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Fuertes críticas desata eliminación de puma en población Pedro Aguirre Cerda

“Optamos por sacrificar al animal en función del riesgo que corrían las personas”, declaró directivo del Sag

Por La Prensa Austral viernes 26 de agosto del 2011
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La eliminación del puma que se encontraba refugiado en el patio de una vivienda del pasaje Fernando Chagneaux en la población Pedro Aguirre Cerda, al sur de Punta Atenas, a manos de personal del Servicio Agrícola y Ganadero (Sag) fue motivo de comentario y debate durante la jornada de ayer.

¿Fue la decisión correcta eliminar al animal? Se preguntaban y debatían los magallánicos a través de las redes sociales (ver recuadro) expresando una fuerte crítica hacia la poca preparación técnica del servicio ante un episodio que no es aislado en la ciudad. De hecho, según información entregada por el Sag, durante este año han atendido otras dos denuncias conjuntamente con Carabineros que se han resuelto con el desplazamiento espontáneo del puma hacia su hábitat natural.

Los vecinos de la población Pedro Aguirre Cerda reconocen la peligrosidad del felino y que, pese a no ser un animal agresivo, podría haber reaccionado de manera adversa lastimando a algún niño o adulto que presenciaba el procedimiento; no obstante, critican la falta de un plan de contingencia claro para poner en marcha en estos casos.
“El animal circulaba de manera tranquila, no estaba acechando el lugar. Llamamos al Sag y nadie contestó. Luego llegaron sin presentar ningún indicio de querer salvarlo. Nunca vi intención de llevárselo vivo porque no andaban en el vehículo adecuado, con jaula ni nada; no estaban preparados para sedarlo como ellos dicen”, declaró la vecina Marcela Vargas.

La pobladora de la casa aledaña donde ocurrió la eliminación, Marcela Espinoza, tiene una opinión diferente. “La decisión fue responsable, por los niños y las personas que presenciaban la escena”, expresó, señalando que “el personal del Sag le dijo a la gente que se retirara, pero no se retiró; por lo que aplicar el sedante no era seguro”.

“Fue lamentable, pero necesario”

El encargado regional de la división de Protección de Recursos Naturales Renovables del Sag y médico veterinario, Nicolás Soto, dio a conocer la versión del servicio respecto de la determinación de acabar con la vida del puma.
Según sus declaraciones, el factor gatillante fue la alta concurrencia de público que se apostó en las afueras de la vivienda, corriendo el peligro de sufrir un ataque producto del estado de estrés y presión que se encontraba el felino.
“Había una cantidad no menor de gente en el área, yo diría unas cien personas, lo que presentaba una dificultad para proceder con la sedación química ya que el efecto no es instantáneo. Cuando el dardo inyectara existía una alta probabilidad de escape y se iba a encontrar con una barrera de gente que no iba a poder controlar su acción”, explicó Soto, asegurando que la primera opción siempre fue ésta.

“Teníamos preparados y dispuestos los dardos, pero no los utilizamos porque no era seguro. Sacrificamos al animal en función del riesgo para las personas. Fue una decisión difícil, pero necesaria”, afirmó el profesional.

Para eliminarlo utilizaron un arma de caza mayor y se aplicaron los criterios para ocasionar menor sufrimiento al animal. “Hay sitios donde dirigir el proyectil para garantizar una muerte efectiva y menos dolorosa. En este caso fueron dos impactos en el corazón en lapsus muy seguidos”, relató el directivo del Sag.

El cuerpo del animal será donado al museo Maggiorino Borgatello para su exhibición, “contribuyendo a los fines educativos de los magallánicos”, explicó Soto.

Fuera de su hábitat

La especie sacrificada la noche del miércoles era macho, de unos 2 años de edad y con un peso de alrededor de 70 kilos. Se desconoce cómo llegó a la ciudad, pero Soto postuló que pudo haberse encontrado en el parque María Behety donde existe un entorno similar al de la zona alta.

El profesional del Sag explicó que cada vez es más frecuente que los pumas bajen de su sitio natural al radio urbano, especialmente en invierno. Los lugares más recurrentes de avistamiento son prolongación Mardones, Ovejero, Hornillas y Frei, en los sectores altos de la ciudad; donde hace unos años atrás era un sector de parcelas y no existía populación.
En la mayoría de los casos se les ve de madrugada, cuando la mayoría de las personas duermen, propiciando un procedimiento tranquilo y sin violencia.

“Por lo general los pumas no son agresivos con el ser humano, es más bien tímido; pero si se siente acosado y presionado reacciona con instintos de supervivencia”, aseveró Soto.