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“Yo hubiera jugado en el equipo de Sampaoli”

En la previa de su despedida del fútbol profesional, hoy en el estadio Fiscal, el puntarenense Mauricio Aros repasó sus dos décadas de trayectoria, que incluyeron dos Mundiales y varios títulos nacionales e internacionales, destacando la Copa Uefa 2002.

Por La Prensa Austral viernes 14 de diciembre del 2012

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¿Cuántos futbolistas nacionales en la historia del balompié chileno exhiben en su currículo dos Mundiales “en cancha” y en el palmarés una Copa Uefa (hoy Europa League) entre varios otros títulos?.

La pregunta queda planteada y su respuesta asoma complicada, pero al menos un puntarenense se dio ese lujo: Mauricio Aros, el futbolista en estricto rigor más exitoso que ha surgido de la cantera magallánica.

El mismo que hoy, a los 36 años de edad, dirá oficialmente adiós al fútbol profesional en el estadio fiscal “Antonio Ríspoli Díaz” acompañado de un grupo de amigos que cosechó en 20 años de trayectoria en el profesionalismo y otro puñado de compañeros de la vida que fueron creciendo con él en estas tierras a punta de gambetas.

Poco más de dos décadas han transcurrido desde su primera entrevista con La Prensa Austral, cuando ya “pintaba” con la “10” del Español.

Avanzaban los ‘90 y el zurdo puntarenense partía a probar suerte a Deportes Concepción con la maleta cargada de ilusiones y sueños que luego iría cumpliendo paso a paso.

Hoy, aquel enganche “transformado” a poco andar en lateral y carrilero está a las puertas del adiós. Y asegura tenerlo totalmente asumido.

– ¿Por qué decides retirarte del fútbol?

“Me ofrecieron un proyecto de vida a largo plazo en Santiago. Es una empresa que se llama Talento Deportivo, dirigida por un agente Fifa (Mauricio Valenzuela) y se trata de una propuesta de trabajo muy interesante, un proyecto ambicioso que me significaría tener un sustento laboral por años. Entonces, era el momento de tomarlo. Si bien es cierto podría haber estirado mi carrera un año más -físicamente me mantengo de buena manera- no podía perder esta oportunidad”.

“También gatilló mi decisión el hecho de que en los últimos seis meses no tuve la continuidad esperada por la sencilla razón de que yo no era del gusto del técnico que llegó a Unión Temuco (el argentino Hernán Lisi)”.

“Pero me voy feliz, agradecido de todo lo que me dio la actividad. Gran parte de lo que soy tanto en lo profesional como en lo personal se lo debo al fútbol, entonces, me siento orgulloso de haber sido futbolista profesional”.

– ¿Te costó mucho tomar la decisión del retiro?

“Fíjate que no. Quizás todavía no le he tomado el peso a la decisión, pero tampoco me voy a dar ese margen, porque terminada la despedida vuelvo a Santiago y me pongo a trabajar de forma inmediata”.

“De hecho, este nuevo tema me motiva más: ver jugadores, ver partidos de cadetes, seguir la campaña de los cadetes, reuniones con dirigentes, ojalá poder darle buenas noticias a los jugadores respecto a contratos nuevos. Todo eso me motiva mucho más que levantarme a entrenar, o los viajes y las concentraciones”.

– ¿Ya no tenías ganas de entrenar?

“Sí, tenía ganas de entrenar, pero esto me apasiona un poco más, sobre todo en esta etapa de mi vida. Con 36 años los entrenamientos cuestan, físicamente ya no es lo mismo, se va notando en el día a día, las lesiones son diferentes, los viajes que antes eran un agrado ya no lo son tanto. Antes, subir a los aviones era muy lindo, los aeropuertos, los hoteles, pero ya no es tanto”.

– No tuviste grandes lesiones en tu carrera.

“No. Fueron sólo las propias de un tipo que jugó 20 años un deporte de roce, pero grandes lesiones afortunadamente no sufrí. Incluso, de las dos o tres que se me presentaron me recuperé acá en Punta Arenas”.

– ¿Qué te faltó por hacer en el fútbol? ¿Quedaste con gusto a poco en la Selección, por ejemplo?

“A mí me hubiera gustado jugar una Champions League. Jugué dos Copa Uefa y fui campeón en una (2002 con Feyenoord de Holanda); jugué un Mundial Juvenil (Qatar 1995), un Mundial Adulto (Francia 1998), tres Copa América, cinco Copa Libertadores, sin embargo uno siempre quiere más y hubiera sido lindo estar en una Champions o en los Juegos Olímpicos. Pero obviamente igual estoy eternamente agradecido por todo lo que me tocó vivir”.

POR LAS BANDAS

– Dicen que se retira uno de los últimos buenos centradores del fútbol chileno…

“El otro día me comentaban eso. Lo que pasa es que a mí me ayudó mucho el haber jugado en mis comienzos como volante. Después me acomodaron en la posición de lateral y ahí me fui perfeccionando con muchas horas de entrenamiento, lo que me pasó la cuenta en cierto modo, porque físicamente tengo hoy una marcada descompensación de musculatura entre la pierna izquierda, que es la que siempre ocupo, y la derecha”.

– ¿Cómo fue tu relación con Marcelo Salas, compañero en Francia ‘98 y hoy presidente de Unión Temuco, tu último club?

“Hay un grado de compañerismo desde antes, pero en el club fue una relación netamente profesional, sin ningún tipo de inconvenientes. De hecho, decido llegar a Unión Temuco y jugar en Primera ‘B’ por este proyecto de él, pero lamentablemente no logramos el objetivo de subir a primera”.

“Rescato y agradezco de manera especial el cariño que me brindaron allá. Sacando a Punta Arenas, en Temuco fue el lugar donde he recibido más respeto de parte de la gente, al igual que en Concepción”.

– En lo económico ¿has podido invertir apuntando al futuro?

“Sí. En Concepción tengo un par de cosas que logré hacer, evidentemente todo pensando en nuestros hijos, Joaquín (16 años), Felipe (12) y Maximiliano (3). Joaquín ya está en las cadetes de Unión Temuco, el año pasado fue subido al plantel de honor y tuve la posibilidad de terminar entrenando con él. Aquí en Punta Arenas vamos a jugar por primera vez juntos en mi despedida”.

DE “CONCE” A LA “U”

– ¿Qué destacas de tus primeros pasos en Deportes Concepción?

“Lo primero es agradecer a dos amigos de la vida, Ramón Abello y (Luis) ‘Pelu’ Guajardo (también ex futbolistas profesionales magallánicos). Nunca me voy a cansar de decirlo: gran parte de lo que yo soy y lo que pude lograr en el fútbol se lo debo a ellos. En los momentos importantes y en los más difíciles de mi carrera siempre estuvieron. Sin ellos en Deportes Concepción hubiera sido muy difícil que yo hubiese hecho mi carrera como profesional”.
– Luego pasaste a la “U”.

“Sí. Fue una etapa marcada por títulos, por la llegada a la Selección, por transformarme en un personaje público, que fue lo que más me costó. Incluso me han dicho que ser de bajo perfil me pudo haber afectado, porque si hubiera vendido más mi imagen podría haber logrado muchas cosas más. Pero siempre he sido así y voy a seguir de la misma manera. No me arrepiento”.

“Siento que la ‘U’ ha marcado mi carrera hasta el día de hoy. Donde voy me identifican con el club y está latente ese recuerdo. El otro día fui al estadio a ver a la ‘U’ después de mucho tiempo y la gente me recibió con mucho cariño. De hecho, me han confirmado que viene gente desde Santiago, de Osorno y de Puerto Montt a mi despedida”.

– ¿Cuál fue el título que más te marcó?

“El del ‘99 en la ‘U’ fue el que más me marcó. Veníamos de un ‘98 durísimo, con un equipo que para mí es el mejor que integré en toda mi carrera, pero no ganó nada. Estábamos Sergio Vargas; Clarence Acuña, Ricardo Rojas, Ronald Fuentes y yo; Eduardo Arancibia, Luis Musrri, Esteban Valencia, ‘Leo’ Rodríguez; Flavio Maestri y Pedro González. En la segunda rueda no perdimos ningún partido; Colo Colo nos llevaba 11 puntos de ventaja y salió campeón con 1 de diferencia”.

“Después no pudimos ir a Copa Libertadores porque perdimos en la liguilla, pero el ‘99, esa misma base, hizo un ‘campañón’ con 33 partidos sin perder y un margen increíble en la punta. Luego reeditamos el año 2000 con un bicampeonato”.

“Si en ese tiempo hubieran existido los ‘play offs’, nosotros entrábamos a la historia de la ‘U’ por lejos. Imagínate, estuvimos 33 partidos invictos, lo que en la actualidad significa ganar dos torneos, más los 18 partidos sin perder el ‘98, o sea, ahí teníamos tres campeonatos. Contando esos dos años, hubiera sido prácticamente como un tetracampeonato hoy día”.

– ¿Fue complicada tu adaptación al fútbol europeo?

“Me costó al principio. Llegué a Feyenoord de Holanda, estuve ahí una temporada y salimos campeones de la Copa Uefa (hoy Europa League). No jugué con la continuidad que yo quería, pero era mi primer año en Europa. Ahí fue cuando tomé una decisión errónea, mal asesorado. Feyenoord me ofrecía renovar con un muy buen contrato, pero la gente que me manejaba quería algo mayor y tomé la decisión equivocada”.

“Como se estaban cerrando los pases en Europa, salté a Israel, donde fui campeón con el Maccabi Tel Aviv y también entramos a una Copa Uefa. Estar allá fue toda una experiencia de vida”.

EN DOS MUNDIALES

– ¿Qué significó en tu carrera el Mundial Juvenil de Qatar?

“Fue una sorpresa. Yo estaba en Concepción y el primero que me avisó que estaba en la Selección que iba al Mundial fue ‘Pelu’ Guajardo, quien a las 9 ó 10 de la noche me llega a buscar y me dice: ‘Mauro, tenís que irte pa’ Santiago, te llamaron a la Selección’… Fue a dos horas del viaje, o sea, como funcionaban las cosas antes… Llegué a ‘Pinto Durán’ sin nada, sólo con un fax que me presentaba, para integrarme a una Selección de mega estrellas. Es que los chicos venían de la Sub-17 tercera en el Mundial de Japón. Fue un tremendo cambio. Imagínate, desde que empecé a jugar en Concepción hasta el llamado a la Sub-20 pasaron apenas seis meses”.

Y el Mundial de Francia ‘98?

“Fue lo más grande que me dio el fútbol, por lejos, una experiencia maravillosa. Es la ilusión de todo jugador. Además pude compartir con magallánicos que llegaron allá, como el ‘profe’ Mario Díaz Chacón (Q.E.P.D.), quien va a ser el gran ausente en mi despedida. El me acompañó en Copas América, en Copa Libertadores y fui su alumno (en el Don Bosco)”.

– No eras titular en el equipo de Nelson Acosta, pero jugaste el encuentro decisivo…

“Primero, fui con 21 años al Mundial y era muy inmaduro, incluso irresponsable. Creo que si hoy, con 36 años, me dices que voy a jugar en un Mundial contra Brasil ante 120 mil personas, seguramente me desmayo… Pero en ese tiempo para mí era normal. Hoy veo imágenes de ese partido y me doy cuenta que entré como si hubiera estado jugando en la cancha de la Confederación cuando tenía 15 años. Pero comenzamos a cantar el himno y ya empecé a darme cuenta de la magnitud de lo que estaba viviendo. Ahí me di cuenta dónde estaba metido, en un Mundial, marcando a Ronaldo, Bebeto, un equipo de primera que lamentablemente jugó su mejor partido del Mundial contra nosotros (4-1 en octavos de final)”.

LA “ERA BORGHI”

– A la distancia ¿qué impresión te dejó el proceso de Claudio Borghi en la Selección?

“Creo que tomó un ‘fierro caliente’, por todo lo que hizo Marcelo Bielsa, quien logrando (en el Mundial de Sudáfrica 2010) lo mismo que nosotros en Francia ‘98, deslumbró a todo el mundo. Dicen que trabajaba diferente, que jugaba más rápido, pero llegaron hasta ahí mismo (octavos de final)”.

“Después llegó Borghi y partió bien, incluso estuvo puntero en la eliminatoria. Entonces, a tres años del Mundial mucha gente ya estaba comprando pasajes, pero quedaba camino por recorrer y llegaron los malos resultados…”.

– ¿Sientes que Borghi equivocó ese camino en el manejo del tema disciplinario con sus jugadores?

“Su trato hacia el jugador es siempre el mismo y en Colo Colo le dio resultados. Hasta te puedo decir que ahí su régimen era mucho más flexible que en la Selección”.

– Entonces ¿por qué se produce esa suerte de “traición disciplinaria” de algunos jugadores tanto dentro como fuera de la cancha?

“Porque el jugador va creciendo en todo ámbito, no sólo en lo profesional, sino también en lo económico, en lo humano. Además, está la ambición. No es que ahora estén más relajados, pero lo de ir a un Mundial es algo que ya lograron con Bielsa”.

“Tema aparte es la farándula en el deporte. Los chicos se bajan del avión cuando vienen a Chile y ya están ahí presionándolos. No tienen vida propia, no pueden salir a ningún lado y a veces la misma rebeldía los lleva a tomar decisiones equivocadas. Además, son cosas que siempre han pasado y seguirán pasando no sólo acá, sino en el fútbol mundial”.

SAMPAOLI EN LA MIRA

– ¿Qué te pareció lo logrado por Jorge Sampaoli en la “U”, un tricampeonato nacional y la Copa Sudamericana 2011?

“Súper destacable. Su estilo es parecido al de Bielsa. Es diferente a lo que está acostumbrado el jugador chileno, que se siente más cómodo cuando lo miman. Este tipo es más de rendimiento, de trabajo y eso le puede ayudar en la Selección. Para jugadores de ese nivel es bueno, porque ellos vienen con el mismo rigor desde Europa. Allá no te preguntan si tuviste un problema en la casa. Allá sólo hay que rendir y el trato es estrictamente profesional”.

“Esa ventaja va a tener Sampaoli en la Selección. Lo hizo en la ‘U’ y le fue muy bien. Además tiene un cuerpo técnico muy potente, con su ayudante (Sebastián Becaccece) y sobre todo el preparador físico (Jorge Dessio), quien es de muy bajo perfil pero es el que más interactúa con los jugadores. Sampaoli es la cara visible, pero detrás de él hay una estructura de trabajo increíble”.

Y Mauricio Aros hubiera jugado con Sampaoli…?

“Seguramente en mi mejor momento yo hubiera jugado con él. De hecho, fui uno de los primeros carrileros que salieron. Una vez Roberto Hernández (el ‘Guagua’, ex DT de la ‘U’) me dijo: ‘usted es irresponsablemente efectivo…’, porque con línea de cuatro yo no marcaba nunca, pero las veces que pasaba al ataque hacía bastante daño. También tuve la suerte de encontrarme con el mejor ‘Heidi’ González. Si Pedro hubiera estado en la actualidad, se lo llevaban, porque podía jugar perfectamente en cualquier equipo de Europa”.

“Creo que yo hubiese andado bastante bien de carrilero, en la función que hoy cumple (Eugenio) Mena. De hecho, me veo reflejado en él porque su juego es bastante similar a lo que yo hacía. Aunque él es mucho más rápido, más explosivo, pero, remontándome a mis años, creo que sí, yo hubiera tenido un cupo como volante por izquierda”.