Necrológicas
  • Matilde Cárdenas Santana

Analizaron los secretos del trébol presente en Magallanes

Por La Prensa Austral lunes 21 de enero del 2019

Compartir esta noticia
1.618
Visitas

Presente en todos lados, el trébol (Trifolium repens) no llama particularmente la atención al común de la gente. Pero investigadores de la Universidad de Chile, que forman parte del Global Urban Evolution Project, han estado recogiendo muestras en Punta Arenas durante esta semana, con apoyo de la Universidad de Magallanes. El objetivo de este proyecto es estudiar el efecto de la urbanización sobre la evolución de las plantas, evaluando la presencia de un gen que otorga protección a la depredación por insectos y que además tiene otros efectos. Al ser a nivel mundial, se puede tener un patrón general de qué tan fuerte es la urbanización como motor de la evolución.

En Chile, un grupo lleva tomando muestras desde diciembre, a cargo de la Premio Nacional de Ciencias 2010, Mary Kalin Arroyo, nacida en Nueva Zelanda, pero radicada hace cuarenta años en nuestro país. Temuco y Punta Arenas han sido sus estaciones, en las que ha estado acompañada del estudiante de magister Italo Tamburrini. Otro grupo colectará en Rancagua, Santiago y posiblemente, La Serena.

“Es un proyecto global, en el que se compara el comportamiento de una especie con respecto a la urbanización, es decir, el efecto del hombre sobre la naturaleza, y el sistema es que uno ve gradientes en distintas ciudades del mundo. Se hace una mirada desde el centro de las ciudades hacia los suburbios y la parte periurbana y luego el campo, se hace la comparación. Y esos transectos se están haciendo en 163 ciudades del mundo”, partió explicando Kalin.

Pero, ¿por qué el trébol? “Es una planta muy común, que crece en todas partes del mundo. la gracia es que esta planta está en el árti- co, Europa, Norteamérica, inclusive en los trópicos. Y tienen una propiedad que es fácil de pesquisar: tienen un compuesto llamado cianuro de hidrógeno que puede o no producirla. Cuando la produce, tiene un efecto como de insecticida propio, y además, tiene otra propiedad, cuando no está presente, protege a la planta contra el frío, es una cosa rara, porque ayuda en una cosa y no ayuda en otra. Entonces como en las ciudades, la cantidad de herbívoros es muy poca en la ciudad y va aumentando a los bordes, y por el contrario, el frío es menor en las ciudades, viendo la proporción de plantas con este compuesto, uno puede llegar a ver el efecto de las distintas propiedades. Para hacer esto, hay que comparar muchos datos, de distintas ciudades”.

Mary Kalin añadió que esta planta fue registrada por primera vez en Chile en 1897, ya que es introducida, aunque no perjudicial, al contrario, porque tiene una propiedad muy importante: “produce nitrógeno y eso enriquece el suelo. En ese sentido, acá, cuando está presente esa planta es más verde que cuando no está, porque está produciendo nitrógeno y eso ayuda a la otra planta a crecer, entonces tiene esa ventaja también”.

Italo Tamburrini añade que “dentro de las mismas ciudades se ve un cambio súper drástico. En la urbe, la planta tiende a ser más chi- quita, la hoja muy pequeña, más achaparrada, en cambio en el campo, la hoja crece mucho más alta y más grande. También pasa que en la ciudad, en contra de lo que uno pensaría, tiene más mordida de bichos; en el campo no es tan así, entonces uno tiene que entender bien por qué en el campo, donde uno esperaría que hubiera más bichos, no pasa esto y en la ciudad sí, por qué se la están comiendo, y eso tiene mucho que ver con este compuesto que estamos estudiando”.

Ese compuesto al que ha- ce referencia es el cianuro de hidrógeno, que es clave en es- ta investigación, porque “como este compuesto que tienen a las plantas las protege del frío o las expone más a los efectos del frío, tiene mucho que ver con cómo cambió el clima. En lugares del mundo donde la temperatura va a bajar, este compuesto podría ser perjudicial, porque si lo producen, se exponen al frío. El cambio climático calienta algunas ciudades y enfría otras, puede tener efectos distintos en la flora. Y este es sólo un ejemplo, todas las plantas tienen sus propios mecanismos que las protegen del calor, las vuelven propensas al calor, entonces entender cómo las ciudades dirigen la evolución de las plantas tiene mucho que ver con cómo va a cambiar el clima en las diferentes ciudades”.

El proceso de toma de muestras finalizó este domingo y de ahí “nos vamos rápido a Santiago, porque las muestras no duran, tienen que estar a temperatura de -80 grados para que no se descomponga el compuesto. Sacamos la hoja, el rizoma que es el tallito y tomamos como cuatro hojas. Esta es la ciudad más al sur del mundo, y eso es lo interesante, Nueva Zelanda no tenemos estas características”, concluyó Mary Kalin.

Fotografía Rodrigo Maturana