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Reinas de la Invernada vivieron la experiencia de la ceguera

“Fue una sensación extraña, caminar una cuadra normal es muy distinto cuando no ves, sientes los autos mucho más cerca; las subidas de las aceras”, graficó Roshini Mahtani, actual soberana.

Por La Prensa Austral viernes 11 de julio del 2014

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A menos de una semana de entregar las coronas a sus sucesoras, Roshini Mahtani y sus virreinas, no dejan de participar en eventos comunitarios. A la visita que realizaron hace un par de semanas al Hogar Cavirata se sumó ayer una nueva actividad con la Agrupación de Amigos de los Ciegos, Agaci.
Hasta la sede de este organismo llegaron, además de Mahtani, las virreinas Katherine Vilches y Romina Ares, además de la Miss Simpatía, Daniela Navarro, y Varinia Salazar, virreina de la edición 2012 de la Invernada. El objetivo era que todas experimentaran lo que significa la ceguera, y para ello, cada una se vendó los ojos y caminó junto a una de las socias de la organización.
El recorrido partió en la sede de Agaci, en Avenida España con Angamos y de ahí, el grupo caminó hasta Maipú, cruzaron el bandejón central, y regresaron por la cuadra del frente. La caminata, que normalmente no duraría más de cinco minutos, se extendió por casi 20, y donde las reinas vivieron el ejercicio con nervios y hasta angustia.
“Fue una sensación extraña, caminar una cuadra normal es muy distinto cuando no ves, sientes los autos mucho más cerca; las subidas de las aceras”, graficó Mahtani aún con la voz temblorosa, mientras que Daniela Navarro comentó que “desarrollé mucho el sentido de la audición, como que era la única forma para guiarme”. Romina Ares, a su vez, contó que “conocí a la persona que me guiaba, porque confié mucho. No veía nada. Y me decía ‘aquí hay un semáforo’, igual casi choqué con un poste, pero bueno fue culpa mía. Me indicaba todo”, y Varinia Salazar reconoció que “en un momento casi me puse a llorar. Estaba tan desorientada, preguntaba si estaba en la vereda, y me frenaba a cada rato”.
Lo otro que notaron las reinas fue los problemas que los ciegos deben vivir a diario, y que sí tienen solución. “Cuando una ocupa el bastón, se da cuenta que la vereda no es lisa. Hay muchos desniveles. Que arreglen las calles y las veredas. Lo mismo con los semáforos, que deben emitir un sonido y eso no sucedió”, comentaron todas a coro.
Todas respiraron aliviadas cuando se quitaron la venda de sus ojos, literalmente. Y mientras compartían una once con los socios de Agaci, la presidenta de la agrupación, Ester Andrade, explicó que la actividad surgió después del desfile de modas que se organizó el mes pasado. “Quisimos contribuirles con algo y también que experimentaran las sensaciones que vivimos todos los días. Fue un paseo corto, nosotros estamos acostumbrados, pero para ellas fue mucho, de repente un poco de miedo, pero lo natural”, comentó Andrade, que también hizo eco de las anomalías que detectaron las reinas en las vías por las que circularon: “hay vehículos que estacionan en la vereda, las veredas son muy angostas. En Avenida España, los cuatro semáforos deberían tener un sonido para pasar, y sólo funciona uno, que apenas se escucha. Lo hemos hablado en la municipalidad, pero no ha pasado nada aún, aunque confiamos en ellos porque siempre han acogido nuestras solicitudes”.