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Sólo 4 detenidos por conducir ebrios arrojaron los más de 150 controles hechos en la primera noche “dieciochera”

Más de una veintena de dispositivos móviles y medio
centenar de Carabineros marcaron la primera jornada de fiscalizaciones en Fiestas Patrias.

Por La Prensa Austral viernes 19 de septiembre del 2014

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“Se nota que la gente se está cuidando; hemos encontrado varios conductores sobrios tras el volante cuyos acompañantes van en manifiesto estado de ebriedad. La Ley Emilia, al parecer, está cumpliendo su labor disuasiva”, comentó el teniente de Carabineros Luis Jara, quien encabezó las labores de fiscalización realizadas junto al Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) durante la madrugada del 18 de septiembre.
Justo a la medianoche de ayer, La Prensa Austral se reunió con Carabineros, Seguridad Pública y la ambulancia de Senda. Primera parada del operativo: Avenida Bulnes frente al Santuario María Auxiliadora; objetivo: dar inicio a la fuerte fiscalización que se había prometido para prevenir accidentes de tránsito durante Fiestas Patrias.
En cuestión de segundos, el teniente Jara junto a su patrulla designada, tres sargentos 2º y dos cabos 1º, pusieron conos en la calzada. Dos equipos intoxilyzer empezaron a funcionar y se iniciaron los controles.
En sí, el trámite no toma más de un minuto; mientras un policía anota los datos del conductor y del vehículo, otro funcionario realiza el “alcotest”, el que, de salir negativo (cero grados de alcohol en la sangre), permite que el conductor se retire en paz rápidamente e, incluso, como recuerdo, se puede llevar la boquilla desechable que se utiliza en cada uno de los test. “Tiene que soplar de manera sostenida, sin parar y no fuerte, sólo constante”, es la indicación que se le da a cada chofer fiscalizado.
Concluida dicha labor, sólo 30 segundos más para que el coordinador regional del departamento de Seguridad Pública, José Miguel Rubina, le entregue un folleto relacionado a materias de prevención de delitos. “Todo bien… Ahora, sí puede irse”, se le dice a los conductores prudentes.

“Marcados” en las redes sociales
Uno a uno fueron pasando los vehículos hasta cerca de la 1 de la madrugada. Sin embargo, algo ocurrió. Parecía que la ciudad se había detenido en el lugar donde se había instalado el operativo, el flujo vehicular disminuyó a su minima expresión y la cantidad de fiscalizaciones se estancó.
“Nos marcaron en Waze”, exclamó uno de los presentes, haciendo alusión a la aplicación que existe para “smartphones”, la que, además de entregar planos detallados de la ciudad, permite a los usuarios de la red indicar la existencia de congestión vehicular, accidentes de tránsito, trabajos en la vía y la presencia policial.
“Ya, nos movemos entonces”, vociferó Jara y, con la misma rapidez que llegaron, se levantó el puesto de control hacia otro punto del centro de la ciudad, ahora en Bories esquina José Menéndez.
Primeros resultados
A poco andar, en la segunda ubicación se detectó la primera infracción: el resultado de un conductor arrojó manejo bajo la influencia del alcohol, luego que la prueba delatara un índice bajo al 0.8 en su sangre, pero superior a 0.3. El sujeto bajó de su vehículo y entró en funcionamiento la ambulancia de Senda, donde se le practicó la alcoholemia de rigor.
Pero el operativo estaba lejos de acabar, ya que, a poco andar, un par de conductores fueron detectados con cifras escasamente bajo el 0.3, justo en el límite, siendo advertidos por Carabineros de su situación.
Al ser consultado uno de ellos, reconoció que se había tomado sólo una cerveza y que mejor se “guardaría” por esa noche, reconociendo su suerte.
Hasta cerca de las 1,30 horas se mantuvo la fiscalización en dicho lugar, ya que el “Waze” nuevamente pasó la cuenta a la actividad, por lo que de vuelta se levantó “el campamento” y se buscó una nueva ubicación.
Costanera y el primer detenido
Luego de hacer una breve detención en la Prefectura de Carabineros, destinada al uso del tocador y tomar un merecido café, ya que a esa hora la sensación térmica era bajo 0, se continuó la marcha, esta vez a la calzada oriente de Avenida Costanera del Estrecho, casi al llegar a calle Errázuriz, lugar que, a pocos minutos, arrojaría el primer detenido de la noche.
Dubitativo, por decirlo de alguna manera, era el transitar de un vehículo Hyundai Tuscani que circulaba de sur a norte por la arteria costera, de aquello se percató uno de los policías que hizo las señales para detenerlo.
Al igual que en todos los controles, se fiscalizaron los documentos del móvil y del conductor, realizándose la prueba de aliento, cuando eran cerca de las 2,50 horas.
“Señor, su resultado ha arrojado que conduce en estado de ebriedad. Por favor, descienda del vehículo. Vamos a esperar algunos minutos, se le hará una nueva prueba y, si sale positivo, quedará detenido por el delito de conducir un vehículo motorizado en condiciones no aptas”, le explicó el oficial al conductor.
Y no fue sorpresa, la segunda prueba arrojó valores cercanos a 1,4 grado de alcohol en la sangre, siendo detenido y trasladado al Hospital Clínico para constatar lesiones y luego al calabozo de la Primera Comisaría, en calidad de imputado. En tanto, la señorita que lo acompañaba debió irse a pie y el vehículo que guiaba fue estacionado en las inmediaciones ya que tenía todos sus papeles en regla.
De ahí en más, sólo fueron controles y recomendaciones a los automovilistas, hasta cerca de las 4,15 horas cuando se dio por terminado el operativo. Balance final: 80 “alcotest”, uno da cuenta por conducir bajo la influencia del alcohol y un detenido por manejo en estado de ebriedad, cuadradas las cifras entre Senda y Carabineros… “Será hasta mañana”, se dijo.
La noche es joven
Pese a que el operativo había concluido, lejana a terminar estaba la jornada para los policías, ya que a esa hora tomaron sus respectivos puestos en la Patrulla de Intervención e iniciaron sus funciones de apoyo al Plan Cuadrante.
Las rondas comenzaron con una pasada fuera de las discotecas y locales nocturnos del centro de la ciudad. Gran cantidad de jóvenes se aglomeraba frente a los establecimientos para fumar, pese a las bajas temperaturas.
Todo parecía tranquilo. Uno que otro control preventivo a grupos de personas ocultas en los parques de las avenidas o en pasajes de poca luz era lo único que interrumpía de golpe el patrullaje motorizado.
Sin embargo, algo vio Jara que alertó a la patrulla, en cuestión de segundos los funcionarios se bajaron del móvil y corrieron tras dos individuos. ¿Qué había pasado?
La acción permitió fiscalizar a un sujeto que permanecía en evidente estado de ebriedad, lo que lo motivó a huir, quien fue recomendado: “Tómate un taxi y anda para tu casa”. No obstante, el segundo detenido fue un joven que, al ver la presencia policial, se “descargó” y tiró un pequeño envoltorio al suelo, en cuyo interior se encontró un contenedor con lo que aparentaba ser marihuana, por lo que fue detenido y entregado a personal del OS-7, unidad de drogas de Carabineros.
Tras ese breve episodio, siguió la marcha. Se sumaron a los procedimientos de la noche una llamada por agresión entre hermanos en el barrio 18 de Septiembre y, además, el caso de un individuo que, aparentemente bajo los efectos del alcohol, se subió a los techos de las casas en el sector Río de la Mano, sufriendo una fuerte caída, pero sin mayores consecuencias.
Lo inevitable
Cerca de las 6 de la madrugada y viendo que la “fiesta dieciochera” tenía para rato, ya que a diferencia de un fin de semana normal, en Fiestas Patrias no hay hora de cierre obligatorio, la Patrulla de Intervención se aproximó a calle Capitán Guillermos con Avenida Frei, lugar donde había ocurrido un accidente de tránsito, en el que un radiotaxi resultó muy dañado, luego que un conductor en estado de ebriedad no respetara el derecho a paso e impactara su vehículo Hyundai Excel contra el móvil de renta, afortunadamente los conductores resultaron ilesos y los dos pasajeros con lesiones leves. Sin embargo, los perjuicios económicos fueron cuantiosos.
Con esto, se sumó a la lista otro imputado por manejar con mucho más que “unas copas de más”, siendo puesto Eduardo Barrientos Barría a disposición de la Fiscalía.
No obstante, la triste “guinda de la torta” estaba por venir, ya que a las 6,30 horas, cuando parecía que la ciudad había recuperado su habitual calma, la voz de la Central de Comunicaciones de Carabineros (Cenco) informaba de un nuevo accidente de tránsito, en Avenida España casi esquina Briceño.
“Estábamos durmiendo y sentimos el estruendo, por poco se nos mete a la casa. ¡Y qué le vas a discutir a una persona que anda en ese estado!”, reclamó en el lugar Juan Carlos Santana Barría, propietario del inmueble ubicado en la avenida citada Nº2165, cuyo domicilio resultó con daños severos luego que Carlos Villarroel Vargas de 25 años, chocara el vehículo Chevrolet que guiaba contra el inmueble y, de paso, quebrara la base de un poste del tendido eléctrico.
Obviamente y agregándose a las estadísticas de la jornada, Villarroel quedó detenido por conducir en estado de ebriedad.
En resumen, el balance final arrojó cuatro detenidos por manejo en estado de ebriedad (otros dos fueron aprehendidos en diferentes procedimientos), más de 150 controles aleatorios a conductores y peatones, 80 “alcotest”, un detenido por orden de aprehensión vigente, un apresado por infracción a la Ley de Drogas, 16 infracciones de tránsito y 6 infracciones por incumplimiento a la Ley de Alcoholes.