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Denuncian abuso sexual cometido por un capitán de Ejército

El hecho se remonta a agosto de 2009 en Puerto Natales y se individualiza como responsable
a un oficial, asignado al Batallón Logístico Nº5 “Magallanes”.

Por La Prensa Austral viernes 6 de mayo del 2011

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Una nueva denuncia afecta a la Quinta División de Ejército al conocerse ayer el caso de un cabo primero, quien acusó al entonces capitán F.P.R. de haber abusado sexualmente de él, mientras ambos integraban una comisión de servicio en Puerto Natales.

El uniformado hizo pública su denuncia, luego de que, pese a tener un testigo y que se aplicaran sanciones disciplinarias al inculpado, la Justicia Militar determinara sobreseer total y temporalmente la causa, argumentando que “no se encuentra suficientemente acreditado el hecho punible” y que “conforme a los antecedentes recabados además resulta atípico y, por tanto, impune”.

El abogado del afectado, Luis Díaz Coñuecar, interpuso un recurso de apelación ante la Corte Marcial el 5 de abril pasado, buscando dejar sin efecto el sobreseimiento, de modo de que se establezcan responsabilidades penales.

El cabo primero y su esposa se sienten maltratados por el Ejército e, incluso, denuncian que el entonces comandante en jefe de la V División de la entidad castrense, general Juan Echaurren, habría accedido a entregar un pasaje aéreo a la cónyuge el año pasado para que ésta acompañara al militar en su tratamiento psiquiátrico en Santiago, previo a indicarle que no eran una institución de beneficencia. La mujer se queja de un trato despectivo. “Me dijo: ‘Te regalo el pasaje para que puedas ir de vacaciones’”, aseguró.

El abuso sexual
Los hechos denunciados se remontan a agosto de 2009, cuando el referido cabo primero, de la dotación de la Compañía de Mantenimiento del Batallón Logístico Nº5 “Magallanes”, integró la referida comisión de servicio que estaba al mando de F.P.R. y que tenía por objetivo realizar pruebas de mantenimiento en terreno del carro Berco que participaría en una expedición al Polo Sur.

Al llegar a dicha ciudad, se hospedaron en un céntrico hostal, tras lo cual se dirigieron al pub karaoke del casino de Puerto Natales pasada la medianoche.

El relato indica que, a eso de las 4,30 de la madrugada del 14 de agosto de 2009, cada uno de los cuatro militares se dirigió a la habitación asignada.

Según consta en la denuncia formulada ante la comandancia del citado regimiento logístico, al encontrarse profundamente dormido, el cabo primero se despertó dándose cuenta que una “persona vestida de negro se encontraba masturbándolo, quedando desconcertado por esta acción, con miedo, sin capacidad de reaccionar, al no saber quién podía estar realizando este acto, acción que lo dejó totalmente en shock”.

“En el instante en que el individuo se percató que estaba despertando, procedió a retirar la mano de su pene, quedando arrodillado escondiendo la cabeza entre sus piernas al costado de la cama”, informó el cabo primero y añadió que al salir el individuo de su habitación logró identificarlo como el capitán F.P.R., “quedando aún más sorprendido y desconcertado por esta acción, sin capacidad de reaccionar”.

Para sorpresa del denunciante, el referido capitán regresó -según su versión- una media hora después a la habitación y volvió a arrodillarse entre su cama y la del otro militar que compartía su pieza. Allí, el capitán intentó colocar “su mano derecha en los genitales del infraescrito, mientras que con su mano izquierda, levantaba cuidadosamente el cobertor y las sábanas”. Para apartarlo, sólo atinó a toser, lo cual obligó al oficial a abandonar definitivamente el lugar, pero no sin que el compañero de habitación se hubiera percatado de lo sucedido, se señala en la acusación.

Tras la denuncia, el comandante del Batallón Logístico Divisionario Nº5 “Magallanes”, coronel Miguel Pennaroli Muñoz, dispuso sancionar al capitán acusado, no dar curso a una investigación sumaria administrativa y remitir todos los antecedentes a la Fiscalía Militar.

Capitán ascendido
Tras la agresión, el cabo primero viajó a Santiago para ser tratado en el Servicio de Psiquiatría del Hospital Militar y la junta médica del 22 de julio de 2010 certificó que sufre de un trastorno por estrés post traumático y aconsejó que “el paciente debe permanecer al lado de su familia, en Punta Arenas, mientras se sigue curso de su caso”.

El denunciante considera inadmisible que, mientras estaba su caso en pleno análisis, al capitán F.P.R. se le haya ascendido a mayor y que, tras dicha promoción, se le haya permitido retirarse del Ejército, según le habrían indicado.
Más insólito le resulta este ascenso ya que, en la hoja de vida del capitán, se consigna, con fecha 20 de agosto de 2009, la siguiente sanción:
“Es sancionado con diez días de arresto con servicio por la grave falta cometida el día 14 de agosto de 2009, en el sentido de realizar acciones que implicaron una conducta de connotación sexual no consentida en contra de…, en circunstancias que se encontraban cumpliendo una comisión de servicio en la ciudad de Puerto Natales, hechos que han sido confirmados por las declaraciones del cabo primero… y por el cabo primero… en calidad de testigo, que son coincidentes en señalar la participación activa del oficial en la comisión de un hecho que pudiese ser constitutivo de delito, que tuvo su origen en una ingesta excesiva de alcohol”.

En tal documento se explica que, al estar “claramente establecidas las causas y circunstancias en que ocurrieron los hechos” no se dispone la realización de una investigación sumaria administrativa y que, como lo sucedido pudiese ser constitutivo de delito, se remitirían los antecedentes a la Justicia Militar para la “determinación de eventuales responsabilidades penales”.

Descargos del acusado
Como descargo, el entonces capitán asume que al momento de abandonar el referido pub se encontraba en estado de ebriedad, que no recuerda, por más intentos que haga, nada de lo sucedido dicha madrugada y que, “de ser ciertos (los hechos que se le imputan) fueron cometidos en un estado absolutamente involuntario y fuera de toda lucidez, discernimiento y realidad, solicitando una vez más el apoyo de especialistas”.