Necrológicas
  • Matilde Cárdenas Santana

Antecedentes para la conservación y exclusión de la salmonicultura en la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos

Por La Prensa Austral lunes 1 de abril del 2019

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Programa de Conservación

Biocultural Subantártica (CBS)

El Programa de Conservación Biocultural Subantártica (CBS) pone a disposición de la opinión pública, antecedentes y recomendaciones para la discusión, toma de decisiones y proceso de participación, acerca del otorgamiento de concesiones que autorizan la instalación de 4 centros de cultivo de salmones en Canal Beagle y ciertas zonas del Paso Picton, al interior de la Reserva de Biosfera Cabo de Hornos (RBCH), en particular, del Área de Desarrollo Indígena de la Comuna Cabo de Hornos, pues asumimos nuestra responsabilidad social al cabo de 20 años de investigación en la zona, y la misión encomendada por el Programa El Hombre y La Biosfera de la UNESCO, que llama a velar por el bienestar humano y del conjunto de los seres vivos y los ecosistemas.

Al respecto, estimamos necesario considerar que:

  1. Las actividades productivas deben obtener legitimidad social, a través de la participación de las comunidades en procesos con altos estándares de transparencia y simetría, respetando los derechos económicos, sociales y culturales de los pescadores artesanales y de los pueblos indígenas presentes en el territorio, tales como la Comunidad Indígena Yagán ancestral de Bahía Mejillones y la más reciente Asociación Mapuche-Williche.
  2. Si bien hablamos de una concesión otorgada el año 2005, el titular no sólo debe hacerse cargo de los últimos cambios institucionales que ha vivido el país, como la suscripción del Convenio Nº169 de la OIT (que establece la Consulta Indígena cuando se aplican medidas legislativas o administrativas), sino también de las inquietudes, riesgos ambientales y efectos sociales que, de manera razonable, la comunidad percibe sobre la salmonicultura, a partir del cúmulo de casos registrados en Los Lagos y Aysén, y otros sectores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena.
  3. Existe abundante evidencia empírica sobre los efectos irreversibles causados por el castor y el visón. Ambas plagas depredadoras demandan crecientes esfuerzos estatales para su control, a lo que se suman los costos económicos y sociales que provoca la pérdida de biodiversidad. En el caso de la Comuna Cabo de Hornos, existen ecosistemas insulares que no están afectados por especies exóticas, que se verán amenazados con los altos índices de fuga que registra la industria.
  4. Pese a ello, y a una serie de investigaciones según las cuales los cultivos de salmón pueden reducir hasta en 50% la biodiversidad que habita en el sustrato marino cercano a los cultivos, y aumentar la presencia de aves carroñeras, de basura marina flotante y de antibióticos, el titular del proyecto no ha presentado información sobre la forma en que se hará cargo de estos riesgos, así como tampoco del impacto en las actividades económicas locales, considerando que los salmones pueden consumir invertebrados y peces de interés comercial, como la anchoveta, la sardina, camotillo, pejerrey o merluza de cola.
  5. La salmonicultura también puede implicar la concentración de la propiedad del borde costero, con la consiguiente expulsión de los pescadores artesanales y pueblos indígenas, como se observa en la tramitación de las concesiones de acuicultura para algas, donde 95% de las solicitudes corresponden a una sola empresa (Kelp Chile Centro S.A).
  6. Si bien se trata de una actividad relevante para la economía del país, debe ser realizada en sectores que no pongan en riesgo la diversidad biológica ni cultural, ni menos áreas prístinas, protegidas, prioritarias para la conservación biológica y la ciencia, refugio de especies de importancia mundial cada vez más escasas. Como ha afirmado la Ministra Carolina Schmidt, el verdadero desarrollo económico y social solo es posible si se cuida del medio ambiente.

 

En concordancia con los antecedentes sobre la biodiversidad del área, la necesidad de cumplimientos legales, los compromisos internacionales suscritos en materia de conservación, y la necesidad de completar información disponible respecto a los estándares y medidas que aplicará el titular para hacerse cargo de los riesgos asociados a la proyectada actividad salmonicultura, recomendamos:

 

  1. No instalar centros de cultivos de salmones en la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, en atención a la fragilidad de los ecosistemas y las amenazas que derivan de la introducción de especies salmonídeas, mientras no se apliquen medidas de protección y control.
  2. Realizar un proceso de diálogo que permita establecer acuerdos y pactos socio-ambientales de largo plazo, incorporando la evidencia científica, las líneas de base, la discusión sobre los estándares socioambientales de la industria y los procesos de monitoreo y la opinión de los pueblos originarios del maritorio y territorio, aplicando el Convenio Nº169 de la OIT.
  3. Tomar en cuenta la información científica que el Programa CBS está dispuesto a aportar a todos los actores interesados, sobre los ecosistemas terrestres, dulceacuícolas y marino-costeros, de aquellas áreas que los actores locales identifiquen como prioritarias, para aplicar figuras de administración o conservación, tales como las AMP de múltiples usos, reservas marinas, Espacios Costeros de Pueblos Indígenas o áreas de manejo para recursos bentónicos.
  4. Implementar una política que permita garantizar la conservación de sus ecosistemas en el largo plazo, e impulsar un proyecto de desarrollo innovador que compatibilice la conservación con las actividades económicas sostenibles, como el turismo de intereses especiales, la pesca artesanal, el repoblamiento de algas, peces nativos y moluscos, que han demostrado, en la experiencia nacional e internacional, ser alternativas económicas viables y socialmente sustentables.

5.         Actualizar el proceso de zonificación del borde costero, contemplando figuras de conservación costera marina, a partir de los compromisos internacionales suscritos por el país en esta materia, especialmente, considerando el proceso de elección de los Gobernadores Regionales, la Cop25 que se desarrollará en Chile y la próxima Conferencia de las Partes contra el cambio climático de la Onu, cuya organización corresponde a nuestro país.