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En la Comunidad Terapéutica San Juan se rehabilita adolescente que perdió su hogar en un incendio

Sename destacó que el joven de 17 años está ingresado a la red hace muchos años, por diversas situaciones, principalmente
debido a la negligencia en las habilidades parentales en su cuidado.

Por La Prensa Austral lunes 7 de enero del 2013

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En la madrugada del pasado 30 de diciembre, un incendio consumió una vivienda en calle Mariano Egaña Nº0160, en el barrio 18 de Septiembre, inmueble que era frecuentado por jóvenes que se reunían para consumir alcohol e inhalar solventes.

Al momento del siniestro fue rescatado un joven quien hizo creer a los servicios de emergencia que se trataba del habitante de aquella propiedad. No obstante, aquello quedó descartado, luego de que el Servicio Nacional de Menores (Sename) diera a conocer que el adolescente de iniciales R.A.S.G., de 17, con domicilio en calle Mariano Egaña Nº0160, se encuentra internado desde el pasado 7 de diciembre en la Comunidad Terapéutica San Juan, a fin de combatir su adicción a los solventes.

Carla Saldivia Oyarzún, directora del Sename Magallanes, comentó que el adolescente, caso emblemático para la red de protección, está recibiendo ayuda terapéutica en el programa de rehabilitación, sistema residencial para tratamiento de jóvenes particularmente con problemas de adicción a las drogas. “El, ingresó el 7 de diciembre y de acuerdo a lo informado por los profesionales del programa, no ha salido del lugar, no presenta fugas, por lo tanto existe una certeza en que cuando se produce el incendio, el joven se encontraba en la comunidad terapéutica”, comentó Saldivia, añadiendo que claramente la persona que fue atendida en el lugar, se habría hecho pasar por el mencionado menor, pero que taxativamente no se trató de él.

Negligencia

Además, explicó que R.A.S.G. está ingresado a la red del Sename hace muchos años, por diversas situaciones, principalmente debido a la negligencia en las habilidades parentales en su cuidado, y ya siendo adolescente ha presentado otras problemáticas, siendo lo más grave el consumo de solventes. “Por este caso en particular, se han intentado diversos tratamientos e intervenciones en proyectos ambulatorios, y si bien en Punta Arenas no contamos con residencia especializada, sí contamos con la Comunidad Terapéutica San Juan, que es para los casos más graves, y a través de la colaboración de diversas instituciones, Centro de Tratamiento Cauda, Psiquiatría del Hospital, Tribunales, hemos logrado que el menor lleve casi un mes en tratamiento y con bastante buen pronóstico”, aseguró la directora regional.

Añadió que a tal punto se está intentando ayudar al adolescente a desarrollar capacidades resilientes, que incluso se ha podido incluir al padre para tratar el alcoholismo que lo aqueja, además de acercarlo al menor, confidenciando Carla Saldivia que el padre junto al menor compartieron la celebración de Año Nuevo pasada en la Comunidad Terapéutica.
Sobre el pronóstico de recuperación del adolescente, la directora es sumamente cauta en señalar que es incierto, “no obstante, dicho panorama no implica que no se pueda trabajar principalmente en el futuro adulto del joven; ya no podemos pensar que va a tener un sustento familiar donde será protegido, pero podemos añorar, por la edad que tiene, primeramente, tratar a nivel médico sus adicciones y además entregarle herramientas para que pueda sobrevivir, como lo han hecho muchos jóvenes, de manera independiente y superar el pronóstico inicial”, planteó.

La realidad de
las “caletas”

Respecto a los lugares y viviendas utilizadas para el consumo de drogas por jóvenes en situación de vulnerabilidad, o conocidas entre los mismos como “caletas”, la directora del Sename reconoce que existen en la región, pero que no representa un flagelo de preocupante cantidad. En cuanto a la intervención de estos espacios, admite que es “complejo”, ya que muchas veces se trata de propiedades privadas, en las cuales las autoridades intervienen sólo a modo de respuesta en caso una situación delictual o hecho puntual, pero que de no haber voluntad de los involucrados, es difícil poder entregar asistencia a los involucrados.