Necrológicas

Un día dura cuatro meses en el campamento base del glaciar Unión cerca del Polo Sur

Se trata de la primera “base antártica nacional conjunta y mixta” más allá del Círculo Polar Antártico.

Por La Prensa Austral viernes 18 de enero del 2013

Compartir esta noticia
100
Visitas


A las 9,30 horas de ayer, retornó a la Base Chabunco de la Fuerza Aérea de Chile, en Punta Arenas, la dotación de la IVª Brigada Aérea, que tuvo la histórica responsabilidad de levantar el campamento base en el glaciar Unión, el cual fue visitado esta semana por el Presidente Piñera.

Al frente de esta expedición estuvo el comandante de grupo (BA) Miguel Figueroa, jefe del Departamento Antártico de esta austral unidad, cuya misión hizo posible que un grupo de 13 chilenos operara en el segundo lugar más austral con presencia humana del planeta -el otro es el Polo Sur mismo-.

Figueroa compartió con este medio algunos apuntes de su reciente estadía en aquella inhóspita y a la vez hermosa latitud antártica próxima al paralelo 80º sur, como las curiosidades de este lejano punto de presencia chilena en la Antártica: “Acá en el Campamento Base Glaciar Unión el día dura cuatro meses, cuatro meses en que el sol gira sobre el lugar sin ponerse jamás, luego vienen dos meses de penumbra y después una larga noche”.

El 5 de enero llegaron hasta aquel punto, con un clima “benévolo” de 20 grados bajo cero y viento helado de 20 a 30 nudos. Las condiciones pueden llegar a menos 30 grados con ráfagas de 100 kilómetros por hora, “casi lo mismo que estar en otro planeta. La única forma de sobrevivir es con buen ánimo, trabajo en equipo, ropa de alta tecnología y buenas fuentes de energía. Es una buena muestra del humano tecnológico del siglo XXI intentando hacer las cosas de un modo ambientalmente correcto”.

El oficial reseñó: “Estamos aquí, 10 hombres de la Fuerza Aérea de Chile, uno de la Dirección de Aeronáutica Civil y dos de la empresa Domochile. Entre nosotros una mujer, tal como lo hiciera en 1910 la primera chilena en visitar la Antártica, la Sra. Betsy Rasmusen, acompañando la expedición a isla Decepción del marino noruego nacionalizado chileno, el capitán Adolfo Andresen”.

Proyecciones

Esta misión, encomendada por la Presidencia de la República a través del Ministerio de Defensa Nacional, los llevó a construir la primera “base antártica nacional conjunta y mixta” más allá del Círculo Polar Antártico. Aquella permitirá “acrecentar nuestra presencia nacional en dicho continente. A su vez, nos proyectará hacia el Polo Sur y de paso, fortalecer la condición natural de Chile como país antártico y país puente a este territorio”.

Para este nuevo desafío nacional en el glaciar Unión, no pudo dejar de recordar la experiencia dejada por la Estación Polar Teniente Arturo Parodi, construida en 1999 y que con sus casi 400 metros cuadrados fue el punto más lejano de la presencia nacional en la Antártica. Nombrada así en memoria del primer piloto de la Fach que sobrevoló la Antártica, fue diseñada, como concepto arquitectónico experimental, por la Unidad de Arquitectura de Zonas Extremas de la Universidad Santa María, para los requerimientos de la institución y las estrictas condiciones climáticas y geográficas del lugar. Además de esfuerzo pionero mundial en el tema ambiental.

La pista de aterrizaje del glaciar Unión se sitúa en un campo de hielo azul de 800 metros de profundidad, “y lo que aquí se experimente, ya sean formas, materiales, sistemas, procedimientos, será información de primera línea para el desarrollo futuro de la actividad antártica de Chile y de la humanidad. La ciencia de las zonas frías, con un laboratorio enorme y permanentemente helado como éste lugar, va a entregar a la humanidad información relevante sobre la capa de ozono, efecto invernadero y calentamiento global, medicina de zonas frías, comportamiento de materiales y equipos en condiciones extremas, psicología humana y muchos otros temas, como aquellos ligados a los viajes espaciales a planetas más fríos que la Tierra”.

Desafío territorial

Aunque muchos países hacen presencia humana en la costa del continente helado y, en especial, en la Península Antártica, refiere que “somos casi los únicos” al interior de este enorme continente de 14 millones de kilómetros cuadrados (la mayor reserva de agua dulce del planeta y un territorio prácticamente desconocido).

Para la ciencia, la exploración, el turismo y el poblamiento que se viene durante este siglo en la Antártica, subraya que Chile representa el puente geográfico ideal: “Es de todas formas el país más cercano del mundo al continente blanco y debiera prepararse para asumir un liderazgo, indiscutido en el ámbito internacional, en todas las necesidades que plantea el desafío antártico. Así como la Fach está llegando con sus Hércules C-130 a las lejanas pistas de hielo de la latitud 79° sur, y la industria nacional es capaz de diseñar sistemas de soporte de última generación para lugares como éste, Chile puede y debe llegar a ser el principal país antártico, con sistemas de apoyo, soporte y exploración para toda la antártica”.

En este esfuerzo visionario, añade que la presencia humana en la Antártica va a necesitar de un modo creciente de medicina especializada, ropa técnica, construcciones, habitáculos, ciudadelas, sistemas y redes de transporte, alimentos especiales, equipos de exploración, instrumental científico, sistemas solares y eólicos, ideas para manejar

ecológicamente las basuras, la energía, el agua, apoyo a los grupos de investigación, al turismo ambiental controlado y a muchas cosas más. “Todos estos desafíos pueden ayudar a potenciar el crecimiento nacional, al enfocar esfuerzos de creación, diseño, producción y empresas orientados al desarrollo del nuevo continente, que querámoslo o no, se viene como el último desafío territorial del planeta”, subraya.