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Con drones y software especializados, desarrollarán metodología para cuantificar la población y la concentración de guanacos

Por La Prensa Austral miércoles 6 de noviembre del 2019

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El magíster Carlos Olave Solar liderará el estudio que será un insumo vital para estancieros y para la readecuación de las políticas públicas. Esta indagatoria se enmarca en la Línea de Estudios Territoriales del Cequa, que están enfocadas en la planifación, conservación y en responder a necesidades específicas

Elia Simeone R.

esimeone@laprensaaustral.cl

Charles Darwin lo describió como “elegante animal en estado de naturaleza, con cuello largo, delgado y esbeltas piernas”. Es el guanaco o Lama guanicoe, animal salvaje cuyo nombre proviene de la lengua quechua “wanaku”.

Para los turistas, la presencia de estos camélidos en las pampas patagónicas resulta una curiosidad y sorprenden a más de algún visitante cuando, camuflados con los colores dorados del coirón, aparecen en las laderas y/o se cruzan en las rutas. Para el sector turístico, entonces, su existencia es bienvenida, pues los operadores pueden incorporar dentro de su oferta de servicios el avistamiento de estos animales.

Sin embargo, su abundancia en algunas zonas no es tan grata para todos, en particular para quienes se dedican a la producción ovina en Magallanes, pues el guanaco, cuya población se estima en unos 300 mil individuos, es vista como un competidor ya que cada uno de estos camélidos sudamericanos come el equivalente a cuatro ovejas.

Para dimensionar su impacto, esto se traduce en que el territorio de pastoreo en Tierra del Fuego se ve sobrecargado en unos 800 mil ovinos y los guanacos aparecen compitiendo por el mismo forraje con las ovejas. La situación se puede agravar más ahora que la región, al igual que el resto del país, también se tiene que adaptar a la sequía.

Entre operadores turísticos y ganaderos, está el gobierno, ya que sus organismos especializados tienen que dar una respuesta: proteger a los guanacos en ciertas áreas, como el Parque Nacional Torres del Paine, y permitir su captura controlada donde la falta de depredadores naturales ha degenerado en su sobrepoblación.

El apoyo de la ciencia

Estas y otras disyuntivas requieren de información certera para que las autoridades adopten las mejores medidas. Así, resulta esencial cuantificar con certeza, como base de todo, el número de guanacos en la región y, del mismo modo, establecer dónde y en qué porcentaje la población de estos camélidos se concentra.

Buscando auxiliar en tal sentido al gobierno, al sector turístico y a los estancieros, investigadores del Centro Regional Fundación Cequa presentaron y se adjudicaron un proyecto que será financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad (Fic-R), que depende del gobierno regional.

El magíster Carlos Olave lidera esta iniciativa que lleva por nombre “Incorporación de tecnología de precisión para la estimación de abundancia de guanacos en la Región de Magallanes y Antártica Chilena”, siendo el mandante la secretaría regional ministerial de Agricultura.

Olave explicó a Ciencias que el objetivo es generar un método de trabajo y muestreo que permita estimar, a mediano plazo, la población de guanacos. Para ello, se adjudicaron $22 millones los que serán destinados sólo a inversión. Con estos recursos, se adquirirá tecnología de punta, como drones y software especializados. Durante seis meses aproximadamente, profesionales del Cequa generarán la referida metodología y los protolos.

Se pondrán en práctica conceptos de co-investigación con la concurrencia de actores interesados durante la etapa de diseño y planificación, que interactuarán con el equipo de indagadores conformado además por un experto en fauna silvestre y otro, en praderas.

Según apuntó Olave, los recursos adjudicados permitirán adquirir dos drones especializados, que favorecen el registro de imágenes. Así, en esta etapa se propondrán diferentes muestreos a aéreos en zonas de Tierra del Fuego, los que permitirán, en una segunda etapa, elaborar un mapa de abundancias a través de modelos estadísticos y georeferenciados.

Para emprender una segunda fase, Cequa está postulando a otros recursos públicos, alrededor de $100 millones que permitirán trabajar durante dos años.

Una vez probada la metolodía, se procederá a realizar los muestreos, siendo aquí el mandante del Servicio Agrícola y Ganadero (Sag). Aquí también se pretende trabajar vinculados a la Asociación de Ganaderos de Tierra del Fuego.

“Con el estudio, se espera proponer una metodología que se adapte a los tiempos modernos. Queremos también actualizar la tecnología para establecer validaaciones con las mediciones del Sag y el conteo semi-automático que se generará con este proyecto. Nuestra apuesta es utilizar la tecnología y la ciencia para aportar a dar soluciones con mayor rapidez a los problemas locales”, sostuvo Olave.