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Exitosa fue primera prueba de calidad de equipo de radiación

A una importante prueba de control de calidad de la radiación fue sometido ayer el acelerador lineal, que ya terminó de ser instalado en el Bunker de Radioterapia del Hospital Clínico de Magallanes.
[…]

Por La Prensa Austral sábado 2 de abril del 2011

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A una importante prueba de control de calidad de la radiación fue sometido ayer el acelerador lineal, que ya terminó de ser instalado en el Bunker de Radioterapia del Hospital Clínico de Magallanes.

El moderno equipamiento -que permitirá, por primera vez, que los pacientes con distintos tipos de cáncer puedan efectuarse el tratamiento de radioterapia sin tener que viajar a Valdivia- aprobó absolutamente el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales que se exigen para su funcionamiento.

El oncólogo, Raúl Cartes -que se hará cargo del bunker junto a otros profesionales-, destacó que las normas de control de calidad del equipo son muy estrictas, por lo que, si bien tenían prendida la máquina hace cuatro semanas y estaban al tanto que emitía radiación, les faltaba saber de qué calidad era.

“Eso es extremadamente importante, porque la radioterapia es una especialidad donde lo que tú tengas que irradiar es vital y, por eso, es necesario efectuar muchas pruebas antes de dar atención al primer paciente oncológico que se someterá a tratamiento”, aseguró el radioterapeuta.

Específicamente lo que se hizo ayer con la empresa que proveyó los sistemas de control de calidad fue llenar un recipiente con agua que simula un cuerpo humano y se colocó un campo de radiación.

La medida escogida fue de 10 por 10 centímetros y lo que se demostró fue que, del ángulo derecho al izquierdo y de arriba a abajo, la calidad de radiación era igual en los cuatros puntos que está el campo. Eso demuestra que el equipo está apto para funcionar, aunque Cartes manifiesta que en las próximas tres semanas las pruebas continuarán.

“La radiación no se ve, no se huele y tampoco tienes idea que te estás contaminando, por lo tanto, los controles de calidad son tremendamente importantes”, señaló Cartes.

En hospital público

El proyecto relacionado con el bunker de radioterapia significó la inversión de $1.391 millones, siendo el acelerador lineal el equipamiento de más alto costo en el servicio y en un hospital público del país.

De hecho, se decidió que esta máquina era la apropiada para las características de la región y Cartes espera que el tiempo les dé la razón en ese sentido.

Se trata de una máquina digital, que se puede manejar de cualquier parte del mundo en caso de que sufra algún desperfecto técnico, puesto que la idea es que los pacientes no tengan que ver suspendidos sus tratamientos producto de eventuales fallas.

Cartes comenta que el Servicio de Salud Magallanes al efectuar la licitación del equipo, buscó todas las alternativas que permitieran que la máquina de radioterapia funcione entre 8 a 9 horas diarias y durante las 52 semanas del año.

“Un acelerador de estas características va a tener un tiempo de para, porque está estipulado que puede estar parada hasta 45 días en el año, pero lo que nosotros queremos como región es que los 45 días de para sean los fines de semana cuando nuestros ingenieros hacen mantención, ya que no se atiende. Pero no un día lunes o miércoles donde podemos tener entre 8, 10 ó 20 pacientes en la máquina”, afirmó.

Si bien Cartes reconoce que esa situación es un peso muy grande para los radioterapeutas, advierte que nunca puede evadir la responsabilidad de irradiar al paciente que comenzó el tratamiento, porque lo dejas de irradiar una semana y esa persona enferma no va a tener la misma evolución en su cáncer que alguien que se sometió a la terapia todos los días.