Necrológicas
  • Ximena Paz Alvarez Ruiz
  • Clara Díaz Guenchor
  • Teodoro José Arroyo Gómez
  • Julio Sebastián Calderón Maclean
  • Francisca Gallegos Rubio
  • Melissa Alexandra Vera Torres
  • Luis Ortega Barría

Madre ya no tendrá que dormir en la cárcel; persona anónima pagó multa de 115 mil pesos

Mujer sólo alcanzó a pernoctar una noche de las 15 que debía pasar en el Centro de Cumplimiento Penitenciario

Por La Prensa Austral jueves 7 de julio del 2011

Compartir esta noticia
78
Visitas


Un vuelco sorprendente e inesperado tuvo el caso de la ciudadana argentina Cristina Barrionuevo, de 37 años, y madre de tres hijos, condenada por el Segundo Juzgado de Policía Local de Punta Arenas a dormir 15 días en la cárcel por no pagar la multa de tres unidades tributarias mensuales (UTM) que Carabineros le cursó por infracción a la Ordenanza Municipal de Tenencia Responsable de Mascotas, que establece el uso de collar y bozal para los perros sueltos en la vía pública.

Tras hacer pública su situación a través de nuestro medio, ayer un ciudadano anónimo, en un acto de solidaridad inesperado para la protagonista de esta historia y cada vez más inusual en los tiempos actuales, pagó los $115.000 de multa. A raíz de aquello la jueza subrogante del Segundo Juzgado de Policía Local, Claudia Chaura Oyarzo, dejó sin efecto la orden de reclusión nocturna para la vecina del barrio Archipiélago de Chiloé, del sector sur de Punta Arenas.

“A través de La Prensa Austral quiero agradecer a esa persona, que no sé quién es”, expresó Barrionuevo, quien agregó que durante la tarde la asistente social de Gendarmería le comunicó la buena noticia.

La jueza Claudia Chaura explicó que durante la mañana de ayer llegó un ciudadano preguntando por la causa judicial, tras lo cual habló con la funcionaria encargada. Este manifestó hacerse cargo de la multa a la que fue condenada la mujer y acto seguido se le cursó el boletín respectivo, cuyo pago, ascendente a la suma de 115 mil pesos, hizo efectivo en la tesorería municipal.

Pasó frío en su primera noche recluida

Hasta ayer en la mañana la mujer se mostró completamente angustiada por su situación. Entre sollozos, relató lo que sufrió al dejar a sus hijos Dalma, de 16 años; Franco, de 14; y Patricio, de 9, en su primera y, afortunadamente, única noche en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de la ciudad. Allí, dijo, ingresó a las 22 horas hasta las 6 de la mañana. “Pasé frío, hay una cama y sólo dos frazadas. No hay calefacción. Pero los gendarmes, que no podían creer lo que me estaba pasando, se portaron bien”, afirmó.

Además, su hija mayor sufre de síndrome de Down. “Ella me necesita para lavarse, para arreglarse para ir al colegio…”, expresó.
Durante los 13 años que lleva viviendo en Punta Arenas, la mujer argentina sostuvo que jamás había vivido una situación parecida y que, en el momento oportuno, no tuvo a nadie que la asesorara.

“Nunca hablé con la jueza. Cuando el carabinero me dijo que cursaría la infracción, pensé que iba a ser sólo un parte, porque mi perro salió (del departamento) por unos segundos, no es que viva afuera. Ocurrió cuando fui donde mi vecino del 304 a prestarle mi máquina de coser”, contó. “No es un perro callejero, tiene sus vacunas al día y me molesta que hayan escrito en el parte que es un perro bravo”, agregó.

Al respecto, el director de Operaciones de la municipalidad, Sergio Becerra, recordó que en Punta Arenas existe el Decreto Alcaldicio 404 del 11 de marzo de 2002 que establece que si algún habitante no puede pagar el monto de una multa, puede conmutarla por trabajos comunitarios. Para ello debe hacer la solicitud, precisamente, a la Dirección de Operaciones. Estos se deben llevar a cabo los sábados y domingos, entre las 9,30 y las 13 horas, lo que se contabiliza como un día.