Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García

Diácono se convirtió en sacerdote en medio del cariño de toda la comunidad salesiana

El Santuario María Auxiliadora Don Bosco colmado de jóvenes y miembros de la familia salesiana fue testigo de la alegría y emoción que la vocación religiosa entregó ayer a Claudio Cartes Andrade al recibir la ordenación sacerdotal en una eucaristía presidida por el obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres.
[…]

Por La Prensa Austral domingo 6 de noviembre del 2011

Compartir esta noticia
307
Visitas


El Santuario María Auxiliadora Don Bosco colmado de jóvenes y miembros de la familia salesiana fue testigo de la alegría y emoción que la vocación religiosa entregó ayer a Claudio Cartes Andrade al recibir la ordenación sacerdotal en una eucaristía presidida por el obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres.

El nuevo presbítero tiene 28 años, es talquino y actualmente forma parte de la comunidad del Liceo San José, donde está a cargo de la Coordinación de la Pastoral y encabeza agrupaciones juveniles. Esta actividad le ha permitido acercarse a los estudiantes como amigo y consejero; además de compartir su alegría de vivir junto al Señor.

“Estamos muy contentos de poder compartir su ordenación porque ha sido incondicional con nosotros y siempre nos entrega su entusiasmo”, expresó el alumno integrante de “Cristo Joven”, Rodrigo Klein. Y es que gracias a su trabajo con los jóvenes, ha podido ganarse el cariño de cada uno de los miembros de esta gran familia.

El padre Cartes hizo público su más profundo agradecimiento a la Congregación y con esta tierra que lo acogió como uno más de sus hijos. “Agradezco a la familia salesiana porque ahí descubrí, como un adolescente, que vale la pena vivir y amar, que como joven vale la pena descubrir y amar a Dios. Esta congregación me ha dado todas las oportunidades y tengo muchas deudas que me faltarían años para poder pagar”, pronunció emocionado el sacerdote.

En su discurso, lleno de felicidad, dedicó unas palabras a todos los magallánicos que se ha encontrado en el camino: “Agradezco al Señor la oportunidad de conocerlos a todos y descubrirlos como amigos, creyentes y hermanos”.

El lema que eligió para llevar el sacerdocio es “creamos en Jesucristo y amémonos los unos a los otros”, consigna que lo acompañará y difundirá en su trayectoria.

“Entendí que Dios lo había elegido”

Las filas para abrazar al nuevo sacerdote eran interminables. Todos querían saludarlo y entregarle bendiciones para este nuevo camino. A un costado estaba su madre, Elsa Andrade, mirando atentamente como su hijo recibía el cariño de la gente. “Siento una emoción muy grande. Nuestra familia es muy católica y Claudio desde pequeño ingresó a participar de las pastorales y agrupaciones juveniles. Es lo que siempre quiso ser, está siguiendo su vocación”, expresó.

Elsa confesó que cuando su hijo egresó de cuarto medio y le informó que ingresaría al seminario fueron momentos complejos. “Al principio fue difícil porque siempre uno se prepara para otras cosas, como que vaya a la universidad o conforme una familia, pero entendí que Dios lo había elegido”, declaró, señalando que hoy lo ve feliz y que eso también la hace feliz a ella.

La ceremonia contó con la presencia del sacerdote Leonardo Santibáñez, superior provincial de los Salesianos en Chile.