Necrológicas
  • Carmen Alvarez Alarcón
  • Valeria Aguilar Díaz

Vecinos no quieren más locales de alcoholes en el centro

Se oponen a funcionamiento de discotheque en calle Balmaceda y a cualquier intento de nuevo establecimiento en calle Errázuriz.

Por La Prensa Austral miércoles 23 de noviembre del 2011

Compartir esta noticia
22
Visitas


“Como asamblea tenemos acordado rechazar toda nueva patente del alcoholes en el sector céntrico”. Así lo hizo saber ayer el presidente de la junta de vecinos Muñoz Gamero, tras la reunión sostenida durante la mañana en Carabineros con el general Cristián Llévenes, el concejal José Aguilante y la dirigenta de la junta de vecinos Nº30 Carrera, Felisa Pérez.

En el encuentro, los vecinos dieron a conocer detalles del denominado proyecto Boulevard Errázuriz, solicitaron un mayor resguardo policial en el sector y, justamente, hicieron presente su rechazo al otorgamiento de nuevas patentes.

El presidente de los vecinos, Fernando Descourvieres, informó que “nosotros como vecinos nos hemos organizado y les hemos hecho ver al alcalde y concejales nuestra posición de rechazo al otorgamiento de nuevas patentes de alcoholes, tanto para discos como para cabaret e, incluso, para restaurantes de turismo que terminan funcionando como locales nocturnos”.

Dijo que también se planteó que cuando se discuta sobre la intención de apertura de un nuevo establecimiento, se considere la opinión de la respectiva junta de vecinos. No obstante, reiteró que habrá total rechazo a la entrega de una patente. Como ejemplo citó la negativa que mantienen al funcionamiento de una discotheque de calle Errázuriz.
“Nosotros como vecinos estamos tomando acciones; Carabineros también. Esperamos que la municipalidad no apunte hacia otro sentido”. De hecho, planteó que en el reciente seminario de seguridad ciudadana se dijo que el índice de patentes en Punta Arenas supera tres veces el promedio del país, “lo que indica que estamos fuera de todo estándar”.

El concejal José Aguilante señaló que, evidentemente, hay una responsabilidad municipal en el otorgamiento de patentes de cabaret y turismo, las que en muchos casos terminan amparando el comercio sexual.