Necrológicas

Tras 28 años de inclemencias vecinos comienzan a soñar con la casa propia

Con la colocación de la primera piedra de la villa Ultima Esperanza, veinte familias podrán acceder de aquí a seis meses más a una vivienda digna, luego de casi tres décadas de espera y de vivir sin el suministro de servicios básicos como gas y agua potable.

Por La Prensa Austral jueves 24 de enero del 2013

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Luego de 28 años de sufrida espera, los vecinos del campamento Los Pitufos al fin podrán contar con viviendas dignas y el suministro de servicios básicos como gas y agua potable. La feliz noticia para los esforzados residentes de dicho precario asentamiento habitacional, se vio coronada ayer con la colocación de la primera piedra de lo que será un conjunto habitacional de 20 casas, denominado villa Ultima Esperanza, con lo que se viene a poner término a uno de los campamentos más emblemáticos de la capital de Magallanes, símbolo de la desigualdad y vulnerabilidad social en que viven tantas familias puntarenenses.

La obra a ejecutarse en un plazo de 180 días comprende la edificación de 19 viviendas de 45 metros cuadrados y una más de 55 metros cuadrados para personas discapacitadas, que beneficiarán a familias que conformaron la Agrupación Ultima Esperanza. La villa, que se instalará en el mismo lugar que los albergó durante estos años -esto es en el camino Ignacio Argüelle, en el kilómetro 13,5 de la Ruta 9 Norte, en el sector Loteo Varillas-, contará, además, con áreas verdes y equipamiento comunitario.

La ceremonia, en la que participaron el intendente regional, Mauricio Peña y Lillo; el secretario ejecutivo de Aldeas y Campamentos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Matías Claro; el secretario regional ministerial (seremi) de Vivienda y Urbanismo, Homero Villegas; el alcalde de Punta Arenas, Emilio Boccazzi; y el director regional del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), Cristián Ormeño, entre otras autoridades, significó el inicio de la cuenta regresiva para el fin de la precaria situación habitacional de estas 20 familias del campamento más austral de Chile y que data desde el año1985.

Décadas sin agua
potable y gas

El vecino más antiguo del ex campamento Los Pitufos, Felipe Paredes Cárdenas, de 92 años, se mostró emocionado y contento de poder contar, luego de tanto tiempo, con una vivienda digna. “Fui el primero que llegué aquí, todo esto era un matorral. Llegué y todavía estoy viviendo hasta la fecha. (…) No tengo palabras”, dijo emocionado.

Por su parte, Juan Nancuante Triviño, también uno de los residentes más antiguos del ex campamento, señaló que “este día (ayer) es un hito en el sentido que podemos ver algo claro, algo que ya se está haciendo realidad. Porque pasamos malos tiempos acá, los inviernos eran muy malos, cuando no había nadie que nos diera una solución”.

“Mis hijos crecieron acá, hoy día el mayor tiene 24 años. Aquí envejecimos. Siempre anhelamos y peleamos por tener los servicios básicos: tener una ducha para ducharse en las tardes, poder encender el gas…”, agregó. “Cuando carecíamos de leña en el invierno, se hacía muy crítico, porque acá es un témpano de hielo, es muchísimo el frío que hay”.

Asimismo, el presidente de la Agrupación Ultima Esperanza, Cristián Vidal, aseguró haber “cumplido un sueño de años.
Golpeamos puertas, caminamos, llamamos y nadie nos escuchó. Por eso cuando vino el Serviu y nos propuso el proyecto en diciembre de 2011, no creímos mucho. Y mire, en un año ya tenemos los subsidios en la mano y nuestras casas en construcción. Estamos felices”.

Por su parte, el secretario ejecutivo de Aldeas y Campamentos, Matías Claro, señaló que el cierre del campamento Los Pitufos fue el número 46 a nivel nacional, desde que se inició el plan integral de término de este tipo de asentamientos, añadiendo que para este año se esperaba cerrar 70 a 80 campamentos más.

Boccazzi y la voluntad municipal

Al respecto, el alcalde de Punta Arenas, Emilio Boccazzi, junto con destacar la importancia del cierre de dicho campamento, lamentó “que no se diga con mayor fuerza que estos son terrenos que fueron del municipio durante mucho tiempo, pero estuvo la voluntad para entregarlos al Ministerio de la Vivienda y generar una permuta que ha significado otro segundo beneficio, como es el construir un jardín infantil en el sector sur, en la villa Nelda Panicucci. A través de la Comisión de Infraestructura que, en su momento, me tocó presidir, canalizamos una inquietud del director del Serviu, Cristián Ormeño, e hicimos todo lo que corresponde para poner nuestro grano de arena y reconocer un trabajo de mucho tiempo de los vecinos. Yo me alegro mucho de que esto esté ocurriendo. Esta es una primera etapa de dos más que van a poder dar solución a 150 familias (en total)”.

Para este año el municipio local espera dar solución a casi 130 familias más, principalmente del sector norte de Punta Arenas, como Río Seco, Barranco Amarillo y Pampa Alegre, que se suma al proyecto de la matriz de agua potable que trae agua por el camino nuevo, desde el barrio industrial.