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“Grito de auxilio” lanza familia de Jacqueline Leyton; no tiene dinero para seguir con su rehabilitación

Joven que fue baleada el 2008 por su pareja, cumplió esta semana 35 años. “Nos angustia mucho dejar a Jackie a mitad
de camino en su terapia”, admitió Sofía Mansilla.

Por La Prensa Austral sábado 2 de julio del 2011
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Un dramático llamado formuló desde Santiago la madre de la profesional Jacqueline Leyton Mansilla, baleada brutalmente por su pareja en la cabeza, con miras a conseguir ayuda para continuar adelante con el proceso de rehabilitación de su hija.

En agosto de 2008 y a la edad de 32 años, Jacqueline Leyton, quien era jefa del Departamento de Acción Sanitaria de la seremi de Salud, fue baleada al interior de su domicilio en la población Fitz Roy, quedando al borde de la muerte. Sin embargo, la víctima ha tenido una recuperación asombrosa.

Desde Santiago, su madre, Sofía Mansilla Alvarado, envió al diario una emotiva carta a través de la cual apela a la solidaridad de los magallánicos para poder seguir realizando las terapias de rehabilitación de su hija, al no contar la familia con recursos para hacerlo.

“Queridos amigos de Magallanes:

“El 27 de junio nuestra hija Jackie cumplió 35 años y estamos próximos a cumplir 3 años desde que Enrique Toledo dejara caer una bomba atómica en nuestra familia. Han sido 3 años en los cuales nos hemos movido como dentro de una pesadilla de la cual no se puede despertar. El milagro que Dios nos regaló al dejar a nuestra hija con nosotros es el motor que nos ha impulsado hasta ahora. El dolor que hemos vivido durante estos casi tres años, nadie lo puede dimensionar en su real magnitud. Pese a ello hemos logrado junto a los profesionales de la medicina grandes avances en la recuperación de la niña. Lo que parecía imposible se ha ido dando día a día.

“Jackie realiza denodados esfuerzos por volver a caminar, habla, escribe de puño y letra y maneja el computador para las tareas más básicas, se alimenta por sí sola, su cuerpo poco a poco se fortalece y ha recuperado su peso normal. Increíblemente Dios le ha mantenido su capacidad de reír y ya es capaz de cantar con nosotros como siempre lo hicimos. También ha recuperado una buena parte de su belleza física, pero la hermosura más grande de Jackie está en su espíritu y en su corazón. Si antes del brutal atentado era una joven amable, dulce, generosa y solidaria, ahora esos rasgos han aumentado, convirtiéndose en un ser maravilloso, capaz de dar amor a cuantos la rodean. Su fuerza, temple y coraje son la admiración de muchos. Su ejemplo le ha servido a diversas personas para superarse a sí mismos.

Se deteriora la salud
de sus padres

“Nuestra hija tiene un tremendo potencial para seguir recuperándose, sin embargo ahora somos nosotros, sus padres, los que ya no tenemos la capacidad física, moral ni económica para continuar anidándola. El arduo, doloroso y largo camino recorrido hasta ahora nos ha pasado la cuenta. Nuestra salud, la mía y de Juan (Leyton) se encuentra severamente deteriorada. Ya no hay recursos para continuar con las múltiples terapias a las que ella debe ser sometida a diario. La soledad es otro tema que preocupa a los profesionales que la atienden, temen por nosotros, se dan cuenta que ni siquiera hemos tenido tiempo para vivir nuestro duelo por todo lo perdido. Es por ello que he decidido escribir estas líneas. Tal vez sea esto un grito de auxilio, que nos ha costado mucho manifestar. Necesitamos recursos, nos angustia mucho dejar a Jackie a mitad de camino en su rehabilitación.

“Sabemos fehacientemente que nuestros amigos y la comunidad de Magallanes, siempre han querido ayudarnos. Hasta ahora nos costaba mucho admitir que no podemos seguir tratando de mantener esta situación sin recurrir a la solidaridad de quienes se han conmovido con nuestra tragedia.

“Tenemos una cuenta de ahorro del BancoEstado Nº 91964315065 a nombre de Sofía Mansilla Alvarado. Son tantos los sentimientos que quisiera expresar que sólo podría plasmarlos en un libro. Pero sé que mis colegas (de los medios de comunicación) interpretarán muy bien esos sentimientos y lo que estamos viviendo.

“Los queremos mucho y los extrañamos”. Firma Sofía Mansilla Alvarado, fono 84748764, invierno de 2011, Santiago de Chile.