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Patricia Ascencio, profesora de escolar fallecido: “Nunca hizo nada malo, no era de este mundo”

Una emotiva despedida tributaron familiares y amigos al estudiante Felipe Ignacio Garcés Márquez, de 14 años, fallecido el jueves por una causa no determinada, y cuyo caso conmovió a la comunidad magallánica luego que este joven, quien gozaba de buena salud, viviera sus últimos días sin querer dormir, intuyendo que una presencia extraña se lo quisiera llevar.
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Por La Prensa Austral domingo 20 de enero del 2013

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Una emotiva despedida tributaron familiares y amigos al estudiante Felipe Ignacio Garcés Márquez, de 14 años, fallecido el jueves por una causa no determinada, y cuyo caso conmovió a la comunidad magallánica luego que este joven, quien gozaba de buena salud, viviera sus últimos días sin querer dormir, intuyendo que una presencia extraña se lo quisiera llevar.

Sus restos fueron despedidos ayer a las 15,30 horas, partiendo con una concurrida misa en la parroquia Nuestra Señora de Fátima. Allí, la comunidad escolar de la Escuela Patagonia se hizo presente a través de profesores y ex alumnos del octavo “Otway”, que integraba este especial adolescente, cuya pérdida caló hondo entre quienes lo conocieron.

Durante el oficio religioso, el padre Jorge Teneb entregó un mensaje de esperanza por quien dejó un vacío en esta tierra y cuya presencia fue un reflejo del cariño de Dios.

Andrés Astorga, primo de Felipe, leyó una cercana y emotiva carta al adolescente a quien todos conocían como “Pipe”. En ella, expresó que ante “todos aquellos que te lloramos el día de hoy, de seguro tu humor distinto haría sacar una linda sonrisa a cada uno de nosotros, porque así eres, eres especial”.

 Junto con señalar el orgullo que todos sienten por él, manifestó: “Llegaste de manera inesperada a nuestras vidas, y te vas de la misma forma. Pero sabes queremos sentir que te fuiste pleno, cumpliste tus objetivos y el de todos aquellos que te conocieron y que te aman, llenaste de alegría el corazón de miles y lo seguirás haciendo, tu leyenda vivirá siempre… porque a cada persona que conozcamos le diremos lo maravilloso que fuiste en esta experiencia humana. Fueron sólo 14 años de pleno amor, pero lo suficientemente necesarios para hacernos sentir vivos”.

Añadió que “hoy no es el final, sino el principio de otro estado de conciencia al cual pasas a vivir”.

Alumno ejemplar

En tanto, la docente Patricia Ascencio, su ex profesora jefe, hizo una semblanza de los valores y el aporte de este joven, que era muy querido en el curso: “Era un excelente alumno, era el primer lugar, era el mejor compañero, siempre estaba en la directiva, era un caballero, respetuoso, responsable, nunca haciéndose malos ratos, nunca hizo nada malo, no era de este mundo, fue un golpe muy duro para toda la comunidad educativa, para sus compañeros y para todos nosotros. El siempre se destacó por cosas positivas, nunca por nada negativo”. Ella lo conocía desde segundo básico.

Al término de la misa, el sacerdote roció con agua bendita el féretro con los restos del joven, signo de la vida eterna que compartir con Jesús.

Escenas de dolor y llanto acompañaron las exequias de este ejemplar, solidario y alegre joven, quien en vida además expresó mucho de su rico mundo interior a través de la música. Un numeroso cortejo lo acompañó hasta el Cementerio Municipal Sara Braun, portando sus compañeros de curso globos blancos. Allí, las encontradas emociones se fundieron en un cálido adiós a Felipe, cuya luz seguirá brillando en quienes compartieron con él aquella alegría de vivir tan plena.