocupaba una hija con la nieta de la dueña.

Desesperadamente gritó y golpeó a la puerta hasta que Giselle, hija de la propietaria despertó y le fue a abrir. En principio ella no reaccionó, ante lo cual Agüero la instó a no perder tiempo para poder sacar a los niños.

Tras el rescate de todos los ocupantes, y al intentar volver a la casa, señaló que no se podía entrar ya que ardía completamente. Cuando Bomberos llegó ya no había nada que hacer. La familia damnificada no alcanzó a sacar nada de la casa. No contaban con seguros contra incendio.

Ester Velásquez, la vecina del inmueble aledaño por el sector sur, despertó al ver que las llamas subían hasta su ventana, lo cual la hizo saltar de la cama y, desde la ventana de su dormitorio en el segundo piso, percatarse que la casa vecina estaba envuelta en llamas. A lo único que atinó fue a arrojar piedras sobre el techo para que despierten.

Se consuela que al menos todos salvaran con vida, y que a esa hora no haya habido viento, lo cual ayudó a que el fuego no se extendiera a su vivienda, aunque la radiación de éste dejó una marca en el revestimiento del segundo nivel.

Necesidades

Flor Díaz, comunicadora social quien trabajó para las radios Polar y Magallanes, se mostró agradecida del apoyo recibido por sus vecinos y gente de buena voluntad, así como de la ayuda del municipio, que se comprometió a retirar los escombros.

Ayer permanecían con su grupo familiar de allegados en una sede comunitaria del barrio 18 de Septiembre, y hoy se trasladarían todos a la sede de la junta vecinal de población Philippi, en calle Carlos Simons Nº333. Quienes quieran colaborarles pueden llevarles allí toda ayuda en alimentos, vestuario para adulto y especialmente niños (talla 6 y 12 y calzado talla 22 y 33), enseres del hogar y materiales de construcción. Sus teléfonos de contacto son 83487485 ó 83174620.

La jefa de hogar se mostró especialmente preocupada de poder levantar un par de piezas una vez despejado el terreno para volver a instalarse, ante lo cual apeló a la solidaridad de las empresas constructoras Socovesa y Salfa, así como también a la generosidad de parlamentarios como Carlos Bianchi y Miodrag Marinovic.

Cualquier ayuda será bien recibida.