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Pérdidas millonarias en la Catedral dejó violenta turba

Hechos vandálicos echaron por tierra costoso proyecto de gobierno que recientemente había restaurado presbiterio de la iglesia matriz.

Por La Prensa Austral martes 15 de enero del 2013

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Millonarios fueron los daños que dejó la enardecida turba que irrumpió en la Catedral de Punta Arenas en la noche del domingo, bajo el pretexto de que el obispo Bernardo Bastres estaba detrás de la matanza de perros, destrozando todo lo que encontraban a su paso en una abierta profanación de un lugar de culto.

Aun cuando hasta ayer el Obispado local no estaba en condiciones de evaluar la cuantía de los destrozos, el saldo de este violento y reprochable accionar dejó una lamentable huella en las dependencias de la iglesia matriz de la capital regional.
A simple vista, lo más simple de reemplazar parece ser la puerta de la sacristía, la cual lucía algunos de sus vidrios rotos.
Los principales daños se focalizaron en el presbiterio del templo, a partir de donde comienzan las escalinatas de mármol y la alfombra roja, hasta la sede donde se sienta el obispo cuando hace misas especiales.

Allí, una parte de la costosa alfombra del presbiterio seriamente dañada al apagar en ella los manifestantes sus cigarrillos. Más allá de la necesaria sustitución del paño afectado, tampoco hay certeza si se puede encontrar un trozo del mismo tono, y de lo contrario deberá reemplazarse por completo.

Los manifestantes se llevaron además el cáliz de la iglesia, que corresponde a un juego con patena de los que prácticamente no hay más en existencia. También formó parte del botín de estos antisociales una campana que utilizan los monaguillos y una caja donde se depositan las hostias incluyendo la llave. Estos elementos, así como varios ornamentos han llegado como regalos de la iglesia europea.

Los vándalos rompieron, además, la silla especial del obispo, valiosa por sus tallados especiales, la que se ubicaba en la parte posterior del templo. Lamentablemente, ésta no tiene reparación pese a que había sido arreglada hace poco.

Igualmente lamentable fue el estado en que dejaron el mantel del altar sobre el cual dibujaron un falo y el signo anarquista.

Recién restaurada

Sin embargo, el daño más importante fue el que le ocasionaron a la histórica mesa de mármol del altar, que data de la época de monseñor José Fagnano, y a la que distingue el diseño de sus antiguas cruces talladas en las esquinas. Esta quedó sumamente deteriorada, con una importante trizadura de lado a lado, y cuya restauración también deberá evaluarse. Claro que esto será imposible de determinar mientras no haya especialistas que den una cotización, pero aquí se hablaría de cifras de siete ceros.

Lo más triste aquí fue que la destrucción de un importante legado histórico en cosa de minutos, a menos de cuatro meses que se terminara de ejecutar un costoso proyecto de restauración del presbiterio de la iglesia Catedral, por más de 150 millones, con fondos del gobierno para la conservación del patrimonio.

Pese a la oposición de algunos ministros de abrir la Catedral ayer lunes, el obispo Bernardo Bastres optó porque ayer se desarrollaran actividades en forma normal en el templo. De ahí que esa noche se optó por limpiar todos los destrozos, así como la entrada que dejaron llena de tarros y papeles, de modo de dejar la iglesia lo más presentable y lista para ser abierta a contar de las 9 horas de ayer.