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Obispo Bastres y el ataque a la Catedral: “¿Dónde están las autoridades, la Asamblea Ciudadana y los partidos políticos?”

Prelado criticó que algunos “han preferido el silencio, el mirar para el lado, el esconderse”, pero sí aparecen
para “poner querellas y aparecer en todos los medios repudiando la matanza indiscriminada de canes”.

Por La Prensa Austral lunes 21 de enero del 2013

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Un duro reproche, que nace de la impotencia de no sentir el apoyo mínimo de parte de quienes lo espera, sumado a la gravedad de la situación vivida, fue el que formuló ayer el obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres, en su primera misa dominical celebrada después de la profanación y el violento ataque de que fue objeto la iglesia Catedral por una turba, el 13 de enero a las 18,50 horas.

Aun cuando el prelado nunca anticipó que haría referencia a este triste episodio, en el que muchos se escudaron para dar rienda suelta a la brutalidad bajo el pretexto de la matanza de canes, éste hizo un llamado de atención como autoridad eclesiástica, a partir de una carta de reivindicación leída por una ministra de la palabra durante la homilía de la misa de las 10. En ella, los laicos que sirven en la Catedral, preparando para el matrimonio o la Primera Comunión, hicieron ver su profunda impotencia y desazón al ver arrinconado el diálogo y mancillada “nuestra casa de oración y reflexión, esa hermosa y tibia casa que abre sus puertas a todos, aún a aquellos que no piensan como Tú”.

Expresaron que “no hay un vocablo que defina en su total realidad el sentimiento de pena y sufrimiento al ver que todo lo que respetamos por la fe era arrasado por la brutalidad y, por qué no decirlo, por la intolerancia y la ausencia de la más mínima consideración a lo que los otros consideran sagrado”. Sin querer imponer su fe, en su trabajo para ser dignos misioneros y discípulos, exigen ser respetados “aunque muchas veces fallemos”.

Manifestaron que les desilusiona y preocupa cómo se ha perdido “la facultad de escuchar y de leer bien lo que se presenta de modo serio y respaldado por las Escrituras. Asusta como la muchedumbre se convierte en un grupo desatado que no se acobarda en pisotear, romper y cometer sacrilegio”. Ello, junto al dolor de ver a sus sacerdotes ofendidos y “a la ausencia de quienes, teniendo la facultad y el deber de hacerlo, han estado lejos de nuestra iglesia, de nuestra sencilla y pequeña comunidad”.

Aquí, salvo muy honrosas excepciones, echan de menos la acción decidida de las autoridades que, teniendo a mano los medios para solucionar los problemas hacen oídos sordos, mirando hacia otro lado, quizá pensando en dividendos políticos. Se preguntan si un voto depositado en la urna, una suma de fanáticos movidos por oscuros intereses o una buena cuota de poder vale más que todo esto.

Como cooperadores de las labores propias de la parroquia, hicieron ver que les agobia la soledad que han sentido, “porque en la hora de la angustia, es necesaria la mano amiga, la voz que solicita compañía, el gesto que entrega adhesión”.

Ante ello, invocaron el mensaje de Jesús, cuando decía “bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa”, así como también el perdón del Padre, “porque no saben lo que hacen”.

Obispo
Por su parte, al término de la eucaristía, monseñor Bastres reflexionó ante la asamblea que “nos ha dolido profundamente el atentado a nuestra Catedral, la profanación. Y no sólo por lo económico, como lo han querido subrayar algunos, sino porque han faltado al lugar sagrado, lugar de Dios, jamás visto en la historia de nuestra patria”.
Aun cuando sólo la piedra del altar dañada cuesta 4 millones de pesos, expresó que “nos duele el que no han sido capaces de reconocer que lo que se ha cometido aquí es un sacrilegio. Y yo concuerdo con la declaración de los ministros de la Catedral. Hemos experimentado que estamos solos, hemos experimentado que lo sagrado aparece como enemigo de los defensores de la vida de los animales y eso no es así”.

Bastres lamentó que “los que tenían que defendernos, decir una palabra para ser coherentes con la Constitución y con la tradición de Chile, de condenar un sacrilegio, han preferido el silencio, el mirar para el lado, el esconderse. Sin embargo, sobre la matanza indiscriminada de perros, que yo mismo y todos hemos repudiado, y hemos exigido que se investigue para saber quiénes fueron, nuestras autoridades, que habían callado por la profanación del templo, la casa de Dios, son los que han ido a dar la cara, a poner querellas judiciales y aparecer en todos los medios repudiando la matanza indiscriminada de canes”.

Añadió que vivimos tiempos distintos, en que “no me he equivocado cuando he señalado una y mil veces que los animales están en primer lugar y las personas estamos en segundo lugar. A nosotros nos enseñaron desde niños que estaba Dios y el hombre, y todo al servicio del hombre. Hoy no es así, a Dios se le profana, al hombre se le humilla y se ensalza al animal. Vivimos tiempos que debemos aprender hoy día, donde nadie quiere dar la cara por miedo al electorado, por miedo a la popularidad, a que la chusma los abrace y felicite, lejos del Evangelio. La Palabra de Jesús es verdad, ayer, hoy y siempre”.

“El único sagrado es el hombre, al único que no se le toca y tiene derecho es a la persona humana, todo está al servicio nuestro, el árbol, la luna, el mar, el agua y los animales. El día que perdamos las perspectivas estaremos siendo gobernados, como decía una antigua película, por el reino de los simios”, subrayó.

“Estamos solos”

“Nosotros creemos que el ser humano es la centralidad, vivimos una persecución distinta, los primeros cristianos se enfrentaban a hombres que los mataban y daban la cara invocando a la iglesia. Hoy día se esconden en el anonimato, en la indiferencia, en el silencio”, remarcó Bastres.

A la fecha, sólo han recibido la solidaridad del Nuncio Apostólico, de la Conferencia Episcopal, de la Comunidad Hebrea en Santiago, los pastores evangélicos de Punta Arenas, así como de muchas personas, “pero no hemos tenido una sola palabra de condenación a excepción del intendente, dos concejales y dos seremis. (No así) de otras autoridades, de los parlamentarios, de los concejales municipales y del Core. ¿Dónde están las agrupaciones sociales que defienden tantos principios? ¿Dónde está la Asamblea de Magallanes que dice que quiere construir un Magallanes distinto? ¿Dónde están los partidos políticos que hoy nada dicen? Por ellos oramos, a ellos perdonamos, pero no callaremos, hemos vivido solos y estamos solos”. Agregó que “nos ganamos la autoridad por nuestra conducta, no por el título”.

Anticipó que el próximo 13 de febrero, Miércoles de Cenizas, pedirán perdón a Dios en nombre de aquellos que profanaron, y el miércoles 27 de marzo consagrarán de nuevo el altar de la Catedral: “estamos todos ya invitados y debemos dar un signo que con Dios no se juega, que hay que amarlo y respetarlo sobre todas las cosas”.

Asimismo, antes del término de la misa, el obispo invitó a subir a los fieles que quisieran ver el altar mancillado, el cual fue descubierto.