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“El gobierno sigue pensando que puedo aportar a la región y al país desde esta posición”

– El polémico vocero gubernamental indicó que, hasta el momento, nadie le ha pedido la renuncia y que habría que preguntarle al intendente porqué envió una terna a la ministra Von Baer.

Por La Prensa Austral domingo 26 de junio del 2011
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Elia Simeone R.
esimeone@laprensaaustral.cl

– Seremi, ¿cómo hace para mantenerse bronceado?
– “No me mantengo bronceado”, responde sonriéndose tras admitir que la constante mención al color de su piel llegó a irritarlo y agrega: “Es mi color de piel natural. Soy negrito de piel. Soy un poco más rasca, a lo mejor, pero éste es mi color de piel”.

– Entonces, ¿no ha ido al solarium?
– “No, no he ido nunca a un solarium. No tengo nada en contra de las personas que van tampoco. Pero es que yo no lo necesito”.

Es el seremi de Gobierno, Miguel Schweitzer, quien parece haberle doblado la mano al intendente y a cuántos han presionado para que se produzca su salida.
Tras hablar con mucha soltura de cuerpo respecto de los respaldos que tiene, se le preguntó:

– O sea, ¿tenemos seremi Schweitzer para rato?
– “Eso lo definen la ministra y el intendente”.

Desmintió que su intención de ser candidato a algo, planteando que lo suyo, más bien, es que lo designen a dedo. “Yo no voy a ser candidato”, aseveró.
Descartó que una de sus misiones en Magallanes sea persuadir a Miodrag Marinovic de ser el candidato a senador por la Udi. “Mucha gente cree que esa era la intención y eso no fue así”, aseguró. “Cuando llegue el momento de las elecciones, puede ser que nos parezca atractivo mirar a los independientes. Pero no es el momento, ellos no han dado señales de que así lo quieran hacer y la última vez que hablé con el diputado Marinovic hace algunas semanas él me manifestó que iba en la misma dupla, como candidato a diputado y Bianchi, como senador”, refirió.
Consultado a dónde le gustaría ir si se verificara su cambio, dijo bromeando: “A la empresa privada”. Pero, seguidamente agregó: “No, estoy en esto porque tengo un compromiso con el gobierno y, por lo tanto, donde pueda ser útil. No soy yo quién puede definir dónde le gustaría estar porque éste no es un problema de dónde me gustaría estar sino de dónde le soy más útil al gobierno”, indicó. “Si me proponen algo donde siento que sí lo puedo hacer, lo voy a aceptar”, señaló.

– Mucha gente pensaba que usted tenía que irse.
– “Entiendo cuál puede ser la impresión de mucha gente. La verdad es que estoy aquí porque el Gobierno estimó que yo podía ser un aporte desde la seremi de gobierno y eso no pasaba por quién fuera el intendente, sino que pasa por lo que opina el gobierno y el gobierno sigue pensando que puedo aportar a la región y al país desde esta posición y, mientras el gobierno lo estime así, mi lealtad es con el gobierno y permaneceré en el cargo”.
– Cuando habla del gobierno, ¿a quién se refiere?
– “El Presidente, sus ministros, los partidos de la Coalición, la ministra Von Baer, en este caso específico, y el intendente, obviamente”.

– Tras el cambio de intendente, ¿usted tuvo comunicación directa de su ministra sobre la permanencia en su cargo?
– “Así es y del intendente”.

– A usted y al ex jefe de gabinete se le cargaba la cuenta de la mala gestión de la anterior administración.
– “Primero, la intendenta Kusanovic no sólo no tuvo una mala gestión, sino que tuvo una muy buena gestión. El papel que hizo durante el primer año de gobierno fue fundamental para, a través de una labor muy técnica, lograr cambiar la velocidad de la rueda, para conformar un equipo y crear un sistema más eficiente. Los números, en eso, no mienten. Segundo, es muy importante también lo que se está haciendo ahora en términos en que hay que acercar el gobierno a la política…”.

– Ya, entonces, ¿usted no concuerda con que hubo una mala administración ni que usted y Cruz sean en gran parte responsables?
– “No, primero creo que hubo una buena gestión y, segundo, creo que personalizarlo en una o dos personas tampoco es así. Aquí hay un equipo de gente que trabajó y que logró cosas muy importantes”.

– ¿Qué lectura le da, entonces, a lo que pasó con la crisis del gas?
– “Creo que la crisis del gas fue un error importante que se cometió a nivel central en el ministerio (de Energía), en la forma más que en el fondo…”.

– ¿El problema fue que hubo demasiada obsecuencia de parte del equipo de Liliana Kusanovic de asumir la fórmula que estaba imponiendo el ministerio?
– “Eso fue una instrucción y la responsabilidad de todos los que estamos en el gobierno regional es de representar al gobierno…”

– ¿Y quién representa a la región?
– “La región la representan los parlamentarios, los alcaldes, los concejales, todos los que son elegidos por la gente”.

– Entonces, ¿quiere decir que la gente le dio una lección al gobierno?
– “¡Sin duda! No cabe ninguna duda que así fue y, por eso, hubo un mea culpa del gobierno en términos de que efectivamente fue una lección al gobierno completo y demostración de que aquí habían condiciones distintas y términos de que hay que hacer un mea culpa”.

– Hoy día con lo que aprendió y puesto en el mismo escenario, ¿qué haría?
– “Yo hoy día habría tratado más intensamente, de lo que tratamos, de convencer al nivel central de que no era la forma -y tampoco el fondo- y, a lo mejor, haberle dado a la gente un par de señales -que cuesta hacerlo cuando uno tiene muy arraigado el concepto de lealtad- de que estábamos con la demanda ciudadana y que íbamos a ir a Santiago a representarla, aunque, a lo mejor, supiéramos que era infructuoso en el momento”.

– Sí. La sensación que quedó en la ciudadanía es que, aunque ustedes aseguran que intentaron disuadir, no hicieron nada.
– “A eso es lo que me refiero”.

– Hubo un error comunicacional. ¿Quién lo asume?
– “Creo que hubo un error comunicacional”.

– ¿Lo asume usted?
– “Los errores comunicacionales los tengo que asumir yo. Mi responsabilidad era convencer a la intendenta que lo hiciera. No logré convencerla (ríe)”.

– O sea, ¿quiere decir que no le hacían mucho caso?
– “A veces sí, a veces no. La intendenta es una mujer que tiene un grado de lealtad gigantesco. Le quiero decir que, apenas pasó lo del gas, mi primer comentario fue: “Intendenta, váyase a su casa”. Y la intendenta dijo: “Yo estoy aquí representando al Presidente y mi labor es resolverle problemas y no llevárselos”. Y eso es lealtad. Ella puso el pecho defendiendo al Presidente”.

– Pero, le fue mal a los dos.
– “Creo que su ida sólo la habría beneficiado a ella, porque, probablemente, ella hubiera quedado como la defensora, pero habríamos tenido el problema igual porque en Santiago estaban convencidos de que el gas tenía que subir. Por lo tanto, ella se habría zafado, pero eso es algo que a la gente leal le cuesta mucho hacerlo. Ella no estaba para zafarse. Estaba para representar en las buenas y en las malas”.

– ¿Nadie le ha pedido su renuncia?
– “No, nadie”.

– ¿Sabe que ya se envió una terna para sucederlo?
– “Entiendo que sí. Algo me dijo el intendente de que quería tener una terna para una posible sucesión y sé que se envió. No sé más que eso”.

– ¿No le pidió renunciar?
– “No. Lo que él me dijo es que le gustaría ver alternativas, a lo mejor, y si yo estaba dispuesto a estar donde el gobierno me necesitara”.

– Pero, cuando ya mandan una terna no estamos hablando de una posibilidad, es que hay una decisión de sacarlo.
– “No lo sé. Eso tendría que preguntárselo a las personas que tomaron la decisión de enviar la terna”.

– ¿Nadie le ha comunicado que hay una intención de sacarlo?
– “No”.

– ¿Lo subentiende?
– “Subentiendo, sí, que hay presiones políticas, que hay ideas de que, a lo mejor, puedo servir en otra parte si creo que tengo aptitudes para hacerlo en otro lugar. Yo siempre estoy disponible, incluso para irme para la casa. Ahora, no hay nada concreto ni nada que me hayan dicho oficialmente”.
Los “padrinos”
– ¿Tiene “padrinos”?
– “No me gusta la palabra “padrinos”, porque creo no tenerlos. Tengo una buena relación con la ministra y la subsecretaria, quienes me han apoyado constantemente. Y tengo muy buena relación con la Udi y tengo muchos amigos también”.

– ¿Y esos son los que lo están sosteniendo en el cargo?
– “Yo quiero pensar que no. Prefiero pensar que en el cargo me sostengo solo. No me gusta la idea de que alguien me sostenga. Yo lo que quiero es aportar desde esta posición”.

– Usted sabe que ha habido presiones para removerlo y que no se ha podido. Está peor que “mono porfiado”.
– “Creo que no he sido un “mono porfiado”. Más que no han podido, no sé si han tratado porque, ¡claro!, puede haber resistencia en algunas personas, pero son algunas personas. Yo los invito que chequeen la opinión de los dirigentes sociales y en esto estamos por los dirigentes sociales, por la gente, por los que más nos necesitan. Ellos son muy cariñosos e, incluso, algunos me preguntan: ¿Usted no se va a ir, no es cierto”. Yo les digo que no, que no todavía hasta que el gobierno lo estime conveniente. Este no es un problema de cuatro a cinco opiniones”.

– ¿Cuatro o cinco opiniones? Estamos hablando, entre ellas, del presidente regional de su partido, Jorge Balich.
– “A él no le he oído decirlo y él no me lo ha dicho a mí tampoco. El tiene derecho a tener su opinión y creo que Jorge, al igual que la mayoría de los que somos militantes de la Udi, en eso podemos tener una opinión distinta, pero eso no significa que no podamos jugar en equipo cuando tengamos que hacerlo”.

– ¿No hay enemistad entre ustedes?
– “No, yo no tengo ningún problema con Jorge. No tengo ninguna duda de que compartimos un objetivo que es que a la Udi y al gobierno le vaya bien. Podemos tener diferencia respecto de la manera de lograr eso…”.

– A Balich le parece que una manera sería sacarlo a usted del gobierno.
– “El tiene derecho a pensarlo”.

– ¿Y usted piensa que usted es un aporte?
– “Creo que es malo que uno mismo diga si es un aporte o no. Me quedo con que el gobierno central, la ministra, la subsecretaria y el intendente hasta aquí así lo piensan”.

– ¿Y qué le dice que su principal fortaleza esté en Santiago y no en Magallanes?
– “Insisto, Elia, creo que en esto hay que ser cuidadoso. Mi principal fortaleza está en Magallanes, está en la gente, en los dirigentes, en la gente con que yo trabajo. Cuando usted me pregunta quiénes son mis “padrinos”, mis “padrinos” son la gente de Magallanes”.
Vocería desatinada
– Volviendo al pasado, ¿admite que algunas de sus vocerías fueron desatinadas, como la del “arroz graneado”?
– “Obviamente que la del “arroz graneado” fue un error y de eso no cabe duda…”.

– O sea, ¿hoy día está más humilde el señor Schweitzer?
– “No, no, yo siempre consideré que fue un error y lo reconocí al día siguiente de haberlo dicho. De hecho, el mismo día llamé al alcalde y le dije: “Me equivoqué. No debí haber dicho eso”. Porque era como una manera de decir algo, pero no era la forma ni el momento.
“No creo que haya habido grandes desatinos. Creo que el que hay fue el del “arroz graneado”. Fui el primero en reconocer que fue un error y no puedo decir que no me voy a volver a equivocar nunca más”.

– O sea, ¿usted, en general, valora mucho su gestión?
– “Sí”.

– ¿También es verdad de que usted es el seremi mejor evaluado en La Moneda?
– “Que yo sepa no hay un ranking. Me dijeron que estaba bien evaluado…”.

– Muchos se preguntan, ¿cómo serán los otros, entonces?
(El seremi mira con cara de pocos amigos y, tras un rato, responde:)
– “No te voy a contestar”.