Necrológicas

Setenta y cinco alumnos se habrían retirado del Liceo de Excelencia producto de la “toma”

“Se está empezando a derrumbar el proyecto Liceo de Excelencia”, afirmó el vocero Néstor Brito.

Por La Prensa Austral martes 27 de septiembre del 2011
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Las movilizaciones estudiantiles han generado consecuencias colaterales en el sistema municipal. No existe un dato oficial sobre la cantidad de alumnos que han emigrado desde sus liceos a colegios subvencionados o particulares, pero las autoridades estiman que puede ser una cifra que encienda la luz de alerta.

Preocupados por esta situación, los apoderados del Liceo de Excelencia Luis Alberto Barrera solicitaron dicha información a los administrativos del establecimiento, recibiendo una noticia poco alentadora: ya serían 75 alumnos los que habrían dejado de pertenecer a dicho establecimiento, tras optar por la cancelación de su matrícula. El número es categórico y representa el descontento de padres y alumnos no con el movimiento estudiantil y sus demandas, sino con la prohibición de avanzar en la enseñanza.

Desilusionados. Así se encuentran los padres y alumnos que confiaron en este nuevo proyecto “de excelencia” y que luego de la prolongada “toma” han debido retirarse con decepción del establecimiento.

Derrumbe del proyecto

“Se está empezando a derrumbar el proyecto de excelencia”, afirma uno de los voceros de los apoderados, Néstor Brito. El cuenta que matriculó a su hija en cuarto medio con altas expectativas, pero que no se han cumplido producto de las movilizaciones. “Antes de la ‘toma’ habían resultados claros y funcionaba bien”, reconoce, refiriéndose a la evaluación ministerial que registró un 80 por ciento de logros durante el primer semestre.

Su hija Doris, relata que antes de la ocupación estaban en período de nivelación de contenidos, ya que el curso no presentaba buena base en lo académico; por lo que no alcanzaron a pasar materias propias de cuarto medio.

“Siento que me han afectado académicamente. Yo vengo de un colegio particular de Viña del Mar y como era un proyecto Bicentenario ingresé a estudiar al liceo. Pensé que iba a ser mejor, realmente existe gran de-silusión por parte del alumnado”, asegura.

La estudiante de segundo medio, Yolanda Olave, comparte esa percepción y afirma que “no ha existido apoyo de nadie”. Hace un llamado a la conciencia de toda la comunidad educativa y pide que “por favor volvamos a clases”, ya que “hay mejores formas de hacer sentir su malestar con la educación”.

“Hay que asumir
los costos”

Al ser consultados por la situación particular del Liceo Barrera y la extensión a los demás establecimientos, las autoridades señalan que son los “costos” de las movilizaciones.

El secretario de la Corporación Municipal, Orlando Estefó, dijo desconocer la cifra mencionada, pero expresó que se debe asumir las consecuencias del movimiento estudiantil. Mientras que el seremi de Educación, Raúl Muñoz, calificó como “lamentable” esta realidad e hizo un llamado a retornar a clases para no seguir perjudicando al sistema municipal ni la enseñanza de los alumnos.

Pero el coordinador del Liceo Bicentenario, José Raúl Alvarado Díaz, va más allá. “Existe el riesgo de que haya una estampida de alumnos fuera del sistema”, advirtió, añadiendo que la magnitud se verá reflejada cuando se retorne a clases y, posteriormente, el próximo año cuando se compare la matrícula.

El docente tampoco confirmó la cifra, pero informó que en el Liceo Contardi (donde es director) serían más de 30 los alumnos que emigraron a otros colegios.

Respecto del “derrumbe” del proyecto ministerial, Alvarado Díaz dijo que “terminó naturalmente producto de las movilizaciones”, agregando que “el objetivo que se había pensado en cuanto a lo académico no se va a lograr”. El directivo se refirió al retroceso en los avances logrados durante el primer semestre y dijo que “vamos a quedar supeditados a lo que diga el Mineduc en cuanto a plazos, fechas y metas”. Asimismo, recordó que los resultados se verán reflejados cuando los séptimos básicos sean evaluados tras cuatro años de proyecto, por lo que aún queda tiempo para trabajar en sacarlo adelante