Necrológicas
  • José Arturo Sotomayor García

Isla Dawson pasó a ser la primera base naval de Chile con capilla evangélica

Esfuerzo tuvo como protagonistas a los 12 funcionarios de la iglesia evangélica
flotante en Dawson, quienes viven allí con sus familias.

Por La Prensa Austral viernes 16 de noviembre del 2012

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Pese a que durante años la tradicional capilla de Isla Dawson reunió a todos los fieles de distintos credos al momento de orar, en este aislado paraje dependiente de la Armada, a casi 100 kilómetros al sur de Punta Arenas, la historia cambiaría a partir del presente año.

Una placa de bronce dejaría constancia ayer, en la localidad de Puerto Harris, de la inauguración allí de una capilla evangélica, la primera insertada en una base naval en Chile. Esto, en el marco en una iniciativa del Presidente Piñera denominada “30 compromisos hacia el Mundo Cristiano Evangélico”.

La ceremonia fue presidida por el comandante en jefe de la IIIª Zona Naval, contralmirante José Miguel Rivera, junto al capellán nacional evangélico de la Armada, reverendo René Ojeda, el jefe de la División de Relaciones Políticas e Institucionales de la Secretaría General de la Presidencia, Claudio Radonich, el pastor Fredy Aracena, quien viajó de Punta Arenas, y el comandante de la sub base naval Isla Dawson, capitán de corbeta Luis Gómez.

Allí se habilitó un lugar de culto, con un púlpito y dos salas adicionales en una vivienda refaccionada, que estuvo deshabitada alrededor de ocho años. Este esfuerzo, que contó con apoyo de la Armada, tuvo como protagonistas a los 12 funcionarios de la iglesia evangélica flotante en Dawson, quienes viven allí con sus familias y trabajaron durante todos los fines de semana hasta lograr habilitar estas dependencias.

La isla Dawson básicamente es un centro de entrenamiento de la Armada y que permite no sólo entrenar a las unidades y reparticiones presentes en la zona sino que también unidades de la Escuadra cuando vienen, de la Fuerza de Submarinos o de otras reparticiones del centro y del norte del país.

De la escuela
a casa propia

“Necesitábamos un lugar para reunirnos, para cantar y desarrollar algo espiritual”, expresó el sargento 2º Mario Silva Riveros, monitor evangélico, quien a lo largo de los cinco años que le ha tocado vivir allí sacó adelante bastantes desafíos. Ninguno le fue tan especial como este último, ya que “éste es un lugar donde uno adquiere fuerzas, adquiere alegría, como decía el capellán, para enfrentar la vida de manera diferente”.

De 18 a 25 miembros han logrado reunir, aunque no todos participan activamente, de una población de 70 personas. Para ello comenzaron usando una sala de clases de la Escuela de Puerto Harris, pero ésta se les hacía pequeña y le pedían prestado el gimnasio a la directora, Nancy Guzmán.

A su vez, independiente de la religión a la cual uno pueda optar, Radonic destacó el “acentuar las condiciones de igualdad para que se termine con algún grado de discriminación que en algún momento se podía haber sentido”.
En tanto, el contralmirante Rivera, recordó que él se recibió en la IIIª Zona Naval con la tarea de implementar este proyecto, para lo cual su dotación partió trabajando y agradeció ver los frutos antes de terminar su mandato.

Reverendo René Ojeda, padre espiritual en la Armada
“El apoyo espiritual es sumamente importante”

“El pueblo evangélico estaba esperando que en alguna oportunidad se hiciera justicia, en el buen sentido”, expresó el reverendo René Ojeda Oyarzún, capellán nacional evangélico de la Armada, frente al tremendo significado que tiene esta pequeña capilla para la iglesia evangélica.

A la luz de la revisión de nuestra historia como país, destacó que los primeros inmigrantes eran anglosajones y protestantes: “los luteranos, los anglicanos, metodistas, incluso entre nuestros héroes navales Lord Thomas Cochrane fue un gran aporte a nuestra Armada y a nuestro país”. De ahí la importancia que esto hoy se reconozca, y la Armada haya dado un gran avance en este primer peldaño para muchas otras capillas a futuro.

Valoró este aporte para “seguir ayudando a nuestras familias, que hoy día se están deshaciendo, los jóvenes, los hijos, considerando que isla Dawson es una isla y están aislados, y hay familias que llegan por cuatro años y están acá. Entonces es tremendamente importante la ayuda espiritual”. Y no sólo para el credo evangélico sino que también para el credo católico y para alguien que requiera conectarse con Dios.

Al ser consultado sobre el tema de la antidiscriminación, expresó que “los evangélicos somos un poquito más rígidos, somos muy apegados a la Biblia y defendemos los valores cristianos y los valores morales tremendamente, el pensamiento de Jesús”. Aunque a veces se les malinterpreta, en el caso de los homosexuales expresó que sus iglesias están sumamente abiertas: “amamos a los homosexuales, amamos a las lesbianas, pero dentro del concepto cristiano, dentro del concepto de La Biblia. No somos homofóbicos, no producimos ningún efecto de esos, a veces se malentiende, parece que la mirada a veces es equivocada, no, son seres humanos y les amamos. Pero somos fieles y leales a lo que dice La Santa Biblia y lo que Jesús dice”.

Evangélicos en la Armada

La Armada tiene 11 pastores que le colaboran a lo largo de las cinco zonas navales y en la III Zona Naval tiene a dos, quienes pueden asistir a efectuar los sacramentos aprovechando los medios navales como buques y helicópteros. En los días normales él nombra a un monitor, alguien en servicio activo, para procurar la asistencia evangélica (si no tiene grado eclesiástico como diácono). En Puerto Harris, el sargento Mario Silva está a cargo de la capilla y de las reuniones.
La población evangélica dentro de la Armada llega a las 1.800 personas. Antes la fe evangélica estaba más enfocada a la gente de mar, pero hoy día ya hay 30 oficiales.

Ojeda también hizo historia como el primer pastor evangélico que navegó en el Buque Escuela Esmeralda este año, en el tramo Valparaíso-Isla de Pascua, y recientemente desde Israel hasta Turquía.