Necrológicas
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Turistas australianas denunciaron que taxista ofreció mostrarles la ciudad por 70 mil pesos

Una desagradable experiencia tuvieron en Punta Arenas tres amigas australianas quienes al buscar un taxi que las trasladara para conocer el museo de sitio Nao Victoria, emplazado en el sector de Barranco Amarillo, fueron desmotivadas por un inescrupuloso chofer que se ofreció a mostrarles la ciudad por 140 dólares (unos 70 mil pesos chilenos).
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Por La Prensa Austral viernes 28 de diciembre del 2012

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Una desagradable experiencia tuvieron en Punta Arenas tres amigas australianas quienes al buscar un taxi que las trasladara para conocer el museo de sitio Nao Victoria, emplazado en el sector de Barranco Amarillo, fueron desmotivadas por un inescrupuloso chofer que se ofreció a mostrarles la ciudad por 140 dólares (unos 70 mil pesos chilenos).

Así lo señaló a este medio Janine Haydon, de Sidney, Australia, una de los 2.550 pasajeros y poco más de mil tripulantes que llegaron ayer a bordo del crucero Star Princess, de 285 metros de largo, con bandera de Bermuda, de la empresa Princess Cruises.

La referida turista australiana fue uno de los pasajeros del crucero que optaron por no tomar los paquetes turísticos a Pingüineras y Fuerte Bulnes, o los sobrevuelos antárticos, y con sus amigas quisieron recorrer la ciudad, lo cual al final hicieron a pie. Una de sus intenciones era poder probar la cerveza regional, de la cual tenían buenas referencias.

Pese a no saber a qué lugar ir (hasta toparse con este periodista), calificaron a Punta Arenas como un lugar encantador, y el principal mérito fue poder hallar aquí artesanía, gorros y tejidos de factura local, a diferencia de su país de origen, de otros puertos de Chile o de lo que pueden adquirir a bordo del buque, que es todo “made in China” (hecho en China).

Aun cuando un aprovechador taxista las desmotivaría para hacer un recorrido por la ciudad, viniendo ellas de tan lejos, igual se conformarían con visitar el Santuario María Auxiliadora, el Museo Maggiorino Borgatello y el Cementerio Municipal Sara Braun.
Segundo crucero

El otro gran crucero que visitó la ciudad fue el Celebrity Infinity, de bandera de Malta (de 294 metros de longitud), de Celebrity Cruises, con 2.287 turistas y 962 tripulantes. En éste arribó la norteamericana Silence Michelet, oriunda de Nueva York, luego de haber conocido ya Arica, La Serena, Valparaíso y Santiago. Expresó que estuvo unos años en Argentina y que le gustaría vivir en Chile, donde la gente es muy amable (entre quienes destacó a los carabineros), hay muchas cosas para mirar y el clima es agradable. A la región vino preferentemente a ver los pingüinos.

Con la misma misión vino Robert Mimms, de Georgia, Estados Unidos quien tomó con su familia una excursión a isla Magdalena. Pese al apuro, la ciudad le pareció hermosa y excedió sus expectativas, en tanto los magallánicos le parecieron amistosos. Vino tan preparado que andaba con un paraguas, el cual no alcanzó a usar.

Desde León, Estado de Guanajuato, llegó la mejicana Regina Sierra Gurza a bordo del Celebrity Infinity, siendo éste su segundo puerto luego de haber pasado por Puerto Montt. Antes del mediodía, ella ya había visitado con su grupo familiar la Plaza de Armas, el mirador del Cerro de la Cruz, el Cementerio Municipal Sara Braun y el Museo de la Patagonia. De la ciudad lo que más le gustó fueron los paisajes, árboles y flores, “y todo está muy limpio”.

En el mismo crucero llegó Juan Carlos García, de Medellín, Colombia, a quien le pareció hermosísima esta ciudad, siendo Chile su primer contacto con Sudamérica. Hace cinco días que navegan en el crucero y así como pasó a bordo la Navidad con su familia también vivirían el Año Nuevo, en un viaje que durará 14 días. Ayer iría a las Pingüineras y al Cerro de la Cruz, y se mostró maravillado del paisaje chileno.

De Punta Arenas pasarían a Ushuaia y luego Buenos Aires para de ahí retornar a Colombia, donde él volverá a sus labores habituales como dueño de un negocio de repuestos o serviteca.