Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz

Los más pequeños vibraron con el inicio de los Cevas

Tradicional actividad busca que los niños de 5 a 12 años se diviertan
en las vacaciones y puedan acercarse más a Dios.

Por La Prensa Austral martes 8 de enero del 2013

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A todo ritmo partieron ayer a las 11 horas los Centros de Vacaciones (Cevas) en nueve distintas sedes o comunidades a nivel de Punta Arenas, con un total de 210 monitores y cerca de un millar de niños en toda la diócesis magallánica.

En la parroquia San Miguel Arcángel, esta experiencia se inició a las 11 en su tradicional gimnasio con 35 monitores y para un cupo de 120 niños, aunque a primera hora llegaron unos 70 de ellos. Con almuerzos y onces, ayer les dieron una bienvenida a los niños con juegos, dinámicas y música, en una activa interacción con sus monitores.

El párroco de San Miguel, vicario Fredy Subiabre, destacó que “la experiencia de Cevas resulta súper interesante, porque hay un ambiente plural, hay niños que tienen necesidad, hay otros que no las tienen. El requisito es ser niño”.

Resaltó de los Cevas su aspecto formativo, con un cariz de evangelización, pero también con un factor recreativo: “es un espacio para alegrarse, para crear lazos, crear vínculos y fraternidad”.

Monitores

David Hernández, 16 años, alumno de 2º medio del Instituto Don Bosco, lleva cuatro años en los Cevas y es uno de los monitores de esta experiencia en San Miguel, que integra a niños de 5 a 12 años. Resaltó que la mitad de los monitores son nuevos y tienen mucha motivación por ver una sonrisa en cada niño por lo que les entregan día a día con tanto amor y dedicación.

Sin embargo, hay que decir que en estos Cevas el “poder femenino” pesa, ya que son más las animadoras. Montserrat Gajardo, 17 años, de 4º medio del Liceo María Auxiliadora, fue una de las jóvenes monitoras que llegó con orejitas de conejo -otros llevaron sus caras pintadas con bigotes gatunos- para recibir de la mejor manera a los pequeños. Con cuatro años en esto, señaló que la idea es que los niños se diviertan en las vacaciones y puedan acercarse más a Dios.

En régimen de internado, los monitores duermen en el recinto y sus coordinadores los asesoran y marcan la pauta, con horarios para la limpieza y distintas funciones. Se levantan a las 7 de la mañana a preparar los temas, y a las 11 llegan los niños y trabajan con dinámicas y juegos hasta las 12,15 horas. De ahí viene la hora de almuerzo para seguir en la tarde con Catequesis y al final tomar onces.

Pequeños

Entre los mini participantes nuevos de este primer día, Martín Subiabre, de 6 años, señaló que le gusta mucho jugar y compartir con otros niños, y esperaba, además, jugar al fútbol, su actividad favorita.

Agustina Leiva, de 9 años, señaló que le gusta mucho dibujar y pintar, y junto a sus primos y amigas espera pasarlo muy bien. Una de ellas es Grisel Huerta, también de 9, quien confesó que se aburre mucho en su casa en vacaciones y que es muy buena para dibujar, por lo que espera también dárselas de pequeña artista.

A su vez, Karla Huerta, 9 años, confesó que es su primer Cevas y que la invitó una primita -ambas son de población Fitz Roy-, por lo que espera poder jugar y entretenerse, ya que en este tiempo no tiene nada que hacer en su casa.

En tanto, Felipe Rosales, 12 años quien estuvo el año pasado, indicó que lo más importante es que pasan Catequesis y ven temas, y además se divierte mucho en actividades recreativas como la carretilla o tirar la cuerda junto con hacer amigos.

Los Cevas se extenderán este año hasta el 18 de enero.