Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García

“El asesinó a mi hija y, si lo delataba, también habría matado a nuestro niño”

– Rosa Oyarzún Barrientos, de 20 años, compartió con El Magallanes los tres días que fue brutalmente agredida por su ex pareja y que le provocaron la pérdida de su bebé. En tanto, Julio Ríos Ruiz, de 19, fue formalizado ayer por macabro delito de aborto malicioso.

Por La Prensa Austral domingo 7 de octubre del 2012

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“Tengo sentimientos encontrados: entre responsabilidad por no haber hablado antes y rabia, por la muerte de mi hija. Siento temor de lo que pueda pasar y sólo espero que pague con todo el rigor de la ley por lo que nos hizo”, comentó, al entablar conversación con El Magallanes, Rosa Gabriela Oyarzún, la joven madre y estudiante de Técnico en Educación Parvularia, quien acusa a su ex pareja de haberla golpeado brutalmente para provocar el aborto del segundo hijo que tendrían.

Esto, sólo horas después de que, escoltado por efectivos de la PDI, cerca de las 10,30 horas de ayer, llegara al Tribunal de Garantía el sindicado como autor de la brutal golpiza a su ex cónyuge. Julio Ricardo Ríos Ruiz (19 años). Se trata de un estudiante de Pedagogía en Matemáticas y cajero del supermercado Lider, quien fue informado por el fiscal Eugenio Campos que está siendo investigado por los hechos ocurridos los días 13, 14 y 15 de agosto, que, de comprobarse, habrían provocado que su ex pareja abortara el bebé de 34 semanas de gestación.

Escabrosos pormenores

Durante la audiencia, Campos reveló turbios detalles de los maltratos que el imputado habría provocado a su víctima, a fin de no ser padre nuevamente: “El imputado apretó el vientre de la mujer con sus manos, golpeó reiteradamente con puños y pies el vientre e, incluso, saltó sobre el cuerpo de la mujer para poner término al embarazo de alrededor de 8 meses y medio”.

Sin embargo, el abogado defensor, Pedro Corti Ortiz, aseguró que los fundamentos de la Fiscalía se basan en la declaración cambiada de la mujer, ya que en un comienzo ella habría indicado que la pérdida del bebé se debió a una caída que habría sufrido en el baño. Al entrevistarse por segunda oportunidad con el fiscal, señalaría que habría sido la agresión la que gatilló el aborto.

Pese a los argumentos del defensor, el magistrado Juan Enrique Olivares otorgó la prisión preventiva contra el imputado, al considerar un peligro para la sociedad su libertad y, en particular, un riesgo para la afectada denunciante.

Maite, la bebé que no alcanzó a vivir

Con voz quebrada, evidentemente conmovida y aun con marcas físicas del presunto brutal ataque ocurrido hace tres semanas, Gabriela, como todos la conocen, dio el testimonio de lo que vivió en lo que describe como una relación llena de violencia intrafamiliar.

“Nos vinimos de Porvenir el 2010, cuando él se vino a estudiar y, desde que yo quedé embarazada de nuestro primer hijo, comenzaron los maltratos. Tampoco quería que naciera nuestro hijo, porque según él ‘le había cagado la vida’. Desde entonces, siempre me enrostró aquello y siempre tenía episodios de violencia”, relató.

En el episodio reciente, durante tres noches habría sido sometida a vejámenes a fin de que perdiera la niña que gestaba en su vientre. “Me pegaba en la guatita para que perdiera a la bebé. Yo le suplicaba que no siguiera, que la guagua ya no se movía, pero él no se detenía. Intenté disuadirlo hablándole de dar en adopción a la niña, pero nada entendía, siguió hasta que no pude más. Me saltó encima, me dio de puntapiés, estaba furioso”, recordó la madre.

– ¿Por qué no lo denunciaste, estabas enamorada de él?

– “Sí, lo quería y lo hacía por mi hijo. El amenazaba con matarlo a él y a mí. Nunca lo quiso y, cuando supo que yo estaba embarazada, me decía que no le importaba si matar a la bebé o a mí, total, igual se iba ir a la cárcel”.
– ¿Cómo fueron los últimos minutos antes del aborto?

– “Yo tenía miedo y me fui al hospital. Ahí empecé a dar a luz. Me metieron de urgencia a la sala de partos y, cuando nació la niña, el doctor me dijo que estaba muerta. Igual pedí verla, la tuve en mis brazos un rato, me la quitaron unos minutos y la volví a pedir. Estuve con ella como diez minutos y después se la llevaron”.

– ¿Estás arrepentida? ¿Tienes sentimientos de culpa?

– “Soy la víctima. El tiene que pagar por todo el daño que nos ha hecho y ya no temo dar la cara, aunque sí me queda el dolor de que, si hubiese hablado antes, nada de esto hubiese pasado y Maite Antonella estaría con vida”, concluyó.

Finalmente la mujer afirmó tener miedo de que el presunto autor quede en libertad, ya que tiene seguridad de que, si él permaneciera libre, la buscaría para vengarse por haberlo entregado a la justicia.