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Detective magallánico integró misión de paz en Haití

De visita en la casa de sus padres en Punta Arenas, se encontraba este fin de semana el natalino Christian Alejandro Serón Leal, subcomisario de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), quien en julio de 2010 resultó seleccionado para cumplir una misión de paz en Haití por un año como policía de las Naciones Unidas. Allí se convirtió en el primer detective magallánico que se desempeña en este tipo de misiones, siempre acompañado de la bandera regional.
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Por La Prensa Austral domingo 11 de septiembre del 2011

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De visita en la casa de sus padres en Punta Arenas, se encontraba este fin de semana el natalino Christian Alejandro Serón Leal, subcomisario de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), quien en julio de 2010 resultó seleccionado para cumplir una misión de paz en Haití por un año como policía de las Naciones Unidas. Allí se convirtió en el primer detective magallánico que se desempeña en este tipo de misiones, siempre acompañado de la bandera regional.

Orgulloso de su cometido, se mostró este oficial policial de línea, de 36 años, casado, tres hijos (6, 8 y 12 años). Con 16 años y medio en la institución, ha ejercido en las especialidades de delitos económicos y antinarcóticos.

Fue ex alumno de la Escuela F-15 Patagonia, en el Cerro de la Cruz, y cursó su educación media en el Instituto Comercial José Menéndez, especialidad contadores. Mientras cursaba Auditoría en la Umag postuló a la PDI e ingresó a la Escuela de Investigaciones en Santiago, retomando sus estudios años más tarde como detective en la Umag, donde se tituló de ingeniero de ejecución en administración de empresas.

Preparación

Acceder a esta misión de paz no fue fácil, ya que postularon 70 interesados, entre ellos oficiales de la PDI y Carabineros. Debió sortear un examen internacional denominado SAT Guidelines, que mide las capacidades en idioma, inglés y/o francés, además de habilidades policiales específicas en manejo de armas y tiro, y conducción de vehículos 4×4.

Su motivación principal fue representar al país y a su institución en el extranjero para entregar a las personas que lo necesiten los conocimientos adquiridos a través de los años. Y ayudar, en el caso particular de Haití, a la reconstrucción del país y lograr la estabilidad política y social, tan necesaria para que el pueblo haitiano pueda tener una mejor calidad de vida.

Su preparación había partido hace años, adquiriendo las capacidades de comunicación en inglés y francés, tanto hablado como escrito. En 2007, realizó además el curso de Policía de Naciones Unidas (Unpol) en el Centro Conjunto para Operaciones de Paz de Chile (Cecopac), en la Región Metropolitana, preparación intensiva durante un mes en diversos tópicos: orientación terrestre, comunicaciones radiales, historia de Naciones Unidas y sus misiones, negociación, manejo de crisis, primeros auxilios, reportes, derechos humanos, derecho internacional, control de multitudes, operación con helicópteros y embarcaciones marítimas.

En 2009 hizo el Curso de Observador Militar y Miembro de Estado Mayor de las Naciones Unidas en el Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (Caecopaz) en Buenos Aires, Argentina, realizado íntegramente en inglés, con instructores de Canadá, India, Brasil, Chile y Argentina.

– ¿Cuál fue su misión específica?

– “Nuestra misión como oficiales PDI es desempeñarnos como monitores policiales de Unpol, trabajando principalmente como consejeros técnicos de la Policía Nacional de Haití (PNH) y también en tareas de seguridad. En mi caso, fui destinado al área de desarrollo de la PNH, Dirección de Policía Judicial, estando a cargo de un equipo de policías de distintas nacionalidades que apoyábamos la investigación en delitos económicos, lavado de activos, anticorrupción y materias relacionadas, efectuando operaciones en terreno a lo largo de Haití, siempre con base en la capital Puerto Príncipe, coordinando acciones con otras instituciones como la Dea (departamento antidrogas de Estados Unidos)”.

– ¿En qué ciudades haitianas le tocó servir y cuánto tiempo estuvo allá?

– “Además de trabajar en Puerto Príncipe, me correspondió realizar funciones de seguridad y patrullajes para asegurar el proceso eleccionario desarrollado en el país, en primera y segunda vuelta, en regiones al interior del país, Cabo Haitiano en la región norte e Hinche en el área central, lugares con bastante incidencia en casos de cólera y, por lo mismo, de alta tensión popular, recordando las acusaciones hacia personal de Naciones Unidas como causantes de dicha epidemia en el país.

“El tiempo de la misión fue por un año y recién me he incorporado nuevamente al trabajo en Santiago hace un par de semanas”.

– ¿Qué lo impactó más de su contacto con la realidad de Haití?

– “Principalmente como uno es padre de tres hijos pequeños, lo más impactante son las condiciones de vida que uno observa en el pueblo haitiano, el entorno en que crecen los niños, la pobreza, la basura en las calles, miles de personas en campamentos de desplazados, sin casas, viviendo en carpas, con muy pocos hospitales funcionando normalmente, sin consumos básicos disponibles y con un riesgo latente en el tema de seguridad”.

– ¿Cómo resumiría el aporte de la PDI en tierras haitianas a la luz de su experiencia?

– “La PDI como una institución profesional y científico-técnica, aporta con cuatro investigadores policiales que entregan su experiencia a la Policía Nacional de Haití, siempre desplegados por un año, en las distintas áreas de la investigación criminal, como también en materia de seguridad pública, aumentando la protección de la población haitiana y atendiendo sus necesidades, especialmente en la gran cantidad de campamentos de desplazados que existen luego del terremoto del año 2010.

“Además, hace varios años la PDI se encuentra otorgando becas de estudio con una duración de tres años en nuestra Escuela de Investigaciones, en beneficio de agentes de la PNH, los cuales al regresar a su país aplican los conocimientos adquiridos en las unidades de investigación criminal, sintiendo el real aporte que Chile realiza a través de nuestra institución al crecimiento de la policía haitiana”.

– ¿Qué destacaría como hecho anecdótico?

– “Los policías que viajamos en misión de paz a Haití, debemos vivir junto a la población en las ciudades donde nos destinen, buscar arriendo de casas, encargarnos de las cosas rutinarias como alimentación, aseo y lavado de ropa, ya que no vamos como un batallón a vivir en una base militar, con las facilidades que eso implica. Además que para nosotros todos los días son como un lunes, se trabaja siempre, ya sea en jornadas diarias o turnos para cubrir las 24 horas, descansando sólo cuando nos dan vacaciones, con un promedio de 30 grados y una alta humedad todo el año, vigilando siempre nuestra hidratación”.