Necrológicas

Menos público que en años anteriores hubo en la peregrinación a la Virgen de Montserrat

Una soleada jornada recibió a los peregrinos que acudieron hasta el santuario de la Virgen de Montserrat, en la comuna de Río Verde, aunque en una cifra menor que en años anteriores. El suboficial mayor de la Tenencia Kon Aiken, Carlos Reyes, lo graficó diciendo que “el año pasado, por ejemplo, pasaron la noche en el sector entre 200 y 250 personas, en cambio ayer (sábado), sólo había ocho carpas, lo que representa más o menos 40 personas”.
[…]

Por La Prensa Austral lunes 14 de enero del 2013

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Una soleada jornada recibió a los peregrinos que acudieron hasta el santuario de la Virgen de Montserrat, en la comuna de Río Verde, aunque en una cifra menor que en años anteriores. El suboficial mayor de la Tenencia Kon Aiken, Carlos Reyes, lo graficó diciendo que “el año pasado, por ejemplo, pasaron la noche en el sector entre 200 y 250 personas, en cambio ayer (sábado), sólo había ocho carpas, lo que representa más o menos 40 personas”.

Carabineros calculó finalmente que cerca de dos mil fieles llegaron hasta el santuario, y pese al buen clima que se registró, también la realización del Rally de Laguna Blanca pudo haber influido en la merma de público.

La fiesta religiosa se desarrolló en completo orden, con familias que ordenadamente bajaban hasta la gruta y que disfrutaron, incluso, de las aguas del seno Skyring. Una gran cantidad llegó a prender velas y rezar, siempre bajo el cuidado de carabineros, que vigilaban que la gruta no se llenara y así evitar accidentes. Javier Muñoz fue uno de los que por primera vez participó de la celebración, que encontró “hermosa y como soy de Chiloé, me recuerda las que tenemos allá, pero me sorprendió el lugar, muy bonito”.

En las escalinatas que daban paso a la gruta, Carolina Herrera vendía estampitas, marcadores para libros, agua bendita y rosarios, que fueron los primeros en agotarse. “Pedimos un aporte voluntario para la construcción del santuario y nos han respondido bien los fieles”, contó.

Además de familias, hubo gente que llegó en grupo, como Estrella Villegas, que no asistía “desde hace como 16 años, está muy cambiado, pero precioso”. La acompañaba María Inés Ottiker, que por el contrario, siempre trata de viajar. “Yo soy pediatra en el Hospital Clínico y vengo a pedirle a la virgen que proteja a los niños con los que trabajamos”, indicó Ottiker, destacando además, la organización porque “de la Catedral nos llamaron, como ya habíamos venido el año pasado con otro grupo, para preguntarnos si necesitábamos movilización”.

Dentro de los grupos familiares, hubo mucha gente que llegó con sus perros, lo que llevó a que Carabineros temiera alguna manifestación en contra del obispo Bernardo Bastres. De hecho, quienes llegaron con sus mascotas manifestaron su repudio hacia la matanza que se produjo en la madrugada, en Punta Arenas. “Si bien hay sobrepoblación, no es la manera. La gente debe hacerse responsable de los perros y no tirarlos a la calle, porque a pesar de las campañas, no se toma conciencia”, opinó Héctor Frías, acompañado de su perrita Angie, que está esterilizada. A su vez, Soledad Godoy y su familia paseaban con “Borco” y se enteraron en la peregrinación de la matanza: “debe haber una mayor fiscalización; uno paga al municipio por aseo y ornato y esos recursos podrían destinar un porcentaje, para evitar que se sigan abandonando perros”.

Sin embargo, la llegada del obispo fue en paz y antes de iniciar la eucaristía, buscó aclarar las declaraciones donde fijó posición con respecto al tema y que generaron repudio en diversos sectores de la comunidad: “las observaciones que he hecho son con respecto a las instituciones, aquí son las autoridades las que no han dicho absolutamente nada frente a un problema que nos está comiendo en Punta Arenas. El problema es que ninguna autoridad quiere dar la cara o la voz, porque están todos preocupados de los votos. Creo que hay un problema de salud y equilibrio entre personas y perros y eso hay que solucionarlo”, solicitó Bastres, quien condenó la masiva muerte de canes, porque “lo más grave es que la gente por su cuenta empiece a matar animales, porque entonces volveríamos a la época de la barbarie”, concluyó Bastres, cuya homilía estuvo centrada en este tema, sustentando sus dichos en el Génesis, donde Dios puso al servicio del hombre a la naturaleza y los animales.